Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Emprendedoras a los 50 en Galicia: dos vilagarcianas demuestran que cualquier edad es buena para empezar de nuevo

Ana Belén Rubianes y María del Carmen García estrenan tienda de moda

Han trabajado media vida como asalariadas en el sector del comercio, y ahora son autónomas

Las vilagarcianas demuestran que cualquier edad es buena para empezar de nuevo

A la izquierda, María del Carmen García, propietaria de «Miuchi». Al lado, Ana Belén Rubianes propietaria de la tienda «Ventos»

A la izquierda, María del Carmen García, propietaria de «Miuchi». Al lado, Ana Belén Rubianes propietaria de la tienda «Ventos» / FDV

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Vilagarcía

En la comarca de O Salnés había, a 31 de octubre, 8.768 ciudadanos inscritos en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). La mayor cifra, 2.353, en Vilagarcía, por delante de Sanxenxo, con 1.702, y Cambados, con 1.231.

Además de 901 personas en O Grove, 837 en Vilanova, 560 en Meaño, 496 en Ribadumia, 432 en Meis y 256 en A Illa de Arousa.

Según ese registro, aportado por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), hasta el mes de julio había en Vilagarcía 45 autónomos ligados a actividades profesionales, 234 vinculados a la hostelería y más de medio millar de personas en el sector comercio.

A este último colectivo pertenecen las vilagarcianas María del Carmen García Bouzas, que nació en Bamio hace 51 años y vive en el centro de la ciudad, y Ana Belén Rubianes Fontán, nacida hace 53 en Sobradelo y residente en Vilaxoán.

Ambas son muy conocidas en la localidad, y ahora son noticia porque, tras trabajar durante media vida como asalariadas, han decidido dar el paso de emprender, convertirse en autónomas y gestionar sus propios negocios.

«Miuchi»

Mari, como así la conocen todos, es la propietaria de la tienda «Miuchi», especializada en ropa de mujer y de eventos. Tuvo la valentía de abrirla en plena pandemia (2021) y la situó en la calle Alejandro Cerecedo, a orillas del río O Con.

Lo que sucede es que se trata de una zona un tanto apartada, por lo que decidió reubicarse, y esta misma semana abrió su tienda en la céntrica calle Alcalde Rey Daviña, justo al lado de la desaparecida cafetería California y frente al bar Maty.

Mari recibiendo a una clienta en "Miuchi".

Mari recibiendo a una clienta en "Miuchi". / FDV

Muchos la conocen porque estuvo trabajando en esa misma calle, y también en una tienda de moda, durante nada menos que veinte años.

Pero cuando cerró sus puertas «me encontré con que no tenía dónde ir, ya que con mi edad es muy difícil encontrar trabajo, y como no me cogían en ningún lado como asalariada, decidí arriesgarme y probar como autónoma».

Así fue como un buen día vio un letrero en la cristalera de un bajo comercial y decidió lanzarse a la aventura. Así fue como nació «Miuchi», que ahora afronta en Rey Daviña su nueva etapa, centrada en ropa para bodas y ceremonias de todo tipo, ya que cree que «hay demanda y puede dar resultado», explica la empresaria.

Belén atendiendo a un cliente en "Ventos".

Belén atendiendo a un cliente en "Ventos". / FdV

«Es una lástima que llegando a los cincuenta ya no sirvas en este mundillo, pero lejos de rendirme, y a pesar de que hay muchos gastos y numeroso papeleo que hacer para ejercer de autónomo, decidí seguir adelante porque me encanta lo que hago», sentencia.

«Ventos»

Al igual que le encanta a Belén, que es como todos conocen a la ahora propietaria de la tienda de moda «Ventos», una marca histórica de Vilagarcía situada en la plaza de Galicia en la que trabajó como asalariada durante 36 años.

Un hombre se prueba un traje en "Ventos".

Un hombre se prueba un traje en "Ventos". / FdV

«Trabajé en ‘Ventos’ desde que abrió sus puertas hasta que el propietario se jubiló, y como es un negocio que estaba funcionando bien y me daba mucha pena que cerrara para siempre, decidí seguir yo al frente, y el pasado mes de agosto me hice autónoma», explica.

No se lo pensó mucho porque, a la postre, hace lo que más le gusta y mejor sabe hacer, convencida además de que la tienda puede seguir funcionando tan bien o incluso mejor que antes.

La vilaxoanesa lleva las riendas de «Ventos», una referencia en moda masculina, desde septiembre. Y se muestra tan satisfecha por el comienzo de esta nueva etapa como ilusionada y optimista, ya que «la gente de antes sigue acudiendo y cada vez vienen más clientes nuevos, entre los que hay también muchos jóvenes».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents