O Grove presume de flamencos
Medio Ambiente alude a la presencia de las zancudas en el complejo intermareal para destacar la importancia de su Reserva Ornitológica

Flamencos y cormoranes en el Complejo Intermareal Umia-O Grove. / E. González / PIO

Ya se explicó hace unas semanas que durante la última década los flamencos (Phoenicopterus roseus) se han dejado ver alimentándose en el Complejo Intermareal Umia-O Grove. Y también que están apareciendo tanto ejemplares juveniles como adultos, lo cual puede indicar que no se trata de apariciones casuales o «despistes» en el vuelo, sino que, tal vez, esta especie empiece a sentirse cómoda en las Rías Baixas, ya que también fue vista en aguas de San Simón (ría de Vigo).
Ahora la Concejalía de Medio Ambiente del Concello de O Grove recurre a esos flamencos, vistos de nuevo hace unos días, para dar cuenta de la importancia que atesora el citado espacio intermareal, cita obligada para numerosas especies durante la migración otoñal y pieza clave de la Reserva Ornitológica que gestiona en la localidad meca la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife).
A través de su Proyecto de Inversión Ornitológica (PIO), el Concello hace alusión a los flamencos para recordar que desde 2015 han llegado cada invierno varios ejemplares, siendo avistados tres ejemplares en 2022, otros tantos al año siguiente y en 2024 y cinco individuos en el presente ejercicio.

Imagen de SEO BirdLife que muestra el estilizado vuelo del flamenco común. / SEO BirdLife
Al menos que se sepa, pues pudieron haber sido más y quizás hayan pasado desapercibidos, a pesar de su llamativo plumaje, pues se trata de una especie que tras criar en la costa mediterránea, el suroeste Atlántico, las marismas del Guadalquivir, el interior de Andalucía y Castilla-La Mancha, «se reparte por distintos humedales ibéricos, del norte de África, del Mediterráneo oriental» y, ahora también, de Galicia.
Aunque en este caso es algo testimonial, que poco tiene que ver con las grandes congregaciones que se forman durante el invierno en «las marismas del Guadalquivir y Odiel, bahía de Cádiz, algunos puntos del litoral mediterráneo, lagunas interiores de Andalucía, Castilla-La Mancha y Baleares».
En todo ello abunda, a través del PIO, la conservacionista Encarna González, representante de SEO/BirdLife para la provincia de Pontevedra y colaboradora habituad de la concejalía de Medio Ambiente que dirige la edil socialista María de los Ángeles Domínguez Fernández.
Dos adultos y tres juveniles
La ornitóloga aclara que entre los cinco flamencos «que nos visitan» este año en el Complejo Intermareal Umia-O Grove , hay un ejemplar joven, y de ahí la tonalidad pardo grisácea de sus plumas, dos individuos inmaduros, identificables por los tonos grises y blancos y dos adultos, fácilmente distinguibles por su tono más rosado, que se torna rojizo durante el periodo reproductor y es el resultado de los pigmentos propios de su alimentación, a base de pequeños moluscos, crustáceos, larvas, insectos, semillas y algas.
La «apariencia exótica» de estas esbeltas aves no pasa desapercibida, de ahí que el Concello de OGrove aluda a su presencia en la localidad para incidir en la relevancia de los humedales y la necesidad de su conservación.

Los tonos rojizos juegan un papel importante en época de cría. / SEO BirdLife
Es precisamente en aguas someras y despejadas como las que puede encontrar en la Reserva Ornitológica donde se siente cómoda esta ave, que además de utilizar los humedales para alimentarse –colocan su cabeza entre las patas y «zapateando» el fondo para remover la materia orgánica– también los elige para reproducirse.
Evidentemente, el PIO también aprovecha la visita para dar a conocer a esta especie, si bien es cierto que apenas precisa de presentación, ya que casi todo el mundo la distingue por sus patas rosas y largas, que les permiten explorar aguas más profundas, a las que otras aves no pueden llegar.
Al igual que se distingue por su cuello, igual de largo y muy flexible, y por su característico pico rosado de punta negra y curvado, «adaptado para hurgar en el barro» y provisto de «laminillas que retienen las sustancias nutritivas al filtrar el agua».
En cualquier caso, el PIO, que aprovecha para seguir animando a la población a disfrutar de las aves y la naturaleza en O Grove, abunda en esa «ficha técnica» para explicar que los ojos de los flamencos son amarillos y que las hembras son más pequeñas que los machos.
Pero también para aclarar que «caminan lentamente» por el lodo blando depositado en el fondo el espacio intermareal que baña el istmo de A Lanzada, ya que sus dedos unidos por membranas –que también les ayudan a nadar con destreza– impiden que se hundan.
«Son muy sociables, viven en grandes bandadas y cuando vuelan, formando grupos irregulares o largas filas, resultan muy estilizados, al llevar su cuello y las patas estirados». concluyen en el PIO.

El ave más espectacular de los humedales
SEO BirdLife sostiene que, dado su «notable tamaño» y su «peculiar aspecto», el flamenco común «resulta posiblemente la más espectacular de todas las aves acuáticas que pueblan nuestros humedales».
La organización conservacionista, cuya Reserva Ornitológica de O Grove es la más grande de cuantas gestiona en España, la primera creada en Galicia y la única con medio marino, destaca que «la estilizada silueta del flamenco puede ser vista en muchos de nuestros mejores enclaves húmedos costeros».
Y es que se trata de «una especie parcialmente migratoria, que ejecuta movimientos dispersivos de nomadeo que reúnen a ejemplares procedentes de distintas colonias de cría», explican los naturalistas.
Suscríbete para seguir leyendo
- «Tuve que renunciar a mucho y adaptar mi vida para conseguir ser jueza»
- Portos pone a la venta un velero varado en el muelle de Cambados
- Calzados Acosta, el comercio más antiguo de Vilagarcía que resiste tras más de 120 años de historia
- Pasa consulta en el centro de salud de O Grove sin estar activo en el Sergas
- Álvaro Carou sufre un susto cardiovascular en Valencia
- ¿Se la juega Vilagarcía con el número 37.888?
- El héroe de guerra que echó raíces en Vilanova
- El debilitamiento del episodio tóxico habilita tres polígonos bateeiros más en las rías gallegas