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Bateas rotas y barcos a la deriva en las Rías Baixas

Hay constancia de incidencias reseñables en Bueu, Cambados y O Grove

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

Tanto bateeiros como empresas de servicios marítimos, entre ellas Dragados Osmar, confirman daños notables causados por la borrasca Ingrid en las bateas de cultivo existentes en las Rías Baixas, especialmente en la ría de Arousa y Pontevedra.

Al igual que dan cuenta de varias embarcaciones que el fuerte viento y el intenso oleaje arrancó de sus amarres, por lo que desde la madrugada se llevan a cabo trabajos para tratar de recuperarlas.

En el sector citan casos puntuales registrados en O Grove, Cambados y Bueu en los que se han avistado viveros y barcos a la deriva, tanto enteros como a trozos. Al igual confirman que algún que otro flotador ya está varado sobre la costa.

Otros parques de cultivo siguen amarrados en sus fondeos con importantes daños estructurales, pues o bien están partidos en dos o han sufrido roturas considerables en el emparrillado.

El flotador de una batea varado en Cambados.

El flotador de una batea varado en Cambados. / FdV

Todo ello pendiente de valorar en su justa medida hasta cuando se calmen las aguas, ya que muchos de los desperfectos han sido detectados desde tierra firme con ayuda de prismáticos, puesto que navegar en las condiciones actuales resulta casi imposible.

Aún así hay barcos en el mar, sobre todo auxiliares de acuicultura. Es el caso de las embarcaciones mejilloneras de gran porte que en O Grove tratan de recuperar una de las bateas a la deriva para amarrarla en las boyas de seguridad existente en la ría para este tipo de situaciones.

Bateeiros jugándose la vida en la ría de Arousa para recuperar una batea a la deriva esta mañana.

Bateeiros jugándose la vida en la ría de Arousa para recuperar una batea a la deriva esta mañana. / FdV

Hay que destacar el papel de los bateeiros de Porto Meloxo que después de haber trasladado sus embarcaciones al muelle también grovense de O Corgo para tratar de protegerlas, dado que el primero de los puertos citados sigue sin disponer de espacio y seguridad suficientes, esta madrugada zarparon para, jugándose la vida, tratar de recuperar los artefactos flotantes dañado por Ingrid.

Independiente de valorar más adelante las pérdidas materiales sufridas en las bateas a causa de las embestidas del embravecido mar, el sector tendrá que determinar también, en cuanto el temporal amaine, cuánto mejillón ha perdido a causa de los temidos desprendimientos.

Ya se había advertido en FARO DE VIGO de que, debido al episodio tóxico iniciado el pasado mes de octubre, hay muchas bateas totalmente cargadas de mercancía, a la espera de poder despacharla cuando las toxinas lipofílicas desaparezcan. Ahora muchos de esos productores temen encontrarse las cuerdas en el fondo de la ría.

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