Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las lonjas de Arousa cierran el año con 21.000 toneladas y 74 millones de euros

Es prácticamente el mismo volumen subastado que el año anterior

Ingresaron casi 5 millones de euros más

El puerto cambadés recorta terreno al carrilexo

Descarga de volandeira en Cambados.  |  Iñaki Abella

Descarga de volandeira en Cambados. | Iñaki Abella

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

Las lonjas de Arousa completan un año discreto que, en cualquier caso, puede considerarse positivo e incluso mejor que 2024, a pesar de todo el daño que está causando la pesca ilegal, la mortandad de bivalvos, los depredadores y demás males que acechan al sector.

Pero los datos, aún provisionales, son concluyentes, y demuestran que se ha subastado una cantidad de mercancía similar a la del año pasado y se ha conseguido más dinero en primera venta.

Este 2025 se despide en las «rulas» arousanas con alrededor de 21.000 toneladas y 74 millones de euros. Cifra que, sin duda, va a aumentar en cuanto se incorporen a la plataforma tecnológica Pesca de Galicia las operaciones realizadas en las últimas semanas en todas las lonjas, puesto que algunas de ellas tardan días en aportar sus cifras reales.

Esto supones que van a rozarse las 22.700 toneladas de 2024, que generaron 5 millones de euros menos que el presente ejercicio.

Dicho esto, cabe aclarar que las 21.000 toneladas y 74 millones de euros que arroja 2025 en Arousa supone prácticamente el 20% del total de Galicia.

El centro de
clasificación de
bivalvos de la
cofradía de Carril. 
 |  Iñaki Abella

El centro de clasificación de bivalvos de la cofradía de Carril. | Iñaki Abella

De nuevo gracias ala lonja de Ribeira que lleva la voz cantante y supera los 43 millones de euros después de vender casi 18.000 toneladas. Es decir, que despachó 2.000 toneladas menos que el año anterior, pero consiguió 3 millones de euros más que entonces.

Le sigue Carril, aunque perdiendo un protagonismo considerable desde que surgió la crisis y la crispación derivada del enfrentamiento entre la cofradía de pescadores y la organización de parquistas OPP-89.

De hecho, la lonja carrilexa se queda en 7 millones de euros tras la venta de 524 toneladas de producto, frente a los 7,7 millones y las 576 toneladas de 2024. Pero, sobre todo, muy lejos ya de los 10 millones de euros que llegaba a facturar esta «rula» en sus tiempos de bonanza.

Carril: la facturación más baja de la última década

El enfrentamiento entre la cofradía y la OPP-89 Parquistas de Carril está saliendo muy caro a esta lonja. Tanto que sus apenas 7 millones de euros, obtenidos tras la venta de 524 toneladas, suponen la peor marca económica de la última década.

Los mejores años de ese periodo fueron 2019 y 2023, cuando se superaron los 10 millones de euros. Claro que entonces se despachaban en la lonja carrilexa 730 toneladas de almeja japónica que generaban casi 9 millones de euros, mientras que en 2025 fueron 440 y 3 millones de euros menos.

Y tampoco hay que olvidar que la babosa pasó de casi 7 toneladas a apenas 110 kilos, «salvándose» esta lonja vilagarciana con las 63 toneladas de berberecho despachadas en el presente ejercicio (335.000 euros).

Ahora incluso le pisa los talones Cambados, donde un año espléndido para especies como la volandeira compensa la caída de otras y aúpa al punto de venta de Tragove hasta los 7 millones de euros después de colocar en el mercado 999 toneladas de producto.

El buen momento del puerto cambadés le permite relegar a O Grove hasta la cuarta posición del ranking económico, pues los mecos se quedan en 5 millones de euros y 392 toneladas de producto, lejos de los 6,5 millones de euros y de las 516 toneladas con las que cerró 2024.

En este caso debido, sin duda, al cese de actividad subvencionado que afecta al marisqueo desde el pasado mes de octubre, y que va a extenderse hasta marzo.

El quinto puesto, gracias al buen comportamiento de los precios experimentado con algunas especies, es para A Illa de Arousa, que se acerca a los 3 millones de euros y supera las 419 toneladas, mientras que en el pasado ejercicio se había conformado con 2,4 milles de euros aún vendiendo más cantidad: 465 toneladas.

Los isleños adelantan a Aguiño, que arroja un resultado provisional de 137 toneladas y 2,8 millones de euros que deja a esta lonja ribeirense por delante de Vilanova.

Esta última crece considerablemente porque viene de años realmente horribles, situándose ahora en más de 129 toneladas y casi 2 millones de euros.

A Illa, el triunfo de la almeja rubia y la cuna del camarón

Si por algo se caracteriza la lonja de A Illa es por la venta de especies como el camarón, un preciado crustáceo venido a menos en los últimos años que en el presente ejercicio generó en este puerto casi 430.000 euros después de la venta de 5,7 toneladas y tras marcar un precio máximo de 197 euros.

Pero el camarón no generó los mayores ingresos. Este honor correspondió a la almeja rubia, que es otra de las especies características del puerto isleño, sobre todo desde que perdieron peso en la ría la babosa y la japónica.

Este año se despide con casi 50 toneladas de rubia por valor de 867.000 euros, mientras que la siempre cara almeja fina se queda en 221.000 euros, después de venderse solo 4,3 toneladas. A esto hay que sumar 219.000 euros en almeja babosa (6,8 toneladas), 348.000 logrados con la japónica (21 toneladas) e incluso 159.000 euros procedentes del carneiro (12 toneladas).

La navaja fue otra de las especies destacadas, permitiendo ingresar 219.000 euros (más IVA) tras marcar una cotización máxima de 29 euros por kilo. Los distintos tipos de algas, con alrededor de 240.000 euros, también ayudaron a que A Illa mejorara los registros económicos del año anterior.

Tras ella, las lonjas de Cabo de Cruz (Boiro) y Rianxo, en ambos casos con aproximadamente 1,4 millones de euros.

Vilaxoán destaca con más de un millón de euros y 86 toneladas gracias a la experiencia que vivió en verano, cuando el follón de la cofradía de Carril con la OPP-89 propició que los parquistas vendieran parte de su producción en la «rula» vilaxoanesa.

De ahí esas cifras, muy por encima de las 37 toneladas y los 636.000 euros con los que había despachado 2024.

Para completar la relación de la ría, hay que citar a la de A Pobra do Caramiñal, con 24 toneladas y 427.000 euros, y a la cooperativa boirense Ría de Arosa, con 4 toneladas y 67.000 euros.

El grupo biológico de los peces sigue siendo el más importante, con más de 34 millones de euros y 17.000 toneladas. Aunque seguido muy de cerca, económicamente hablando, por los bivalvos, pues a pesar de ser una familia venida a menos, generó este año más de 25 millones de euros tras la venta de 1.859 toneladas.

A continuación aparecen los cefalópodos, con cerca de 8 millones de euros (1.283 toneladas), los crustáceos, que superan los 5 millones facturados (233 toneladas), y los equinodermos, que gracias al erizo de mar superan las 106 toneladas (1,3 millones de euros).

Mucho más discretas resultan las operaciones de primera venta protagonizadas por algas y poliquetos, entre otras descargas.

Cambados compensa el desastre de la vieira

Para cerrar el año con una facturación de casi 7 millones de euros, la lonja de Cambados ha tenido que tirar de oficio y, sobre todo, de especies tan importantes como la volandeira, cuya abundancia y precio sirvieron al menos para compensar el desastre en que se convirtió la campaña de la vieira.

Del balance provisional de la «rula» de Tragove pueden destacarse, precisamente, los 1,2 millones de euros facturados con la subasta de 226 toneladas de volandeira, limitándose la vieira a apenas 70.000 euros y 11 toneladas.

En cualquier caso, los mayores ingresos del puerto cambadés correspondieron a la almeja japónica, con 2,4 millones de euros obtenidos tras la subasta de 137 toneladas.

Otro de los productos destacados, como cada año, fue el choco, esta vez con 736.000 euros (82 toneladas), superando claramente al centollo, que se quedó en 440.000 euros (23 toneladas) y a la navaja, con 416.000 euros (26 toneladas).

En esa línea se mueve, económicamente hablando, la sardina, pues 315 toneladas de este popular pescado generaron 421.000 euros. Por encima de los 84.000 conseguidos con la babosa, los 235.000 de la almeja rubia y los 300.000 del pulpo.

Centollo en la lonja
de O Grove.  |  Iñaki Abella

Centollo en la lonja de O Grove. / Iñaki Abella

Centollo, el «rey» que nadie cuestiona en O Grove

Hablar de O Grove es hablar de centollo, pues ninguna otra lonja de Galicia es capaz de conseguir 1,3 millones de euros en un solo año con este preciado crustáceo, que se despide de 2025 tras dejar 67 toneladas en la «rula» meca.

Pero el «rey de los mariscos» comparte aquí protagonismo con otra buena cantidad de especies de indudable interés y tirón comercial, como es el caso de la almeja japónica, con 90 toneladas por las que se pagaron 1,2 millones de euros (más IVA) antes de que en octubre comenzara el cese de actividad.

Puestos a citar especies rentables vendidas en O Grove no hay que olvidarse de la nécora, con 8 toneladas y 257.000 euros; choco, con 32 toneladas y 271.000 euros; longueirón, que generó 155.000 euros tras la comercialización de 14 toneladas; y pulpo, que se acerca a los 200.000 euros gracias a la subasta de 20 toneladas.

El lenguado, con 182.000 euros; rodaballo, que generó 96.000; la almeja fina, con 130.000; o el erizo de mar, que generó 285.000 euros (22 toneladas), son otras especies destacadas en este puerto. El único de Arousa Sur, por cierto, en el que se subasta percebe: 3 toneladas y 125.000 euros (provisionalmente).

Vilanova y Vilaxoán luchan por mantenerse a flote

Las lonjas de Vilanova y Vilaxoán apenas suman 3 millones de euros tras la venta de 215 toneladas de mercancía.La primera de ellas gracias a 104 toneladas de almeja japónica, que supuso 1,5 de los 1,9 millones de euros totales ingresados este año.

Así que poco más queda, a repartir entre especies como la ortiguilla (135.000 euros), almeja fina (81.000), almeja rubia (61.000) o berberecho (34.000 euros). La relación se completa con el longueirón viejo (55.000 euros), almeja babosa (27.000), navaja (5.000) y nécora.

Cierto es que Vilanova repunta respecto al año anterior, pero también lo es que esto se debe a que partía prácticamente de la nada, por lo que despide 2025 sumida en una crisis que no acaba de sacudirse.

Lo mismo que sucede a Vilaxoán, que este año «se salvó por la campana». Mejor dicho, por la aportación extra e inesperada que hizo a esta lonja la organización Parquistas de Carril.

Finalmente la «rula» vilaxoanesa se limita a un millón de euros, de los que 932.000 corresponden a la almeja japónica, con 72 toneladas. A mayores, 65.000 euros con la almeja fina, 63.000 con el longueirón viejo y 21.000 con el berberecho.

Leve recuperación de la japónica, que genera los mayores ingresos

A pesar de todos los contratiempos, la almeja japónica cierra el año como la especie más valiosa de las lonjas arousanas. Lo hace tras una tibia recuperación que permitió subastar casi 990 toneladas por importe de 14 millones de euros, frente a las 905 toneladas y los 13 millones del año anterior.

Supera incluso al lirio, que se queda en 10 millones de euros tras perder fuelle respecto a 2024, y a la sardina, que se acerca a los 9 millones de euros y a las 4.700 toneladas.

El pulpo roza a estas alturas de ejercicio los 4 millones de euros (329 toneladas), seguido de la navaja, con 3 millones facturados (182 toneladas) y el centollo, que calca los resultados del año anterior y despide 2025 con 2,6 millones ingresados –hay que insistir en que son datos provisionales– tras la venta de 156 toneladas.

El «top ten» de las especies arousanas con mayores ingresos –del que desaparece el jurel– se completa con la merluza (2,2 millones de euros), choco (1,8 millones), almeja babosa, almeja rubia y pota común, las tres especies con 1,7 millones de euros, y con la caballa (1,6 millones).Jurel, volandeira, bocarte, erizo, almeja fina, percebe, lubina, rapante de machas, camarón, lenguado, nécora y berberecho ocupan las siguientes posiciones.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents