El método «Vivas» ante la violencia de género echa a andar en Cambados
Rubén Riós estrena un documental que busca ser útil a la sociedad y que contó con Esmar

El director con mujeres implicadas en el proyecto y autoridades locales, ayer en Cambados. | N. Parga
El director Rubén Riós presentó ayer en Cambados «Vivas», un documental que buscar llevar el género a la máxima expresión de sí mismo, constituyendo una herramienta donde víctimas de la violencia contra la mujer, instituciones y fuerzas actuantes exploran su método «Máis ca vida», el cual busca ayudarles a recuperar su empoderamiento y en su reinserción a través de las técnicas actorales, y el resultado «ha sido fantástico».
Del mismo modo pretende visibilizar esta lacra, prevenir y dar un toque de atención a la sociedad, «a preguntarnos qué podemos hacer cada uno y no solo juzgar o escandalizarnos. A veces parece que solo miramos a las instituciones y tenemos una responsabilidad educacionalmente ante estos datos tan duros. Un 80% se siente revictimizadas», explicaba el ourensano unas horas antes.
La capital del albariño fue el escenario elegido porque entre la quincena de participantes hay miembros de la asociación Esmar Non á violencia. De hecho, en cierto modo, fue una de sus miembros quien prendió una mecha que ya vivía en Riós, la de aplicar a a este colectivo vulnerable, que prácticamente precisa de una reinserción cuando sale del maltrato, un procedimiento creado por él y probado anteriormente con personas con discapacidad, «Máis ca vida».
Fueron más de cuatro años de un trabajo que dio sus primeros pasos en el confinamiento de la pandemia. «Me sorprendió descubrir los casos de violencia de género en los que la víctima tenía que convivir con su agresor y la idea ya se concretó cuando recibí la carta de Sole de Esmar», relata, recordando también a otro pilar de esta entidad, Maricarmen. Era uno de esos «feedback» que el director generó con el público de los directos que realizaba durante el encierro y que ha sido tan productivo.

Público asistente al estreno del documental. | Noé Parga
Explica que sobre todo le gustó contar con esta asociación, con base en Ribadumia, pero que lleva diez años peleando en todo O Salnés, porque «son estos pequeños colectivos –en lo que a su ámbito territorial se refiere– los que se deben visibilizar más que a los grandes. Imagina que estas redes existieran en todas las zonas rurales, creo que sería otro cantar».
Asimismo contó con Cerciag, de Portugal, para dar una perspectiva comparativa en cuanto a políticas en otros países, sumando así una quincena de mujeres víctimas de diferentes violencias, pero sobre todo la machista. Y también con una parte que consideraba fundamental: jueces, fiscales, agentes de Guardia Civil... «Todos los implicados en el proceso desde que una mujer levanta el teléfono y da la señal de alarma porque queremos que sea un documental de referencia, que sea una herramienta para la sociedad», destaca.
Riós quería ser útil, así que «no esperen pornografía sentimental ni sensacionalismo», advierte. Por eso puso sus conocimientos al servicio de este proyecto, porque las técnicas del actor pueden y han ayudado. «El objetivo es trabajar el empoderamiento y la inclusión de las víctimas social, laboral... Estas quedan con baja autoestima, con la capacidad para relacionarse mermada y muchas veces alejadas por el propio agresor. Tienen que reinsertarse de algún modo».
Dentro de poco podrá verse en la TV y ayer estuvo arropado por un gran público en el auditorio cambadas. Donde no faltaron sus actrices y autoridades.
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