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Caldas brama contra la Variante: «¿Por qué esta injusticia si hay otra solución?»

Más de mil personas plantaron cara a la lluvia para exigir al Estado otro proyecto

«No estamos en contra de solventar el problema, pero pedimos respeto a nuestros derechos»

Más de mil personas acudieron a la manifestación.

Iñaki Abella / Edgar Melchor

Caldas / Vilagarcía

Más de mil personas plantaron cara a la lluvia en Caldas de Reis para exigir al Ministerio de Transportes «otra solución» a su planteamiento para la Variante Oeste y el acceso al Puerto de Vilagarcía.

Los vecinos más afectados por el derribo de casas, la división de parroquias, sitiando viviendas y negocios, o el descuaje de propiedades que conlleva la alternativa planteada estaban entre las primeras líneas de una manifestación en la que sonaron decenas de proclamas al son de silbatos y tambores de la Escuadra Arlequinada; arropados por una multitud ciudadana a la que compete, porque «esto no es por nosotros, es un bien para todos».

Allí estaba una vecina de Bemil que acaba de comprar una casa para reformarla y no sabe si continuará porque «le va a quedar en medio de una rotonda». O Gloria, cuyos padres acaban de jubilarse y que, 30 años después de levantar su casa, «tendrán que empezar de cero, a su edad».

Lo mismo le sucederá a los abuelos de María, mientras que Juan «verá truncado su sueño por esta carretera que no es necesaria porque con la liberalización del tramo de la AP-9 sería suficiente», clamó la representante de esta parroquia, que ya sufrió la Variante Este y un gasoducto.

Una de las pancartas. 
|  Iñaki Abella

Una de las pancartas. | Iñaki Abella

«¿Por qué tienen que llevarse todo por delante si hay otra solución?», era la pregunta amarga que resumía un sentir palpable también en los lemas coreados y pintados en más de media docena de pancartas, carteles y cruces de defunción: «Portas enterrada viva», «El acceso al puerto deja al pueblo muerto», «La muerte del rural es un crimen estatal», «Queremos unión, non destrucción», «La variante se nos lleva por delante»…

Apoyo político unánime

El rural caldense está en pie de guerra y supone prácticamente la mitad de la población de este municipio de 9.600 habitantes. En Santa María, Tivo, Bemil, Arcos, Godos, Saiar, Carracedo... los vecinos se han organizado en grupos que convergen en una plataforma única con las parroquias más afectadas por la alternativa barajada por el ministerio de Óscar Puente: Una ronda de ocho kilómetros entre la N-640 en Baión (en Vilanova, pegado al término de Vilagarcía) y el enlace sur de la N-550.

El objetivo principal es aliviar el tráfico que soporta el centro urbano caldense, además de mejorar la accesibilidad a la autopista y eliminar puntos de elevada siniestralidad en el entorno de la travesía de Godos. Todo ello con un corredor continuo con limitaciones de acceso y sin conexiones a nivel entre Vilagarcía y Caldas; una «carretera cerrada que nos obligará a circular por vías de servicio para que muramos dentro de nuestras aldeas».

Ha generado un amplio rechazo social desde el principio cuando, en julio, se sometió a información pública el estudio. En poco tiempo reunieron miles de firmas, 4.700 alegaciones y unieron a la clase política -también en Portas. De hecho, el alcalde socialista Jacobo Pérez, su socio del BNG Manuel Fariña y el portavoz del PP, Fernando Pérez, acompañaron a los representantes vecinales tras la pancarta principal. «Debe ser la única vez en siglos que partidos tan diferentes se unen y han estado con nosotros en todo momento», expuso Jose Panadero, el portavoz de la plataforma.

Muchos acudieron con toda la familia.

Muchos acudieron con toda la familia. / Iñaki Abella

«No estamos en contra de solucionar el problema, muy grande, que tenemos con el tráfico, pero sí de esta variante y sobre todo del acceso al puerto. Si el ministerio no cumple nuestras peticiones va a contar con nuestra oposición frontal. Cada vez somos más fuertes y pedimos que se respeten nuestros derechos. Lucharemos hasta el final», advirtió en la intervención final, tras una hora de un recorrido que arrancó con una intensa y temida lluvia, aunque pronto amainó, dejando, eso sí, asistentes empapados de la cabeza a los pies.

Pero no mermó el ánimo y quedó una estampa de protesta que casi no se veía desde el «Encoro Non» y que emocionó a los convocantes: «Aquí hay más de mil granos en el culo», añadió Panadero, triunfante, tras el episodio vivido el día de entrega de las alegaciones porque «el ingeniero jefe nos lo llamó a todos, literalmente».

En la marcha participaron represntnates
del PP de Vilagarcía. |  Iñaki Abella

En la marcha participaron represntnates del PP de Vilagarcía. | Iñaki Abella

«Un insulto que da fuerza»

«Un insulto que nos ha dado orgullo y fuerza», añadía la portavoz de Saiar, quien también lamentaba «tanta promoción del rural» y que «pretendan esta injusticia. Nosotros también sufrimos el problema del tráfico».

Su propuesta es otro tipo de intervención, blanda y defienden que liberar el tramo de la Autopista y la creación de salidas en Carracedo «es fundamental».

Quieren ser optimistas porque «las sensaciones son buenas, creo que lo conseguiremos y si con esto no sucede… Nos retiramos», retó Panadero a los asistentes, recibiendo gritos de no, nunca, «este pueblo no se rinde» por parte del público de las palmeras, donde culminó la marcha.

También reconocen el largo camino que tienen por delante en un proceso de esta envergadura administrativa, así que, además de agradecer el apoyo, pidieron mantener vivo este espíritu, por si tienen que volver a tomar la calle o las instituciones.

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