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Comienza la campaña de recogida de cría de mejillón en el litoral

El ritmo se incrementará a medida que se vacíen las cuerdas ahora bloqueadas por el episodio tóxico

Llegada de mejilla al puerto de Cangas.

Llegada de mejilla al puerto de Cangas. / Gustavo Santos

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa / Pontevedra

La campaña de recolección de la mejilla –cría del mejillón– comienza en Galicia con el nuevo año, después de que la Consellería do Mar y el sector bateeiro acordaran posponer el arranque de la misma que inicialmente estaba previsto para el 1 de diciembre.

Se retrasó, cabe recordar, en base a «datos técnicos y científicos» que hablan de escasez y pequeño tamaño de este recurso vital para la actividad acuícola, toda vez que esa cría que los bateeiros se disponen a recoger en las rocas del litoral gallego es esencial para encauzar el siguiente ciclo de cultivo.

El objetivo marcado por la consellería de Marta Villaverde es «que el sector miticultor gallego sea capaz de abastecerse con la cantidad de mejilla suficiente para garantizar una campaña idónea para todos».

Los bateeiros se disponen a recoger alrededor de 3.500 kilos de mejilla para cada vivero, lo cual supone aproximadamente 12 millones de kilogramos de semilla.

La aplicación informática en la que se registra la mejilla recogida.

La aplicación informática en la que se registra la mejilla recogida. / Iñaki Abella

A Guarda, Aguiño (Ribeira), Monte Louro, Carnota, Baiona, Cangas, A Coruña, San Vicente do Grove o Fisterra son algunas de las zonas tradicionales de recolección de ese producto que se sujeta a las cuerdas de las bateas mediante una fina red biodegradable.

Aunque será más adelante cuando se intensifique esta labor. Sobre todo en cuanto empiece a sacarse de las bateas el mejillón de talla comercial que permanece estancado en las cuerdas a la espera de que remita el episodio tóxico para poder llevarlo al mercado.

A medida que se vaya haciendo sitio en los viveros se irá incrementando el ritmo de recogida y encordado de cría, aprovechando también los mejores episodios de bajamar y, sobre todo, los días de ausencia de mar de fondo, ya que esta recolección entraña un considerable riesgo para los mejilloneros.

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