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Galicia arranca el año con 3.583 bateas, el 73% de los establecimientos acuícolas totales

Hay 2.485 autorizadas para mejillón en la provincia de Pontevedra y 952, en la de A Coruña

En toda la comunidad hay 3.595 viveros y 1.198 parques de cultivo

La relación de negocios acuícolas se completa con 20 granjas marinas, 25 criaderos y 45 piscifactorías continentales

Bateas y barcos auxiliares de acuicultura.

Bateas y barcos auxiliares de acuicultura. / Iñaki Abella

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

Galicia arranca 2026 con 4.883 establecimientos de acuicultura inscritos –nueve menos que hace un año–, entre granjas marinas (20), criaderos (25), piscifactorías continentales (45), parques de cultivo marino como los de Carril (1.198) y viveros (3.595). Estos últimos repartidos entre 11 líneas de cultivo (long-line), una jaula y 3.583 bateas.

De este modo la comunidad es capaz de producir el 76% de todo el volumen de acuicultura marina generado en España, elevándose esa participación en la acuicultura marina española hasta el 96% si se toma como referencia exclusivamente a los moluscos.

En 2024 –el último año del que hay registros oficiales ya cerrados– la acuicultura comercializó en todo el país 251.983 toneladas de peces y moluscos –con anecdóticas cantidades de crustáceos y macroalgas– de las que nada menos que 191.218 correspondieron a la comunidad gallega.

Una región donde las bateas –ahora son cuatro menos que a principios de 2025– dominan con solvencia la actividad acuícola, siendo además la imagen más representativa del sector a nivel nacional e internacional.

Galicia arranca el año con 3.583 bateas, el 73% de los establecimientos acuícolas totales

Galicia arranca el año con 3.583 bateas, el 73% de los establecimientos acuícolas totales

Cincuenta de esos 3.583 artefactos flotantes tienen carácter experimental, mientras que los restantes están sujetos a un régimen de concesión válido por un periodo determinado para el cultivo de diferentes tipos de especies.

A modo de ejemplo, entre las que tienen especies autorizadas hay 3.533 bateas con concesión a 10 años y 43 con concesión de reparqueo para 5 años, mientras que de las dedicadas a especies experimentales hay 43 con concesión a 10 años y 7 que la tienen para un lustro.

El cultivo de mejillón –últimamente venido a menos, a causa de los problemas con la mejilla, malos desoves y la acción de las biotoxinas– es el encargado de marcar el ritmo la actividad acuícola, aunque no todas las bateas se dedican a este recurso.

En realidad son 3.437 las inscritas en el registro de la Consellería do Mar para producir «Mytilus galloprovincialis».

Las demás se dedican a otro tipo de productos –a veces varias especies en el mismo vivero–, de ahí los permisos para explotar almeja japónica en 23 de ellas, babosa en 31, almeja fina en 22 y berberecho, en 5 bateas.

Sin olvidar una que está autorizada para cultivar camarón común, tres para cadelucha, una para navaja, otra con permiso para centollo, una más para nécora, dos para berberecho birollo y trece para almeja rubia.

Bateas en la ría de Pontevedra.

Bateas en la ría de Pontevedra. / Gustavo Santos

También hay autorizaciones para pectínidos como la zamburiña, la volandeira y la vieira, con 24, 27 y 67 bateas aptas para su cultivo.

Aunque el producto que más destaca, tras el mejillón, es la ostra, con 146 bateas para cultivar la plana (Ostrea edulis) y 70 para la rizada (Magallana gigas).

Analizando el papel de las dedicadas al mejillón, cabe destacar que 2.485 pertenecen a la provincia de Pontevedra, mientras que las 952 restantes están «empadronadas» como bateas coruñesas.

El distrito marítimo con mayor número de artefactos es el arousano de Caramiñal, con 657, seguido del de Cambados, con 597, y el de O Grove, con 555.

Tras ellos, el de Vilagarcía, con 467, y el distrito marítimo de Cangas, que suma 442 emparrillados para mejillón.

Asimismo, son 130 las que suma Bueu, 120 las de Redondela, 119 las inscritas en el distrito de Portonovo y 105 las bateas que tiene el de Sada, en la ría coruñesa de Ares-Betanzos.

Se completa la relación con las 61 también empleadas para mejillón en el distrito marítimo de Ribeira, las 40 del de Vigo, 25 en el de Noia y 15 viveros flotantes en Cangas.

