Un coche con heroína desató la operación con excavadoras de la Policía Nacional en Arousa
El vehículo fue interceptado en las inmediaciones de Santiago y provocó registros en Currás, A Pantrigueira y Ribadumia
Habrían detenido a, al menos, dos personas en Arousa y a cinco en Pontecesures

La Policía usa excavadoras para registrar una finca en Vilanova en una nueva operación antidroga en Arousa. / Iñaki Abella
A. G.
Un coche con heroína interceptado en las inmediaciones de la ciudad de Santiago de Compostela hace algunas semanas se encuentra detrás de la espectacular operación contra el narcotráfico que desarrollaron esta mañana en los municipios de Vilanova, Ribadumia y Pontecesures agentes de las comisarías de Policía Nacional de Santiago y Vilagarcía, así como efectivos del Grupo de Respuesta contra el Crimen Organizado (Greco).
En esta operación, que quedará marcada por la insólita intervención de dos retroexcavadoras de la Policía Nacional, habría al menos siete detenidos, cinco en Pontecesures y dos en Arousa. Uno de ellos sería Raúl Francisco Bóveda, un conocido vilanovés, aunque residente en Ribadumia, vinculado al narcotráfico desde hace años cuya vivienda de Barrantes registraron los agentes desde primera hora de la mañana, mientras las retroexcavadoras entraban en una finca de su propiedad en el lugar de Currás, situado en la parroquia vilanovesa de Caleiro.

Dos agentes de la UIP en Pontecesures. / Iñaki Abella
También agentes de la Comisaría Nacional de Policía de Santiago de Compostela participaron en otro registro que se realizó unos kilómetros más al norte, en Pontecesures, centrándose en una infravivienda situada en la zona de Infesta.
Los registros en los tres puntos de la comarca de O Salnés se iniciaron a primera hora de la mañana, con un gran despliegue de agentes y con presencia de Policía Científica y el Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) que desplegó las dos excavadoras y un camión de transporte para ellas.
En Ribadumia, los agentes accedieron a un piso situado en el número 2 de la calle Valle-Inclán, muy próximo al campo de fútbol de A Bouza. Allí estuvieron dos furgones de la Policía Nacional y agentes de paisano hasta las 10.30 horas, cuando abandonaron la zona con diferente documentación perteneciente a Raúl Francisco Bóveda para su análisis. Al mismo tiempo, en una finca supuestamente de su propiedad, se iniciaba el trabajo de excavación por parte de las dos retroexcavadoras que manejaban los agentes del GOIT.

Despliegue policial en Pontecesures. | Iñaki Abella
Con una amplia expectación en el vecindario del lugar de Currás, las excavadoras estuvieron moviendo tierra durante toda la mañana acompañadas de un gran despliegue policial en el que no faltaba la Policía Científica y varios furgones de la Unidad de Intervención Policial venidos desde Santiago de Compostela. Bóveda fue trasladado por los agentes hasta la finca, donde también se encontraban varios familiares. Tras el registro no ha trascendido que se localizase nada de interés para la investigación.
Mientras, en Pontecesures, varios agentes de paisano y de la UIP de Santiago accedían a una vivienda donde reside una familia en la zona de Infesta, lugar en el que el registro se extendió hasta más allá de las 14.30 horas. Ese lugar es un punto de trapicheo habitual que la policía tiene identificado desde hace tiempo, especialmente de sustancias como la heroína.
Bóveda es un viejo conocido de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. El hombre fue condenado en 1997 por un delito contra la salud pública y, según figura en la sentencia también obran antecedentes de otras tres detenciones en Noia, Cambados y Vilagarcía en relación con presuntos delitos de tráfico de drogas. En 2012 volvió a sentarse en el banquillo acusado de un presunto delito de blanqueo de capitales procedentes del tráfico de drogas, una acusación de la que acabaría absuelto, al considerar el tribunal que le juzgó que las pruebas recopiladas en la investigación no eran suficientes para su condena. El vilanovés llegó a justificar sus ingresos en la práctica del furtivismo, especialmente el de la vieira.

Agentes de la Policía Nacional con documentación, en Ribadumia. | Iñaki Abella
El que estaría considerado ca becilla de la organización desarticulada ayer regresaría en varias ocasiones más al banquillo de los acusados entre 2014 y 2015, por una trama que distribuía droga por toda Galicia, siendo condenado en un primer momento a cuatro años y siete meses, una condena que le sería rebajada posteriormente por el Tribunal Supremo a tres años y medio al considerar que no se le podía aplicar un delito continuado cuando se trataba de un único delito
Subdelegado del Gobierno
El subdelegado del Gobierno, Abel Losada, reconoció ayer que se estaba desarrollando una operación policial contra el narcotráfico en Arousa y que es continuidad de la desarrollada en Santiago de Compostela hace unas semanas.
También señaló que el trabajo policial se desarrollaba bajo el amparo del secreto de sumario decretado por el juzgado que instruye la causa. Losada también aprovechó el comunicado para felicitar a la Policía Nacional por su «profesionalidad, exhaustividad y compromiso en la lucha contra el narcotráfico en todos los frentes y a todos los niveles, desde el menudeo hasta las organizaciones que manejan grandes cantidades de droga; la sociedad puede estar segura de que, en esta lucha difícil y continua contra el narcotráfico, contamos con los mejores profesionales, algo que es una realidad incontestable».

Un agente armado con una metralleta en Currás. / Iñaki Abella
Otras operaciones
La operación sigue abierta y no se descartan más detenciones en los próximos días, mientras que los dos detenidos pasarán a disposición judicial, previsiblemente, el próximo viernes en el juzgado que instruye la causa.

Iñaki Abella
Esta operación viene a sumarse a todas las que se han desarrollado en los últimos meses y que han supuesto un importante golpe a varias de las organizaciones más activas de la comarca de O Salnés. La más importante fue la Saona, que se desarrolló el pasado mes de octubre a ambos lados de la ría de Arousa y que tenía como objetivo capturar a la organización vinculada a los 3.500 kilogramos de cocaína interceptados en A Pobra do Caramiñal y que se sospecha que llegaron a bordo de un narcosubmarino que atravesó el Atlántico.
En Vilanova, en el mes de septiembre, también tuvo lugar otro gran despliegue policial, en este caso de la Guardia Civil, en el que cayeron varios integrantes de una familia de Baión y Godos (Caldas de Reis) que ocultaban la droga en pieles de animales.

Despliegue policial en Ribadumia. | Iñaki Abella
La última se desarrolló hace aproximadamente un mes a poco más de tres kilómetros de donde tuvo lugar la de hoy. La Policía Nacional y la Guardia Civil puso en marcha la Operación Doner en la que fueron detenidas seis personas, de las que dos ingresarían en prisión. Entre esos detenidos se encontraba el vilanovés Antonio P.A., condenado en su día por el asesinato de un joven de A Illa. Los agentes, que realizaron varios registros por toda Vilanova, intervinieron más de 100 kilogramos de hachís, un kilo de heroína, otro de marihuana y 300 gramos de cocaína, además de diferentes utensilios de corte y hasta un arma de fuego.

Dos agentes contemplan el trabajo de las excavadoras. / Iñaki Abella
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