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Galicia se sacude el episodio tóxico enviando mejillón a Italia y Francia

El molusco reparcado empieza a salir al mercado de fresco tras la reapertura de las primeras bateas

Los cocederos también realizan pedidos para comenzar la campaña de industria

Una barcada de mejillón obtenida por bateeiros de Rianxo en viveros de O Facho (Pobra E.1) y descargada en  Vilaxoán (Vilagarcía) para la empresa Bateamar, de Cambados, ayer. A la derecha de la imagen, el edificio del Intecmar.

Una barcada de mejillón obtenida por bateeiros de Rianxo en viveros de O Facho (Pobra E.1) y descargada en Vilaxoán (Vilagarcía) para la empresa Bateamar, de Cambados, ayer. A la derecha de la imagen, el edificio del Intecmar. / M. Méndez

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

El sábado a las ocho y media de la mañana se anunciaba desde el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia (Intecmar) la reapertura de los polígonos bateeiros Vilagarcía A y Pobra E1, que se sumaban a los tres de Redondela (Vigo) operativos desde el viernes.

Fue conocerse la noticia e inmediatamente se puso en marcha toda la maquinaria de comercialización, distribución y depuración, tratando de reabastecer los mercados después del parón provocado por el episodio tóxico otoñal iniciado hace un mes.

Mejillón listo para su traslado a Francia con la
empresa Mar Kiel, ayer, en el muelle de Vilanova.

Mejillón listo para su traslado a Francia con la empresa Mar Kiel, ayer, en el muelle de Vilanova. / FdV

Tanto es así que solo un par de horas después de que se autorizara la extracción de los moluscos bivalvos cultivados en los viveros flotantes del Vilagarcía A y el Pobra E1 ya se estaban descargando alrededor de 200 toneladas de mejillón en el muelle de Vilanova de Arousa.

Una mercancía enviada en la misma mañana del sábado a los clientes depuradores de Italia a través de firmas distribuidoras como la vilanovesa Mar Kiel, que dispone de una flota de camiones propia y se dedica a la importación y exportación de marisco y pescado fresco y congelado.

Esa producción remitida el sábado a Italia era, sobre todo, mejillón de reparqueo, es decir, el que permanece ya metido en sacos dentro del agua a la espera de ser llevado a puerto para su envío, a destinos como el transalpino.

Las descargas de ayer.

Las descargas de ayer. / FdV

Y ayer salieron desde el puerto vilanovés cerca de cien toneladas más a través de Mar Kiel, en este caso para los depuradores de moluscos de Francia.

Al mismo tiempo, durante el finde se descargó producto en el muelle de O Xufre (A Illa) y en el de Vilaxoán (Vilagarcía), por citar un par de ejemplos más.

Se trataba tanto de mejillón para el mercado de fresco (depuradoras) como para el de transformación o industria (cocederos y conserveras), en este último caso llevándose a puerto en barcadas, es decir, cuando el «oro negro» de batea se traslada a granel en la cubierta de los barcos auxiliares de acuicultura.

Un barco cargado de sacos,
que se destinan tanto a Francia
como a Italia, ayer.  |  M. Méndez

Un barco cargado de sacos, que se destinan tanto a Francia como a Italia, ayer. | M. Méndez

Estas operaciones, protagonizadas por los productores de Arousa Norte (Barbanza) y Arousa Sur (O Salnés) con viveros en los polígonos antes citados, son solo una muestra de lo sucedido durante el fin de semana en diferentes muelles que, empezando por los arousanos y los de Vigo, tratan de recuperar el tiempo perdido tras el parón provocado por la toxina diarreica (DSP).

Los mismos puertos en los que también se espera una intensa actividad desde hoy, dado que hay una larga lista de espera con los clientes nacionales y extranjeros que precisan mejillón con urgencia.

Lógicamente, esa actividad irá a más, hasta tornarse frenética, a medida que el laboratorio de referencia ubicado en Vilagarcía vaya abriendo más bateas.

No hay que olvidar que el episodio tóxico otoñal –que aún sigue latente, ya que la inmensa mayoría de las bateas continúan cerradas a la extracción–, llegó a desabastecer a los mercados tras clausurar durante días la práctica totalidad de esos parques de cultivo flotantes.

La llegada de un barco a puerto con sacos de mejillón a bordo.

La llegada de un barco a puerto con sacos de mejillón a bordo. / FdV

De ahí que ahora que empiezan a remitir las biotoxinas el sector productor deba aprovechar para sacar al mercado todo el producto posible, a medida que desde el Intecmar se vayan decretando aperturas de polígonos.

Los bateeiros que ante la aparente remisión del episodio tóxico han empezado a preparar sus bateas para las inminentes descargas, y aquellos otros que han estado realizando tareas de reparqueo y de desdoble de cuerdas, confirman que se han producido importantes desprendimientos de mejillón a causa de los últimos temporales.

Ha sucedido tanto en viveros repletos de molusco viejo –el que tenía que haber salido ya al mercado pero no pudo hacerlo a causa de las toxinas– como en otros ubicados en zonas de poca profundidad, donde ni siquiera pueden colgarse cuerdas de 12 metros y algunas de ellas apenas producen ocho sacos. «Pagamos lo mismo que otros que sacan 25 sacos por cuerda, pero nuestro rendimiento es mínimo», se quejan.

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