Como casi todo el mundo sabe, las bateas de los diferentes distritos se distribuyen en polígonos. Los más «masificados» son los Vilagarcía B, Cambados C, Caramiñal E y Vilagarcía A, con 267, 256, 223 y 200 bateas, respectivamente.

No menos importantes resultan los Grove E (188), Cambados A (180), Caramiñal H (156), Bueu A (105) y Cambados D (99).

Mar también atribuye 96 al Grove G, 92 al Muros B, 90 al Cangas C, 86 al Grove H y 83 tanto al Sada 1 como al Caramiñal C.

De Redondela a Sada: ostra rizada y plana, almeja y vieira

Hablar de acuicultura en Galicia es hablar de bateas de mejillón. Pero no hay que perder de vista las 70 bateas de ostra rizada autorizadas por la Consellería do Mar, 54 de ellas en el distrito marítimo de O Grove, mientras que 10 lo hacen en el de Cambados, cinco están en Redondela y un vivero flotante aparece localizado en el polígono de Caramiñal.

O Grove, con 80, también acumula el mayor número de bateas con permiso para cultivar ostra plana, por delante del distrito de Cambados, con 42, y del de Redondela, con 20 establecimientos acuícolas tipo vivero.

A estos permisos se suman dos en Cangas, uno en Caramiñal y otro para el distrito de Sada.

En lo referido a las 67 autorizaciones para bateas de vieira, es Cambados el distrito marítimo que abandera el ranking, con 36, por delante del de O Grove, que tiene 22, Redondela, con siete, y Caramiñal, con permiso para dos bateas.

En el cultivo de almeja, destaca el papel de O Grove, con 15 autorizaciones para babosa, 13 para japónica y 11 para fina, mientras que en Cambados son, respectivamente, 9, 6 y 5 autorizaciones.

Otros polígonos importantes son el Caramiñal D (80 bateas), Grove A (76), Grove D (75), Cangas D (74), Cangas H (68), Cangas B (64) y tanto el Cangas F como el Redondela B, con 54 parques flotantes en cada caso.

Con 53 aparece el Portonovo A, con 45 lo hace el Ribeira B, con 42 está el Portonovo B y entre las 40 y las 34 bateas se encuentran el Vigo A, Cangas A, Redondela A y Cangas G.

El ranking continúa con el Bueu B y el Noia A, que tienen 25 bateas en cada caso, mientras que al Sada 2 corresponden 22, al Cangas E, 19, y el Caramiñal G cuenta con 18 bateas.

Con estos antecedentes, no es de extrañar que la mayor parte de la flota auxiliar de acuicultura se localice en las Rías Baixas, como ya se avanzaba hace días en FARO DE VIGO.

Son, cabe recordar, 1.279 embarcaciones, de las cuales 920 pertenecen a la ría de Arousa, 103 corresponden a la de Vigo y 86, a la de Pontevedra.

A Illa (158 naves), O Grove (134), Cabo de Cruz (127), Rianxo (111), Carril (105), A Pobra (80), Vilanova (75), Ferrol (64), Vilaxoán (61), Moaña (52), Cambados (46), Bueu (33), Barallobre (30), Muros (27), Combarro (23), Aldán-Hío (22), Vilagarcía (14), Cangas (13), Sada (12) y San Adrián (11) son los principales puertos en cuanto a embarcaciones auxiliares ligadas a la acuicultura.

Bateas de ostra y almeja.

Bateas de ostra y almeja. / M. Méndez

Parques de cultivo marinos

La relación de parques de cultivo marino aparece claramente dominada por el Ayuntamiento de Vilagarcía gracias a un puerto como Carril, en cuyo entorno se localizan 1.170 de los 1.198 existentes en toda la comunidad.

Muy por encima de Boiro, con seis en lugares como Abanqueiro, la playa de Quintáns y el entorno del islote de Insua, y O Grove, que tiene tres en las autorizaciones de A Vía y dos situados en A Graña.

Les siguen municipios como Muxía, con cuatro parques de cultivo, Cabana de Bergantiños, que tiene tres, y, con uno en cada caso, Camariñas, Muros, Ortigueira, Paderne, Rianxo, Cariño, Poio, Redondela y Vilaboa.

