Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Pontecesures pone la primera piedra para rehabilitar la antigua Cerámica Celta

La alcaldesa y los herederos firman un acuerdo de cesión gratuita de los terrenos para convertirla en un museo y un gran centro social y zona verde

La alcaldesa Maite Tocino con los herederos, durante la firma del acuerdo.

La alcaldesa Maite Tocino con los herederos, durante la firma del acuerdo.

Pontecesures

Pontecesures vivió esta semana un día importante con la firma de un acuerdo que sienta las bases de un ambicioso proyecto para recuperar parte de su historia y ganar un gran espacio para el ocio, la cultura y el esparcimiento de la ciudadanía.

En concreto, se trató de la firma entre el Concello y las familias Diéguez Touceda y Diéguez Montes, herederos de Ramón Diéguez Carlés, para la reversión de los terrenos de Cerámica Celta y la Calera y la cesión gratuita y sin contraprestación de todos los edificios e instalaciones para el patrimonio municipal.

Una vez dado este paso, el gobierno local va a encargar un plan director que determine los usos y funciones de manera concreta para reordenar y rehabilitar un espacio que tiene un gran potencial.

Son 5.000 metros cuadrados que ofrecerán una gran y céntrica zona verde para el municipio y unas instalaciones que quieren llenar con una musealización sobre esta importante empresa, pero de un modo no convencional.

«El objetivo es crear un espacio sociocultural donde se puedan realizar actuaciones, actividades culturales, que también esté disponible para las asociaciones y que además sirva para recuperar y poner en valor la historia de Cerámica Celta, reforzando la promoción de la historia y de la cultura gallega desde Pontecesures», explica la alcaldesa, Maite Tocino.

La regidora agradeció la disponibilidad de los herederos del fundador de esta sociedad, creadora de la mítica marca que fue un referente incluso internacional en la creación de piezas con diseños únicos y para los que contó con la colaboración de artistas como Asorey, Maside y Castelao, por nombrar algunos. Así que este proyecto también habla de la historia de Galicia.

Tocino reconoce que «es muy ambicioso» y que precisará de una elevada inversión que las arcas municipales no podrían asumir en solitario porque «sería imposible ejecutarlo de una vez o se dilataría en exceso en el tiempo».

Inversión económica

Es por ello que el gobierno local ya piensa en posibles líneas de financiación externa. De momento desconoce el montante exacto, pero el plan director a realizar incluirá una memoria económica que será el punto de partida.

Para empezar, este gasto, que es de 50.000 euros, ya lo tiene cubierto con una subvención de fondos europeos lograda a través del geodestino Mar de Santiago. No obstante, una parte se dedicará a adoptar algunas medidas de seguridad en las instalaciones de la vieja fábrica de Porto como la colocación de un cierre perimetral porque, entre otras cosas, las bocas de los hornos están abiertas actualmente.

La fábrica estaba sujeta a una concesión que ahora se revierte a manos municipales, mientras que los herederos mantienen los derechos sobre los moldes, la producción y la marca.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents