La amenaza de mal tiempo arruina el puente festivo en O Salnés: «Fue flojísimo»
En la oficina de turismo de Cambados apenas anotaron media docena de consultas diarias
José Benavides afirma que el ambiente en O Grove «era desangelado»
Hay hoteles de Vilagarcía con una ocupación del 60%

Una pareja observa un plano, sobre la una de la tarde de ayer, en la plaza de Fefiñáns. | Noé Parga
A la una del mediodía de ayer, no parecía día festivo en Cambados. A esa hora, apenas media docena de personas deambulaban por la plaza de Fefiñáns; los bares y terrazas de la Rúa Real, que en condiciones normales deberían estar a rebosar de gente en un día como el de ayer, permanecían casi vacíos. El panorama no era mucho mejor a esa hora en O Grove o en Vilagarcía. Y es que el balance del puente festivo para los sectores de la hostelería y el turismo de O Salnés es más bien malo.
«El puente ha sido bastante flojo. Como lleva haciendo mal tiempo bastantes días y las previsiones para el puente también eran malas, al final fue flojísimo», afirmaron ayer en la oficina de turismo de Cambados. «Ha sido uno de los puentes de diciembre con menos gente de los últimos años», añaden en esta misma oficina. Tanto es así que apenas anotaron entre cuatro y cinco visitas diarias entre el sábado y ayer lunes.

Ambiente en la Rúa Real de Cambados, ayer. / Noé Parga
Al final, llovió bastante menos de lo que anunciaban las agencias meteorológicas, y de hecho el tiempo fue bastante aceptable tanto el domingo como ayer, con poca agua y temperaturas suaves. Pero eso no llegó para arreglar el balance final. «Yo creo que no ha sido un buen puente», afirma a su vez José Benavides, hostelero y veterano portavoz del sector en O Grove. «Se veía poco ambiente por el pueblo. El domingo, la calle Castelao estaba casi vacía a las nueve menos cuarto de la noche, y a las diez de la noche había restaurantes con pocas mesas ocupadas. Para un fin de semana normal, estaría bien, pero no para un puente festivo».
Para Benavides, «fue un puente descafeinado», y lo atribuye sobre todo a la meteorología: «Tuvimos el peor tiempo de España». En todo caso, le dejó mal sabor de boca la imagen de «calles desangeladas», por lo que cree que, «deberíamos implicarnos todos un poco más» para que haya más ambiente en el pueblo en fechas señaladas.
Entre el verano y Navidad hay tres grandes puentes festivos; a nivel turístico, el mejor es sin duda alguna el del Pilar, ya que la meteorología suele ser más benigna y además coincide con la Festa do Marisco de O Grove. Algunos años, el de la Constitución y la Inmaculada también es bueno. Este año había ciertas esperanzas de que funcionase, porque el día de ayer era festivo en Portugal, de modo que muchos viajeros del país vecino pudieron animarse a salir al disponer de tres días libres.
Sin embargo, finalmente las expectativas no se cumplieron. En Vilagarcía, los responsables del Hotel Vilagarcía cifraron su ocupación media durante el puente en un 62 por ciento. Pero el domingo, víspera de festivo, apenas llegaron al 50 por ciento. «El domingo fue un pinchazo total. Yo creo que en general ha sido un puente flojo, porque si nosotros que somos un hotel de pocas habitaciones y estamos en pleno centro de la ciudad hemos tenido esta ocupación, yo creo que los hoteles más grandes o situados en las afueras lo habrán llevado aún peor».
En opinión del responsable de este alojamiento vilagarciano, las persistentes borrascas de noviembre han desanimado a muchos de pasar el fin de semana en Arousa.

Contenedores a rebosar en O Grove. / FdV
Sin salir de Vilagarcía, en la oficina de turismo manifestaron que «hemos tenido un poco menos de turismo particular», pero que sí se notó un repunte de las excursiones organizadas, la mayoría procedentes de Castilla y León o Asturias. Casi siempre, estos grupos realizan una parada de medio día en Vilagarcía. En la oficina de turismo les animan a visitar el convento de Vista Alegre, el Castro Alobre y a dar una vuelta por el centro peatonal de la ciudad. El paseo en tren turístico es otra de las atracciones que los grupos acostumbran a demandar.
Finalmente, en la oficina de turismo de O Grove señalan que, «el día de más afluencia fue el domingo», y que en general, «el fin de semana fue bastante bueno», al menos en cuanto a visitantes. Muchos de ellos acudieron con motivo de las jornadas gastronómicas del centollo, que terminaron precisamente ayer. Las salidas en catamarán también tuvieron éxito.
Quejas en O Grove por el alumbrado y por la basura
Durante estos días, ha habido críticas hacia el gobierno municipal de O Grove en relación a la gestión turística. El Partido Popular, por ejemplo, ha asegurado que el ejecutivo que dirige José Cacabelos ha mostrado «dejadez» con el alumbrado de Navidad, «dejando pasar una oportunidad más para desestacionalizar el turismo».El PP acusa al Concello de gastar poco en el alumbrado con respecto a otros municipios y de sacar el contrato tarde. «Los plazos se ajustan al límite, denotando dejadez y falta de dedicación por parte de los concejales». La formación que dirige Pablo Leiva opina que la Navidad «puede ser un motor de actividad social y económica», pero que el Concello meco no sabe o no quiere aprovecharlo.Por otra parte, ha habido quejas por el aspecto y el mal olor de los contenedores de la basura sin recoger en la zona del puerto, cerca de donde se encuentran los catamaranes.
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