A Toxa quiere captar barcos de hasta 25 metros
El Club Náutico Isla de La Toja pretende completar la ampliación del puerto culminada en 2017, en la que dejó pendiente un dique de abrigo flotante
Su intención, como entonces, es invertir fondos propios

El puerto deportivo de la isla de A Toxa. / M. Méndez

El Club Náutico Isla de La Toja (CNIT) invirtió 1,2 millones de euros en la renovación y ampliación del puerto deportivo de A Toxa, inaugurado en 2017. De la ejecución de aquel proyecto quedó pendiente la creación de un dique de abrigo por la cara norte de los pantalanes instalados entonces, el cual debería servir para protegerlos y, de paso, habilitar algunas plazas de atraque más.
No muchas, porque la lámina de agua disponible es limitada. Pero sí las suficientes para seguir proyectando este puerto a nivel nacional e internacional y, sobre todo, para atraer visitantes de alto poder adquisitivo y, en la medida de lo posible, recuperar el tirón que tuvo la otrora considerada isla estandarte del turismo en Galicia.
Ahora el CNIT quiere volver a invertir –de nuevo fondos propios– para retomar aquella idea y disponer de ese nuevo dique que ayude al puerto deportivo a ganar en competitividad.
Eso sí, introduciendo sensibles modificaciones sobre la propuesta presentada hace una década, con el fin de disponer de 16 o 18 plazas de amarre más –se sumarían a las 59 existente desde hace nueve veranos– y captar embarcaciones de recreo de hasta 25 metros de eslora, es decir, siete más que el límite barajado hasta ahora.

Nuevo puerto deportivo de la isla de A Toxa / Muñiz
Los promotores de esta iniciativa, que responde a «la gran demanda de plazas existente», la consideran una medida válida para proyectar turísticamente en el exterior no solo el destino A Toxa, sino también al conjunto el Ayuntamiento de O Grove, que a diferencia de otras muchas localidades de la ría carece de puerto deportivo propio.
Desde el CNIT, ahora presidido por Francisco Álvarez, insisten en la importancia de esta ampliación y en el no menos destacado esfuerzo inversor a realizar por los socios de la entidad, ya que, repiten, «la mejora prevista se ejecutará con fondos propios».
Para ello, y como se decía hace días, el CNIT parece contar con el respaldo de Portos de Galicia, y no a modo de inyección económica, sino propiciando el aumento del número de plazas de amarre en pantalán y comprometiéndose a agilizar la necesaria modificación de la concesión administrativa, siendo éste un proceso esencial para poder ejecutar las obras.
Sanxenxo y Pedras Negras
Así pues, los astros parecen alinearse para que, por fin, y quizás antes de que termine esta década, el Puerto Deportivo Isla de La Toja pueda completar la transformación iniciada en 2017.
De este modo será posible frenar la «fuga» de grandes barcos a puertos como Sanxenxo e incluso dar cabida a los que quieran acudir a O Grove a través del de Pedras Negras (San Vicente do Mar), donde la máxima eslora recomendada es de 14 metros.

Construcción puerto deportivo en A Toxa / Muñiz // Abella
A la espera de conocer el proyecto definitivo del dique norte llamado a relanzar A Toxa como destino náutico, hay que resaltar que con esa mejora se solucionarán los problemas de abrigo, pero además será posible financiar la obra, en su conjunto o en parte, mediante la venta de los nuevos atraques resultantes.
Las previsiones iniciales –sujetas a cambios en el nuevo proyecto– pasaban por situar el dique de abrigo casi perpendicular al oleaje del norte, dejando libre un canal de acceso y maniobra suficiente para dar servicio a las actuales plazas de amarre.
Originalmente se contemplaba una inversión de 300.000 euros para la creación del dique mediante un pantalán flotante de hormigón tipo caja, con 66 metros de largo y cimentado mediante pilotes de acero de 660 milímetros y 12 de espesor, que se unirían a los pantalanes mediante anillas interiores, como las del dique sur estrenado en verano de 2017.
El anterior proyecto definía esos pilotes como tubos de acero «de diámetro, espesor y límite elástico calculados para soportar las cargas previstas por el uso al que destine la instalación, consiguiéndose su fijación hincando su extremo inferior al fondo en una longitud calculada según composición del terreno y cargas previstas a soportar».

El puerto deportivo. Al fondo, el Beach Club La Toja. / M. Méndez
Asimismo, el nuevo pantalán de hormigón flotante estaría dotado de torretas de abastecimiento y corriente similares a las existentes en la instalación actual. El acceso iba a realizarse a través de una pasarela fija de 17,5 metros de longitud, unida a la pasarela actual.
Lo que barajaba hace una década el CNIT era un sistema a base de «tubos de grandes dimensiones que se fijan al fondo marino en sentido vertical y por los que se desliza una anilla que, a su vez, se fija rígidamente a los elementos flotantes, de tal manera que se consigue que los desplazamientos de las instalaciones en sentido horizontal sean prácticamente inexistentes, mientras que la libertad de movimiento en sentido vertical absorbe las oscilaciones de la marea, crecidas y oleaje propias del medio marino».
Tanto con estas condiciones técnicas como con otras, aún por definir, lo que resulta incuestionable es la necesidad de instalar el dique flotante de abrigo por la cara norte, pues con el puerto como está se registra «una falta de abrigo del oleaje». Ya en 2018 el CNIT advertía de que no actuar para lograr ese nuevo dique «podría implicar el retraso en la venta de las plazas de amarre en el puerto A Toxa y la pérdida considerable de capacidad competitiva y económica de las empresas locales».

«Un paso importante en la reconstrucción de la imagen» de la isla al que falta algo
En verano de 2017, cuando se inauguró el nuevo puerto deportivo de A Toxa, el entonces presidente del Club Náutico Isla de La Toja (CNIT), Guillermo Navarro, se refería a la puesta en marcha de las instalaciones como «un paso importante en la reconstrucción de la imagen de A Toxa y un homenaje a quienes lo han hecho posible, que no son otros que los socios que lo han financiado, los organismos que han intervenido y nuestros proveedores, que lo han ejecutado».
La construcción de esas instalaciones náutico-deportivas en 2017 y la reconstrucción del Beach Club La Toja, inaugurado en 2018, se antojaban un punto de inflexión para la emblemática isla.
Más aún cuando, aquel mismo año, el Banco Popular completaba su proceso de desprendimiento de activos en la isla y, después de vender por 720.000 euros el citado Beach Club a la sociedad Golf La Toja, vendía al grupo Hotusa el Gran Hotel La Toja y el Isla de La Toja –que gestionaba en régimen de alquiler desde 2015–, así como el Casino La Toja, el restaurante Los Hornos y el Palacio de Congresos y Exposiciones.
Todos aquellos movimientos estaban llamados a contribuir al resurgir de un destino turístico venido a menos, que es algo en lo que quiere seguir incidiendo el CNIT con la pretendida ampliación del puerto deportivo.
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