Los valeiros confirman que hay lamprea, pero preocupan «tantos» cormoranes
Los pescadores que operan en Pontecesures capturaron ayer cinco peces más y vieron crías de esta primitiva especie dirigiéndose al mar
Como sucede en el Umia, en el Ulla también alertan del «exceso» de depredadores

Pepe Barreiro sostiene una lamprea. / Noe Parga

Este lunes se vivió el tercer día de campaña de la lamprea en el río Ulla –el segundo que se levantan aparejos– y sirvió para conseguir cinco piezas más de este preciado pez cartilaginoso.
Se sumaban a las tres obtenidas el sábado y vendidas a 88 y 100 euros, como se informó entonces. El restaurante Casa Farrucán, que había adquirido la primera, se hizo con otra tres –también a 80 más IVA cada una de ellas–, lo cual le permite empezar a atender pedidos.
Pero solo algunos, ya que «la demanda está siendo brutal y cada vez llama más gente pidiendo lamprea», explica Pili Novo, la propietaria y cocinera de este importante negocio asentado en la orilla coruñesa del Ulla –en el Concello de Padrón–, justo frente al puerto de Pontecesures donde se pesca.

Los propietarios de Casa Farrucán con una de las lampreas. / Noé Parga
«Deseamos que las capturas puedan aumentar, tanto entre los valeiros como, a partir del día 12, en las pesqueiras de Herbón –las construcciones tradicionales situadas aguas arriba que ya usaban los romanos–, ya que no dejamos de recibir llamadas de gente que quiere probar la lamprea cuanto antes, y es imposible encontrar toda la que necesitamos para poder atender a todos», reflexiona la cocinera.
Para añadir que el inicio de campaña «invita al optimismo», que es algo que también piensan pescadores tan experimentados como Pepe Barreiro.
Aunque en su caso se muestra cauto, ya que si bien «el arranque de campaña parece esperanzador, ya que vemos lamprea tanto remontando el río para desovar como ejemplares juveniles que ya vienen de vuelta, para dirigirse hacia el mar, también es cierto que estamos viendo una enorme cantidad de cormoranes».

Pili Novo y Manuel Losas, de Casa Farrucán, junto al pescador Pepe Barreiro, con la primera lamprea de la temporada. / Noé Parga
Y eso es más preocupante, ya que «se trata de uno de los principales depredadores de la lamprea» –además de salmones y otros peces– y, junto a los cambios en la temperatura del agua y otros condicionantes, bien puede ser «una de las causas de la escasa presencia» de lampreas en el río Ulla en los últimos años.
Un argumento que manejan también los pescadores de otras especies tanto en el Ulla como en el Umia, donde dicen haber detectado igualmente ese incremento de cormoranes.
Ya hace más de una década que se da cuenta de esta situación, incidiendo los pescadores en que la presencia de cormoranes es cada vez mayor en los ríos Ulla, Umia e incluso en el O Con, a su paso por Vilagarcía. Destaca su creciente presencia en el entorno de Catoira, Valga, Pontecesures y, en la otra orilla, las conocidas «brañas» de Laíño, donde tanto el cormorán como los ánades tienen importantes dormideros.
Inusual presencia de escalos
Con cormoranes o sin ellos, habrá que esperar unas semanas antes de valorar esta esperada campaña de lamprea en el Ulla. Un río, por cierto, en el que los valeiros también dicen estar detectando una llamativa presencia de escalos, que «se veían muy poco últimamente».
El escalo, también llamado bordallo o gallego, conocido por su color pardo y tamaño pequeño, es un pez robusto de cabeza aplanada y ojos de color amarillo que tiene el lado inferior de las aletas de color entre amarillo y rojo anaranjado.
Desova a finales de mayo en fondos arenosos o con grava en agua corriente, preferentemente entre la maleza, y generalmente lo hace en su río de origen.
El escalo se alimenta de invertebrados que habitan en el fondo, insectos, vegetación, aunque los de mayor tamaño también pueden comer otros peces, cangrejos de río, ranas e incluso ratones.
Suscríbete para seguir leyendo
- Hallan sin vida al vecino de Vilagarcía desaparecido desde este jueves
- Muere un hombre por inhalación de monóxido de carbono en Meis
- La pleamar y la lluvia inundan el sótano del Auditorio de Vilagarcía
- A Illa aún desespera ante los daños de los temporales y lanza una alerta sanitaria
- La hamburguesa de A Illa que quiere traspasar fronteras
- Gardacostas advierte de un riesgo «extremo» para la navegación
- Una lluvia de cascotes sin fin en Cambados: «Hay 20 trozos en mi patio»
- La Fórmula de Peke desvela su secreto