Lógicamente, no en todos ellos se cultivan los mismos productos. Los de Carril, por ejemplo, tienen autorización para almeja japónica, berberecho, almeja fina y babosa, con 1.167 de sus parques también autorizados para birollo.

En Muxía añaden el caramujo a los permisos de almeja fina y birollo, mientras que los de O Grove se centran en esta última especie, berberecho, japónica, babosa, fina y ostra plana.

Bateas de almeja y ostra.
|  M. Méndez

Los viveros de Carril / Iñaki Abella

Piscifactorías continentales

Galicia conserva las 45 piscifactorías continentales que ya tenía hace un año, situándose 19 de ellas en la provincia de A Coruña –esto incluye a la de Arousa Norte–, otras tantas en la de Lugo y cinco en la de Pontevedra.

En el ámbito de influencia de las rías de Arousa y Pontevedra se sitúan las piscifactorías continentales Truchas del Umia, en el Concello de Moraña, Piscifactoría Javier de la Calle (A Estrada), Souto Redondo (Lousame) y Cultrimar (A Pobra).

A mayores, puede citarse a Acuicultura de Galicia en Ponteareas, la piscifactoría Vilatuxe (Silleda) y Portodemouros (Vila de Cruces). Además de otras ubicadas en A Pontenova, Celanova, Baralla, Samos, Riotorto, Quiroga, A Pastoriza, Outeiro de Rei, Cariño, Vimianzo, Ordes, Neda, Cee, Carballo y Abegondo, Barreiros, Baleira y Ribeira de Piquín.

Ni que decir tiene que la trucha arcoiris es la especie objetivo, con presencia en 44 de las 45 piscifactorías. Aunque también se cultiva anguila en tres de ellas, salmón del Atlántico –en otras tres– y reo, en una.

Granjas marinas

En la actualidad hay veinte granjas marinas inscritas en el listado de establecimientos de acuicultura de Galicia, dos menos que hace un año. Destacan las 17 autorizadas para el cultivo de rodaballo, pero también las 9 con permiso para cultivar lenguado de pintas (Solea senegalensis) y las 8 aptas para lenguado (Solea solea).

El pulpo puede cultivarse en dos de las granjas marinas, al igual que algas como el fideo de mar y el argazo. Con una autorización en cada caso aparecen especies como la lubina, berberecho, almeja fina, peneira, mejillón, salón del Atlántico y trucha, por citar algunos ejemplos.

Esas veinte granjas marinas pertenecen a empresas como Stolt Sea Farm, Grupo Tres Mares, Acuidoro Ferrol, Galician Marine Aquaculture, Algafres, Insuiña, Seafood Burela, Aquacría Arousa, Piscícola del Morrazo, Nueva Pescanova Biomarine Center, Punta Moreiras y Anfaco-Cecopesca.

Se localizan en Camariñas, Carnota, Cee, Ferrol, Muxía, Muros, Porto do Son, Ribeira, Sada, Cervo, Xove, Cambados, Burela, Cangas, O Grove, Redondela y Vigo.

Bateas en la ría de Vigo.

Bateas en la ría de Vigo. / Marta G. Brea

Criaderos

Los 25 criaderos marinos se reparten por O Grove (3), Boiro (2), Muros (2), Ribeira (2), A Illa –perteneciente a la Consellería do Mar–, Vigo –dependiente de Anfaco Cecopesca–, Redondela, Oia, Moaña, Cangas, Burela, O Vicedo –también dependiente de Mar–, Xove, Cervo, Sada, Porto do Son, Noia, Muxía, Malpica de Bergantiños y Carnota.

Pertenecen a empresas como Insuiña, Remagro, Pescanova Biomarine Center, A Ostreira, Manuel Fernández Morán, Seafood, Stolt Sea Farm, Mariscos Silva, Sociedad Cooperativa Ría de Arosa, Marcultura, Criaderos de Noia, Granja Marina Nastos, Almeja Ría de Arousa, Algafres y Galician Marine Aquaculture.

Entre los 25 criaderos, nueve de ellos en la provincia pontevedresa y doce en la coruñesa, hay 12 dedicados a la almeja fina, 10 con permiso para la babosa y otros tantos para la japónica.

Pero también los hay con permiso para berberecho, navaja, longueirón, algas, lenguado, ostra, rodaballo, erizo, volandeira, santiaguiño, langosta, cigala, pulpo, dorada, besugo, zamburiña, mero, corvina, maragota, salmonete y lura, entre otras especies.

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