Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las biotoxinas mantienen bateas cerradas desde hace cinco meses

Las más castigadas son las de la ría de Pontevedra, algunas de ellas clausuradas desde agosto

En las de Vigo, Muros-Noia y Arousa hay polígonos inoperativos desde octubre

Dos barcos auxiliares de asuicultura abarloados en una batea de mejilón.

Dos barcos auxiliares de asuicultura abarloados en una batea de mejilón. / Iñaki Abella

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

El episodio tóxico que tantos problemas está causando al sector mejillonero gallego desde octubre castiga a unas bateas más que otras, hasta el punto de hacer que algunas vayan camino de medio año de inactividad absoluta.

Los viveros flotantes de la ría de Pontevedra son tradicionalmente los más afectados por este tipo de episodios naturales derivados de la llegada de nutrientes a las rías, y lo sucedido a lo largo de 2025, sobre todo en su segunda mitad, solo sirve para confirmarlo.

En aguas pontevedresas se reparten alrededor de 340 bateas que se integran en ocho polígonos, y en todos ellos está prohibida la extracción de moluscos bivalvos.

Cinco de esos polígonos están inoperativos desde agosto, como son el Cangas A, Cangas B, Bueu B, Bueu A2 y Bueu A1, mientras que los otros tres –los de Portonovo– lo están desde octubre.

El mismo periodo de inactividad que soportan en la ría de Vigo los Cangas F, Cangas G y Cangas H; los únicos de entre los doce polígonos vigueses que permanecen cerrados.

También desde octubre está bloqueado el Muros B, como hasta hace apenas quince días lo estuvieron los otros tres polígonos de su ría.

Y lo mismo sucede con los polígonos de Meloxo: Grove C1, C2, C3 y C4, cerrados a consecuencia del mismo episodio tóxico otoñal que desde octubre mantiene sin actividad al Cambados C Norte.

En definitiva, que hay un buen número de bateas cerradas desde hace cinco meses y, en consecuencia, a la espera de recibir buenas noticias desde el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia (Intecmar).

De momento habrá que esperar, puesto que, como se avanzaba ayer en FARO DE VIGO, este episodio tóxico no solo está tardando demasiado en diluirse, sino que incluso se detectan repuntes puntuales de toxicidad.

De ahí que esta mañana el laboratorio de referencia que dirige Covadonga Salgado procediera al cierre cautelar de las bateas de cultivo de mejillón ubicadas en el polígono arousano Pobra D y en los vigueses Cangas C y Cangas D.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents