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Cobre San Rafael recurre a cámaras submarinas para controlar a las ouxas en tiempo real

La empresa renueva su compromiso con la ría de Arousa

Vuelve a actuar de la mano de la OPP-89 Parquistas de Carril

Instalación de sondas, a instancias de Cobre San Rafael, para controlar la calidad del agua, a la altura de la isla de Cortegada.

Instalación de sondas, a instancias de Cobre San Rafael, para controlar la calidad del agua, a la altura de la isla de Cortegada. / Iñaki Abella

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

La firma Cobre San Rafael renueva su compromiso con la preservación de la ría de Arousa, adquirido hace años para tratar de velar por la calidad de las aguas y colaborar con los sectores productivos acometiendo todo tipo de acciones, entre las que cabe destacar la lucha contra las especies depredadoras.

Entre las líneas de acción desplegadas por dicha firma destacan las puestas en marcha en colaboración con la Organización de Productores Pesqueros Parquistas de Carril (OPP-89).

Hasta 2027

Una sintonía que viene de lejos y que acaba de renovarse, toda vez que Cobre San Rafael y Parquistas de Carril han decidido ampliar su convenio de colaboración hasta 2027 para introducir nuevas medidas de investigación y control de los factores ambientales que afectan a la producción marisquera en la ría de Arousa.

Al hilo de ese compromiso está previsto poner un foco prioritario en el impacto de los depredadores sobre el marisqueo y, muy particularmente, sobre los parques de cultivo de Carril y la acción de las ouxas (Myliobatis aquila), una raya carnívora cuya proliferación está causando una merma significativa en la producción de almeja y berberecho.

Preocupación

Esa abundancia «genera preocupación en Arousa, por eso nos ponemos manos a la obra para aportar nuestro granito de arena y contribuir a que siga siendo la mejor ría pesquera de Europa», esgrime el director general de San Rafael, Fernando Riopa.

«La presencia de la ouxa en nuestros bancos es crítica y no podemos hacerle frente en solitario», subraya el presidente de la OPP-89, José Luis Villanueva.

José Luis Villanueva y Fernando Riopa.

José Luis Villanueva y Fernando Riopa. / FdV

Dicho lo cual, presume de que el nuevo convenio permitirá aplicar tecnología avanzada y métodos científicos para el control de los depredadores.

Se refiere, por ejemplo, a la puesta en marcha de un programa de monitorización científica en colaboración con la empresa Aquacorp, tratando así de evaluar técnicas de detección de la ouxa mediante cámaras submarinas apoyadas por inteligencia artificial, capaces de identificar la especie en tiempo real.

Por tal motivo, Cobre San Rafael y OPP-89 detallan que se habilitará un punto de control permanente en los bancos marisqueros de Carril.

Será la propia empresa minera la que se ocupe de financiar, instalar y mantener ese equipamiento, mientras que Parquistas de Carril colaborará en la gestión operativa y el cuidado de los dispositivos.

Pero eso no es todo, sino que la compañía prestará apoyo económico a las campañas de control de depredadores autorizadas por la Consellería do Mar, que contarán con supervisión científica para evaluar su eficacia y compararlas con datos históricos.

Desde Pontecesures

De este modo Cobre San Rafael da continuidad a las estrategia de monitorización ambiental desarrollada en los últimos años en el río Ulla, entre Pontecesures y Carril.

Una estrategia, cabe recordar, que incluye campañas de muestreo mediante sondas de medición continua que ofrecen todo tipo de datos relacionados con la calidad del agua de la ría de Arousa.

De ahí que en su momento fuera posible concluir que es buena y que no presenta alteraciones significativas ni indicadores de riesgo asociados a la actividad minera en Touro.

A mayores, los trabajos de carácter científico realizados por el Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC y de la Universidade de Santiago de Compostela confirman que la calidad del agua del río Ulla y de la ría de Arousa es óptima.

Como también que los pasivos ambientales de la antigua mina de Touro tienen un impacto localizado y limitado al entorno inmediato de la explotación histórica.

Por si no fuera suficiente, informes adicionales sobre los ríos Lañas y Ulla sitúan su estado ecológico entre «bueno» y «muy bueno», remarcan en San Rafael.

Cabe recordar que estas actuaciones se integran en el programa de responsabilidad ambiental Terras do Ulla, con el que Cobre San Rafael busca «garantizar un uso sostenible de los recursos hídricos, ofrecer información transparente al sector pesquero y marisquero y preservar el entorno».

En este marco, la empresa ha mantenido más de 120 reuniones con organizaciones y agentes sociales y ha invertido más de 3,4 millones de euros en un plan de restauración integral de la mina histórica de Touro-O Pino.

Proyecto que incluye una planta de tratamiento de aguas, sistemas de drenaje y bombeo, así como la limpieza y restauración de cauces fluviales, completándose con la recuperación del 100% de los pasivos ambientales incluidos los antiguos depósitos mineros.

Con esta renovación, Cobre San Rafael y los Parquistas de Carril apuestan por una colaboración basada en la ciencia y la tecnología para afrontar uno de los principales desafíos del marisqueo en la ría de Arousa y garantizar la viabilidad de una actividad clave para la comarca.

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