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Cambados quiere una de las 24 residencias prometidas por la Xunta

El PP reprocha al cuatripartito que presente mociones en lugar del «mejor proyecto para conseguirla»

El alcalde y la oposición en un pleno anterior |  Iñaki Abella

El alcalde y la oposición en un pleno anterior | Iñaki Abella

Cambados

Cambados quiere una de las 24 residencias para mayores anunciadas por la Xunta para este mandato, pero su clase política no alcanza un consenso sobre las formas. De hecho, la moción presentada el jueves por el grupo de gobierno de Somos no contó con el voto a favor de la oposición, pues consideran que el cuatripartito está perdiendo el tiempo y se abstuvo.

Para la portavoz del PP, Sabela Fole, se trataba de una iniciativa «inservible, más propia de un partido de la oposición, que de un socio de gobierno. La Xunta no va a conceder una residencia en un concurso por una moción, lo que necesita es que presenten el mejor proyecto posible y unos terrenos viables», le reprochó.

Entre los populares consideran que, después de que no haya sido posible quedarse con el asilo, es momento de abrir otro frente, de aprovechar el anuncio realizado hace unos meses por el gobierno autonómico de que construirá nuevas residencias en este mandato. Sin embargo, no ve capaz al gobierno local y señaló una semana de «fracasos» por otros proyectos como el del cambio de cubierta de Burgáns o la ayuda de O Pombal a la que tuvieron que renunciar.

La «indecencia» de García

Su tono y acusaciones de que actúan de «manera beligerante» con el Ejecutivo autonómico prendieron el enfado en el cuatripartito, que recordó sus incesantes intentos -15 mails entre otras cosas- de mantener una reunión con la conselleira de Política Social, Fabiola García, para que, si no quería comprar el también pazo de Montesacro y convertirlo en un centro público, escuchara sus propuesta para edificar una nueva. «¿Le parece correcto que tuviera la indecencia, por ser educado, de no recibir al representante institucional de un Concello, por mucho que les pese, y ni siquiera contestarle?», le inquirió el alcalde, Samuel Lago. El mismo reproche le hicieron sus socios de Somos y BNG, que le recordó algo que perseguirá políticamente a Fole durante muchos años: «Sus gestiones discretas sobre el asilo mostraron su ineptitud porque, por mucho que hubiera que invertir en la reforma, saldría más barato que una nueva», le replicó Liso González.

«Caramelos envenenados»

El portavoz de Somos, Tino Cordal, había pedido también «más recursos humanos de valoración» en materia de dependencia y esto generó una guerra de cifras favorables a una y a otra bancada. Aunque destacó el caso del SAF, pues la izquierda denunció, una vez más, que ve escaso que la Xunta pague 12 euros de los 23 que cuesta la hora. «Llevamos 20 años así. Fue una trampa, nos dijeron a los concellos, gestionadlo vosotros que os damos una subvención. Esto, como el anuncio de las residencias, son caramelos envenenados, no tienen que darnos ayudas, tienen que asumirlo la Xunta, es su competencia», clamó el regidor.

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