El BNG reaviva su lucha por lograr que el Gran Hotel La Toja sea declarado BIC
Trata de concienciar a la población con una exposición que muestra sus orígenes

El Eurostars Gran Hotel La Toja. / Noé Parga

El BNG de O Grove retoma su estrategia en pro de la declaración del Gran Hotel La Toja como Bien de Interés Turístico Cultural (BIC).
Es una propuesta tendente a salvaguardar la riqueza patrimonial de este emblemático y centenario establecimiento, símbolo inequívoco del desarrollo turístico que en el pasado situó a la isla de A Toxa y al conjunto de O Grove en el panorama nacional e internacional.
Lo que propone ahora el BNG de Anselmo Noya es una exposición en la Casa a Celestina –frente a la Galería de Arte Besada– en la que seguir presionando para lograr ese BIC para el cinco estrellas perteneciente a la cadena Eurostars, del grupo hotelero catalán Hotusa.
Tanto si sirve para lograrlo como si no, al menos la muestra dará a quienes la visten la oportunidad de familiarizarse con la historia del Gran Hotel, que fue históricamente una gran empresa en la que trabajaron cientos de vecinos.

Una vista de la isla y el Gran Hotel. / M. Méndez
Tras la inauguración prevista para mañana a las 19.30 horas podrán verse fotografías antiguas y actuales, cuadros y todo tipo de objetos de valor histórico, desde las antiguas llaves de las habitaciones hasta los albornoces de la época y un libro de registro de entradas y salidas de huéspedes fechado en 1916.
El acto inaugural se complementa con una charla, a la que hasta mediados de enero seguirán otras conferencias y debates «con investigadores y trabajadores vinculados a la historia del Gran Hotel y la isla de A Toxa».
De este modo se abordarán asuntos como el funcionamiento de la fábrica de los conocidos jabones La Toja, las costumbres de la isla y su toponimia.
Todo ello será el soporte de la reivindicación nacionalista en pro del BIC, tratando de «aumentar la protección de la construcción y de los elementos de la isla», como ya planteó otras veces este grupo ante el pleno de la Corporación y el Parlamento.
Una reivindicación de la que se habló largo y tendido el pasado mes de febrero a raíz del debate político en torno al Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de O Grove.
Por aquel entonces, el alcalde meco, José Cacabelos, destacaba que «en la isla de A Toxa solo hay dos bienes protegidos, como son el puente y la iglesia de las conchas o San Caralampio».

El cartel de la actividad propuesta por el BNG. / FdV
Y añadía que «el propietario del establecimiento puede presentar un proyecto de reforma y vaciado de todo el interior, e incluso cambiar la fachada e imagen externa del edificio, sin ningún problema, precisamente porque no está protegido, como tampoco lo está el Balneario La Toja».
De este modo defendía las gestiones que él realizó desde 2021 planteando una protección estructural «que Patrimonio no acababa de entender, alegando que no tiene sentido protegerlo ahora porque los numerosos cambios introducidos en las sucesivas reformas de que fue objeto el inmueble han hecho que perdiera su carácter de bien de interés a preservar».
Sin embargo sí se logró una protección ambiental «que incluye los jardines, balaustradas, elementos de cerrajería y toda la estructura externa, incluidas las cúpulas, lo cual significa que está catalogado patrimonialmente y que cualquier modificación que se quiera hacer va a necesitar de un informe de Patrimonio».
Además de propiciar la protección estructural del antiguo Balneario, «de tal forma que ya no se van a poder aumentar alturas», esgrimía Cacabelos cuando remarcaba que «el Plan Especial (urbanístico) de La Toja de 1968, y el que se desarrolló en los años ochenta, permitían construir bajo más cuatro en el balneario», mientras que con el PXOM «se quedará en bajo más uno, precisamente porque lo incorporamos al Catálogo de Patrimonio con una protección estructural, igual que la iglesia de San Caralampio y el puente de A Toxa».

Una vista aérea del Eurostars Gran Hotel La Toja y su embarcadero. / FdV
En relación con todo ello, Cacabelos dejaba claro en febrero que hasta la aprobación definitiva del PXOM las Normas Subsidiarias de 2002 permiten realizar «obras de mantenimiento, conservación y reforma, por lo que nada ni nadie puede impedir que los propietarios del Gran Hotel cambien la fachada y el interior sin aumentar volumen».
De ahí la trascendencia de la protección ambiental incorporada al documento urbanístico. Y, en cualquier caso, una vez aprobado éste definitivamente, «no va a impedir ni dificultar la declaración de BIC si Patrimonio lo estima oportuno, ya que ese es un trámite totalmente independiente», sentenciaba el alcalde.
Esa declaración es la que sigue buscando el BNG con actividades como la exposición que se inaugura mañana visitable hasta el 10 de enero de 17.00 a 21.00 horas, los días laborables, y de 11.00 a 13.30 horas y de 17.00 a 20.00 horas los sábados y domingos.
Propuesta con la que el BNG quiere concienciar a los grovenses «de que tenemos un tesoro de 1900 envuelto entre falsos techos y paredes que hay que poner en valor incluyendo al conjunto histórico-artístico de A Toxa en el inventario de Patrimonio Cultural de Galiza como BIC, haciendo que se destinen los recursos económicos necesarios para su consolidación, restauración t difusión», argumenta el BNG.
«Tenemos que conseguir aumentar la protección lo máximo posible y no admitir una protección tan baja como la que tiene ahora», declara Anselmo Noya refiriéndose a las explicaciones del alcalde antes citadas.
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