Profesores duermen en las aulas para exigir «educación de calidad»
CIG y STEG realizan en Vilagarcía, para todo O Salnés, uno de los encierros para forzar una reunión con el conselleiro Rodríguez

Participantes en el encierro realizado en el instituto de Vilagarcía Armando Cotarelo Valledor. | Iñaki Abella
El IES Armando Cotarelo Valledor se convirtió ayer en un improvisado alojamiento con sacos de dormir, tápers con la cena y algo de juegos y animación, pero no era una fiesta, sino un encierro reivindicativo convocado por la CIG Ensino y el sindicato STEG para forzar a la Xunta a reunirse y negociar sus reivindicaciones por «un sistema de calidad y con recursos».
Profesores y familias de O Salnés se sumaron a esta intensificación de sus movilizaciones que busca descentralizar un conflicto autonómico que importa a cada concello. Por eso, Vilagarcía fue uno de los elegidos ayer -también Compostela-. Otros lo fueron el martes y la próxima semana tocará en Lalín.
El primer encierro, de varios días y de delegados, fue en San Caetano, pero ahora quieren «involucrar un poco más a toda a la comunidad educativa» y «visibilizar en las comarcas las principales carencias del sistema», explicaba ayer la representante de la Confederación en O Salnés, Marta Ferreiro.
El fin es el mismo: presionar al conselleiro de Educación, Román Rodríguez, a que «dé cuenta y reciba a la representación mayoritaria de los trabajadores, pues mantiene una actitud muy poco democrática». Le acusan de no querer sentarse con ellos y de estar negociando una serie de cuestiones en la comisión de seguimiento al margen de estas organizaciones, que llevan en pie de guerra varios meses y suman cinco días de huelga.
Las principales reivindicaciones del profesorado son: reducir las ratios, la recuperación del horario lectivo recortado, la mejora de la atención a la diversidad mediante más personal especialista y orientador, así como la disminución de la carga burocrática; «cuestiones que afectan directamente a la calidad de la enseñanza», defienden.
Los cierres rotatorios «se hacen siempre sin interrumpir la actividad lectiva. Nos vamos antes de que entre el alumnado». No han encontrado por ahora oposición de la administración, pero sí «unas instrucciones un poco represivas por parte de la Jefatura de Pontevedra que ha pedido a los directores que identifiquen a los participantes, entre otras cosas».
Durante la noche, los participantes repasaron la situación como parte de una acción que solo tiene una fecha de caducidad, la que ponga Rodríguez, y que incluye el inicio de los «martes en loita», animando a la comunidad educativa a acudir vestida de negro y con mensajes reivindicativos para «una enseñanza pública de calidad, con recursos suficientes y con respeto al profesorado». No obstante, no descartan «movilizaciones más contundentes en lo que resta de trimestre».
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