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Entrevista | Beatriz Lucía Fernández López Futura jueza

Beatriz Fernández (27 años): «Tuve que renunciar a mucho y adaptar mi vida para conseguir ser jueza»

La joven explica el enorme sacrificio que le supuso luchar por conseguir su sueño

Agradece el apoyo que le brindaron el fiscal David de la Fuente y el juez pontevedrés Juan José Trashorras

Destaca con cariño el papel de sus padres, Julio Fernández y Beatriz López

La joven vilagarciana Beatriz Lucía Fernández López, ante el edificio judical de la ciudad.

La joven vilagarciana Beatriz Lucía Fernández López, ante el edificio judical de la ciudad. / M.M.

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Vilagarcía

Discípula de Juan José Trashorras García, juez de lo penal en Pontevedra, y de David de la Fuente Valdés, fiscal en Cambados –dos figuras clave de la judicatura que no solo han ejercido como profesores y orientadores, sino también como sus segundos padres y psicólogos–, Beatriz Lucía Fernández López aspira a ejercer como jueza a partir de 2027.

Nació hace 27 años en Carril (Vilagarcía) y desde que era una adolescente se ha entregado en cuerpo y alma para hacer realidad su sueño. Eso supuso emplearse a fondo en los estudios, ser constante y no dejar de creer en ningún momento. Pero también tener que renunciar a la vida social e incluso amorosa que sí disfrutan otras jóvenes como ella.

Lo primero es felicitarla, porque el pasado 20 de noviembre aprobó usted las oposiciones a la judicatura. Lo siguiente es preguntarle cómo empezó todo, por qué y si realmente vale la pena, ya que estudiar y formarse para ejercer como jueza requiere de mucho tiempo y enorme sacrificio.

Claro que vale la pena. En realidad el llegar hasta aquí me hace estar en una nube, ya que es un sueño cumplido por el que he peleado mucho. Efectivamente, es muy duro. ¿Que como empezó todo? Pues en Bachillerato ya me gustaba la opción de hacer Derecho, aunque no estaba del todo segura porque no conocía a nadie que lo hubiera cursado.

Me llamaba la atención porque pensaba que era algo con influencia, volcado en la sociedad... En cuanto empecé Derecho me gustó, y pronto me di cuenta de que la figura de juez era la que más me atraía de entre todas las salidas posibles. Lo veía muy complicado por todo el esfuerzo que acarrea, pero a medida que me daba cuenta de lo importante y necesario que es un juez a la hora de ayudar a la gente, más me gustaba lo que estaba haciendo.

No podía hacer escapadas de fin de semana, cuando mis amigas iban a un festival tampoco podía acompañarlas, y si algún día podíamos quedar todas, yo era siempre la primera en marcharme

Esa vocación de servicio público es lo que me atrajo e hizo que me decidiera a intentarlo. No quería quedarme con la espina clavada en caso de no dar el paso. Ya en septiembre de 2021 empecé en la academia de preparación de oposiciones Premir de Pontevedra y terminé el mes pasado aprobando el examen final.

Hay que hincar el codo...

Mucho. Le dediqué unas ocho horas al día, un día tras otro. Empezaba sobre las nueve, paraba para comer y continuaba por la tarde. Así de lunes a viernes, compatibilizándolo todo con la asistencia a la academia de Pontevedra en la que me formé. Me tomaba un par de semanas de descanso en verano y en Navidad, pero poco más. Lo cierto es que durante años no pude tener vida social ni nada...

Ni pareja...

(Risas) Tampoco, eso tampoco. Tenía novio cuando empecé, pero al final era todo muy complicado. Tuve que renunciar a muchas cosas y adaptar toda mi vida para formarme y conseguir ser jueza.

Por eso no podía hacer escapadas de fin de semana, cuando mis amigas iban a un festival tampoco podía acompañarlas, y si algún día podíamos quedar todas, yo era siempre la primera en marcharme.

Una vez que me marqué este objetivo lo tuve muy claro: centrarme en conseguirlo y no escatimar esfuerzos hasta lograrlo, de ahí que tuviera que renunciar a tantas cosas.

