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El sector mantiene las cuerdas adicionales de mejilla hasta fin de mes

La alteración de las condiciones oceanográficas y ambientales sigue obligando a modificar los procesos habituales del ciclo de cultivo

Bateeiros manipulando cuerdas de cría en una batea.

Bateeiros manipulando cuerdas de cría en una batea. / Iñaki Abella

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Pontevedra

Tal y como acordaron hace días los productores y la Consellería do Mar en una reunión extraordinaria de la Mesa do Mexillón, la campaña de recolección de mejilla en las piedras del litoral arrancará el 2 de enero.

Hasta ese momento los bateeiros podrán mantener colgadas del emparrillado de sus viveros las 50 cuerdas de cría extra autorizadas también por la Xunta a petición del propio sector.

Todo esto, insisten en la administración y en diferentes agrupaciones productoras, está relacionado con el cambio climático y las alteraciones que introduce en las condiciones oceanográficas y ambientales, lo cual, a su vez, modifica los ciclos de cultivo de mejillón históricamente registrados en las bateas gallegas.

Como se explicó en otras ocasiones, el molusco ya no crece como antes y no desova en la misma época. Esto, unido a los cambios en los hábitos de consumo, hace que cada vez se trabaje más el mejillón pequeño –el llamado «lacasito»–, de ahí que se produzcan menos desoves y se agote antes la producción de los viveros flotantes, generando una mayor dependencia de la obtención de cría.

Así se explica que la Consellería do Mar decidiera ampliar el número de cuerdas colectoras de cría permitido para cada batea y modificar el plazo de instalación de las mismas, que va desde el 1 de abril al 30 de septiembre.

Esa autorización para disponer de más colectores, siempre y cuando su número no sobrepase las 100 respecto al máximo que corresponde a cada batea, fue modificada por la Dirección Xeral de Pesca, Acuicultura e Innovación Tecnolóxica, que con carácter extraordinario autorizó la colocación de hasta 50 cuerdas colectoras más por batea hasta el 30 de septiembre pasado.

Se hizo así porque la legislación en vigor permite introducir cambios cuando, como este año, los «fenómenos medioambientales excepcionales» alteran el ciclo normal de reproducción de la especie y modifican la época de fijación larvaria.

Atendiendo a esa excepcionalidad, y a petición de «la mayoría de entidades representativas del sector», el departamento que dirige Marta Villaverde decidió en septiembre permitir esas cuerdas de captación de cría extra hasta el 30 de noviembre, un día antes de que comenzara la campaña de recogida de mejilla en el litoral gallego.

Pero los problemas continúan, e incluso se han visto agravados, a causa del episodio tóxico otoñal que obliga a mantener buena parte de la producción comercial aún en las cuerdas.

Razón por la cual se pactó retrasar la apertura de la campaña de cría en la costa hasta el 2 de enero y ampliar un mes más el periodo de colocación de las cuerdas recolectoras de semilla.

Se hizo a petición, por ejemplo, de la Federación de Asociacións de Mexilloeiros (Femex), que el 14 de noviembre pidió ampliar el plazo para las cuerdas colectoras en todos los polígonos bateeiros «a causa del retraso sufrido en las ventas debido a las circunstancias climáticas actuales».

Más tiempo pedía Amegrove Sociedad Cooperativa Galega, que propuso ampliar el plazo de validez de las cuerdas colectoras hasta el 31 de enero o, al menos, hasta un mes después de la apertura de los polígonos afectados por las biotoxinas.

El 19 de noviembre se sumaba a las peticiones citadas la de Rianosa, la asociación de productores de Moaña, en su caso solicitando la prórroga del período de mantenimiento de colectores «por lo menos hasta el 31 de diciembre».

Seis días después era la Asociación de Mexilloeiros da Illa de Arousa la que demandaba esa prórroga, aunque en este caso planteando un periodo extra de dos meses desde a apertura de las zonas cerradas a causa de las biotoxinas, y centrándose en los polígonos de Vilagarcía A, Cambados B1, Cambados A2-E, Cambados B, Cambados C Norte, Cambados C Sur y O Grove C1, C2, C3 y C4.

Fue en la reunión extraordinaria de la Comisión do Mexillón mantenida el 26 del mes pasado cuando se evaluaron esas solicitudes de ampliación de plazo y los informes técnicos emitidos al respecto.

Así se juegan la vida los bateeiros cuando recogen mejilla en el litoral atlántico

Manuel Méndez

De este modo, «ante la actual situación de cierre de casi todos los polígonos de bateas por biotoxinas», la Consellería do Mar propuso el mantenimiento de 50 cuerdas colectoras a mayores de las 500 autorizadas por batea entre el 1 y el 31 del mes en curso.

Eso sí, advirtiendo claramente que no se permite colgar cuerdas colectoras nuevas, sino mantener las existentes durante un mes más.

Siempre y cuando los concesionarios de las bateas comuniquen el número exacto de cuerdas colectoras junto con el nombre de la batea y su localización a través de la aplicación Trazamar.

Asimismo, los bateeiros «deben realizar la declaración de semilla de mejillón captada» en esas cuerdas colectoras a través de las herramientas informáticas a su disposición para tal fin.

En definitiva, que el sector se dispone a completar el periodo extra de captación de larvas en sus viveros y a comenzar el de recogida de la mejilla en las piedras, que abarcará desde el 2 de enero al 30 de abril y que, a buen seguro, se verá prorrogado hasta finales de mayo.

Incluso con probabilidades, si el sector lo quiere así, de llegar hasta que termine junio, pero siempre entre las 7.00 y las 20.00 horas y respetando la prohibición de extraer semilla los sábados, domingos y festivos.

Una decisión, la de esperar al 2 de enero que, fue aceptada mayoritariamente por el sector mejillonero y que la Consellería justificó diciendo que es necesario esperar a que «se asiente el reciente reclutamiento» de larvas para así «conseguir que el tamaño de la mejilla sean el más homogéneo posible».

Desprendimientos cada vez más frecuentes y escasez en las piedras

En el momento de tomar nuevas decisiones sobre el empleo de cuerdas colectoras de cría o los periodos de recolección de mejilla en las rocas del litoral, la Consellería do Mar vuelve a tener muy presentes una serie de informes de carácter técnico-científico que aluden a las alteraciones que el cambio climático está introduciendo en las condiciones oceanográficas y ambientales de las rías.

Una situación que, insisten en el departamento de Marta Villaverde, hace «que cada vez sean más frecuentes los desprendimientos de mejillón y que escasee la cría en las rocas durante la época hábil de recogida».

A lo que se suma, insisten en Mar, la influencia que determinados factores climatológicos tiene en los desoves del mejillón.Este año, cabe insistir, a tales elementos se sumó otro episodio natural, como es el de la proliferación de biotoxinas marinas, provocando el cierre generalizado de las bateas y el consiguiente desabastecimiento de los mercados.

Todo eso obliga a regular y modificar el método de trabajo habitual del sector, también alterado, como reconoce la propia Consellería, por «una mayor necesidad de semilla debido a la demanda de mejillón de talla más pequeña para el consumo en fresco», lo cual obliga a «buscar alternativas para que los bateeiros se puedan abastecer de semilla para complementar la recogida en las piedras y evitar su dependencia de esta».

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