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La primera planta de agrocompostaje de O Salnés será más barata que Sogama

La Diputación da una prórroga a Martín Códax para ejecutar el proyecto

La instalación podría beneficiar a una decena de Concellos, desde Vilagarcía hasta Poio, Barro y Portas

La finca experimental Pé Redondo de Martín Códax, en Meis, donde se ubicará.

La finca experimental Pé Redondo de Martín Códax, en Meis, donde se ubicará.

Val do Salnés

La Diputación de Pontevedra ha concedido una prórroga a las bodegas Martín Códax y Viñas e Terras do Pazo para construir sus plantas de agrocompostaje subvencionadas por la entidad con un total de 900.000 euros. Deberán estar operativas en marzo de 2027 como plazo máximo y uno de los objetivos es que también sirvan a trece Concellos limítrofes.

Según los cálculos presentados, entre ambas podrían cubrir casi 2.500 toneladas de biorresiduos municipales al año.

Este proyecto hunde sus raíces en 2022, pero la demora en la resolución de la concesión de la ayuda, reconocida por la propia administración, y la «complejidad» de la tramitación de los permisos y el expediente, han impedido cumplir el plazo inicial: marzo de 2025.

Así lo indica la Diputación en una reciente resolución concediendo una ampliación a las dos bodegas para poder ejecutar esta importante inversión, argumentando el «gran interés» que tiene la iniciativa.

Precios ofertados

Y es que «se evita que los Concellos y la Diputación tengan que construir y gestionar esas plantas comarcales de compostaje, lo que supone un gran ahorro». También evitan grandes desplazamientos y el precio propuesto es menor que el ofertado el año pasado por Sogama, de 51,40 euros por tonelada.

El dictamen provincial indica que Martín Códax ofertó hacer el tratamiento por 45 euros y la firma de Tomiño por 48,30 euros. Siempre según el mismo documento, la cooperativa de Cambados prevé una capacidad de 3.357 toneladas anuales de las cuales, 1.119 se corresponderían a materiales de producción propia y 2.238 serían de procedencia municipal.

El listado de esta área de influencia incluye A Illa, Barro, Cambados, Meaño, Meis, Poio, Portas, Ribadumia, Vilagarcía y Vilanova. Estos diez produjeron en 2024 algo más de mil toneladas de biorresiduos, lo cual es una cifra baja respecto a los objetivos impuestos por las normativas más recientes. Y es que supusieron un 2,60% de la fracción resto, la cual se pretende dejar en la mínima expresión, llevando el reciclaje al máximo; de ahí la insistencia ahora con reciclar el orgánico, pues supone el mayor volumen de la basura diaria generada por la ciudadanía.

Hoy cubriría todo

Con estas cifras, bajas, la que será la primera planta de agrocompostaje de O Salnés y que la cooperativa va a habilitar en su finca experimental de Pé Redondo, en Meis, sería suficiente hoy.

En el caso de la firma del Baixo Miño, el listado de municipios susceptibles es A Guarda, O Rosal y Tomiño. La estimación es de poder tratar 354 toneladas al año de las cuales, 236 tendrían origen municipal y el resto, de su actividad de poda, restos de bagazo…

No obstante, todas estas cuestiones han de perfilarse y concretarse en acuerdos posteriores. De hecho, cabe recordar que Sogama cuenta en O Salnés con una planta de compostaje industrial proyectada con capacidad para atender a 26 localidades de esta comarca y otras próximas, así que puede interesar para cuestiones concretas, diferenciando por ejemplo de la basura doméstica y la de grandes productores (restaurantes, tiendas de alimentación…).

Sin olvidar que algunos municipios, como Cambados o A Illa, apuestan más fuertemente por el compostaje «in situ», mediante los modelos comunitarios, siendo lo más sostenible y barato, pues no hay desplazamiento ni coste por tratar.

Además, las propuestas de las bodegas nada tienen que ver con una instalación industrial, sino que serán unas dependencias muy sencillas, a modo de silos donde se apilarán los restos para realizar un rápido proceso de compostaje aerobio, con volteos de material diario y la previsión de producir compost semanalmente. En el caso de la firma de Burgáns, espera cubrir el 30% de las necesidades de fertilización de las 400 hectáreas de viñedo de la bodega y sus socios.

Esta logró 600.000 euros de ayuda y Viñas e Terras do Pazo, 257.000 euros. Fueron los dos únicos seleccionados de los seis que concurrieron a la convocatoria provincial y, de hecho, quedaron 600.000 euros sin asignación. La línea estaba dotada con 1,5 millones de euros.

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