Ahora le toca pasar por ese centro de selección y formación de jueces y magistrados que es la Escuela Judicial de Barcelona, dependiente del Consejo General del Poder Judicial . ¿Está preparada?

Preparada e ilusionada. Ahora tengo libre este mes y a principios de enero, efectivamente, me voy a Barcelona, donde me formaré durante once meses. Allí ofrecen una preparación integral, especializada y de calidad a los miembros de la Carrera Judicial, así como a los aspirantes a ingresar en ella.

Beatriz Lucía Fernández López, ante la delegación de FARO DE VIGO en Arousa.

Beatriz Lucía Fernández López, ante la delegación de FARO DE VIGO en Arousa. / M.M.

Espero sacar el máximo partido a la experiencia, que me parece apasionante. Allí me enseñarán cómo trabajar y aplicar todo lo que he estado estudiando y aprendiendo durante los últimos años.

Estaré hasta finales de noviembre y después comenzaré medio año de prácticas en diferentes juzgados. Podré elegir el sitio y tendré un tutor que me irá asesorando antes de afrontar otro medio año de refuerzo en juzgados y tribunales antes de poder elegir plaza.

Todo esto de la Escuela Judicial y las prácticas es aún proceso selectivo, y no seré jueza en sentido estricto hasta que supere todo esto. Pero lo que tengo ahora por delante es mucho más sencillo que los exámenes y todo lo que pasé hasta ahora. Afronto lo que viene ahora como un trámite vital antes de poder ejercer como jueza, y debo decir que lo afronto con enorme ilusión.

Una vez que me marqué este objetivo lo tuve muy claro: centrarme en conseguirlo y no escatimar esfuerzos hasta lograrlo

¿Tiene alguna preferencia para cuando le entreguen los «galones»?

Me gusta tanto Civil como Penal. Cuando empecé me atraía más la vía de lo Civil, pero como mis preparadores fueron un fiscal y un juez de Penal ahora esta última opción me tira mucho más que al principio. No lo sé. Decidiré más adelante, porque al principio empezaré en un juzgado de pueblo, y como son mixtos, tanto podré llevar unos asuntos como otros, por lo que será en esa fase cuando acabe inclinándome por una opción u otra.

¿En qué juzgado le gustaría hacer esas prácticas? ¿Tal vez Vilagarcía, Pontevedra, Vigo?

(Risas) Vilagarcía prefiero que no. Preferiría Vigo o Pontevedra, pero no tengo inconveniente alguno en irme lejos. Lo cierto es que me da un poco igual, porque mi objetivo era aprobar, y ahora que lo he conseguido ya me doy por satisfecha.

¿Cómo se siente tras haber conseguido su sueño, o al menos, tras saber que lo hará realidad muy pronto?

Feliz y muy orgullosa. Con muchas ganas de seguir formándome y poder empezar a ejercer, poner en práctica lo que he aprendido y ayudar a la gente en todo lo que pueda. Pero también con ganas de recuperar la vida social y conocer Barcelona.

En el puesto 33 de toda España para 200 plazas disponibles

Tras aprobar las oposiciones de Judicatura y Carrera Fiscal, la vilagarciana Beatriz Lucía Fernández López tenía que decidir si quiere ser jueza o fiscal, y optó por la primera opción tras conseguir una nota de 73,6 sobre 100

¿En que posición le deja la nota obtenida?

Pues había 200 plazas disponibles, 120 de ellas para juez y 80 para fiscal, y yo he quedado en el puesto 33 de toda España. Es una buena posición porque influye en la selección final.

¿Exámenes duros?

Mucho. Tienes que afrontar uno tipo test de cien preguntas en el que entra todo el temario, y después hay dos grandes bloques de exámenes orales, tanto relacionados con Constitucional como con Derecho Civil y Penal. Te dejan quince minutos para hacer unos esquemas antes de empezar la exposición Cuando pasas ese examen y te dicen si aprobaste pasas al segundo oral, en este caso con Derecho Procesal, Penal, Mercantil y Laboral. Si apruebas ya te dan a elegir entre Carrera Fiscal o Judicial.

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