Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Fexturrón, hasta la bandera

Durante este puente festivo, el Fexturrón ha sido la capital de la Navidad en Vilagarcía. Su icónica pista de hielo se ha llenado tarde tras tarde, y también ha habido gran afluencia en las demás atracciones de Fexdega. Tanto es así que aparcar en la parte posterior del pabellón era misión casi imposible.

Niños, padres y pandillas de jóvenes disfrutando de la pista de hielo, ayer en Fexdega. |  Noé Parga |

Niños, padres y pandillas de jóvenes disfrutando de la pista de hielo, ayer en Fexdega. | Noé Parga |

Vilagarcía

La Navidad de Vilagarcía difícilmente se entendería ya sin el Fexturrón, el gran parte de atracciones que año tras año ocupa buena parte del recinto ferial de Fexdega. La pista de patinaje, una de las más grandes de Galicia, es la actividad estrella, pero sin desdeñar los coches de choque, el vertiginoso Dragón, el cine en seis dimensiones -los asientos se mueven durante las proyecciones y hay efectos de agua-, las cadenas o las camas elásticas. Tampoco se puede pasar por alto la cafetería, situada en el centro del recinto, junto a la pista de hielo, y los puestos donde saborear rosquillas, garrapiñadas o filloas rellenas.

El Fexturrón ha estado abarrotado durante todo el puente festivo. Las familias con niños han acudido en masa a Fexdega, empujadas un poco por el tiempo desapacible del sábado y, otro poco, por la tranquilidad que da saber que los niños no tienen clase hasta el martes. Esto se notó ayer en el aparcamiento posterior de Fexdega, donde sobre las siete de la tarde era misión casi imposible encontrar un sitio libre.

Noé Parga |

La cabeza del vertiginoso Dragón. / Noé Parga

Ya dentro de la feria, decorada como siempre con mimo, los niños y adolescentes se encuentran en primer lugar con la pista de hielo. Una vez más, estuvo abarrotada de gente; los más experimentados, avanzaban raudos sobre las cuchillas de sus patines, mientras que los menos hábiles luchaban por mantener el equilibrio y por caer de la mejor manera posible cuando no había más remedio. Para los novatos, hay la opción de alquilar durante un rato una foca de color naranja, que ayuda a deslizarse por la pista con garantías.

La cabeza del vertiginoso Dragón. |

Un "photocall" muy navideño. / Noé Parga

Pero aunque el rectángulo de hielo es la actividad estrella del parque de atracciones, el Fexturrón tiene más lugares donde pasar las horas. Los coches de choque son otro de los juegos más populares, tanto entre los niños como entre los chavales de instituto. Para los que buscan emociones algo más fuertes, el Dragón ofrece viajes a bordo de sus vagones que no dejan indiferente a nadie. El cine en seis dimensiones, por su parte, proyecta cada día una película de animación distinta, en la que los espectadores se ponen en la piel de los personajes, protagonistas de endemoniadas carreras en las que van sorteando todo tipo de obstáculos. Para los más pequeños, las cadenas, las camas elásticas y el carrusel son paradas indispensables. También hay puestos para pescar patos o una tómbola.

Durante la tarde de ayer, a pesar de que el mal tiempo dio una tregua y permitió, por fin, disfrutar un poco de la calle, el Fexturrón volvió a estar abarrotado de gente. Una de sus ventajas es el precio popular de las entradas, muy rebajado con respecto al de las ferias convencionales.

Más allá de Fexdega, en la jornada dominical hubo un gran ambiente en el centro de Vilagarcía, sobre todo en las zonas de hostelería y en las calles que desembocan en la plaza de Galicia, que son las más profusamente iluminadas y decoradas para la ocasión.

Cuando empiecen las vacaciones escolares, Vilagarcía inaugurará otra de sus grandes apuestas de la Navidad de este año, como será la Aldea do Nadal. Los puestos de venta estarán ubicados en la calle Clara Campoamor, que estará caracterizada para la ocasión como si fuese un pueblo de la Inglaterra victoriana descrito en el «Cuento de Navidad» de Dickens.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents