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Rueda «bendice» a Carlos Viéitez

El presidente compareció por sorpresa en el almuerzo anual con el alcalde de Meaño

Alfonso Rueda, Carlos Viéitez, Luis López y la conselleira María Martínez Allegue, entre otros.

Alfonso Rueda, Carlos Viéitez, Luis López y la conselleira María Martínez Allegue, entre otros. / FdV

M. Méndez / T. Hermida

Meaño

El presidente de la Xunta y del PP gallego, Alfonso Rueda, aprovechó el retiro de su Gobierno en Armenteira (Meis) para desplazarse al Concello vecino de Meaño.

Se presentaba casi por sorpresa en el almuerzo que cada año organiza en vísperas de Navidad el alcalde, Carlos Viéitez, y lo catapultó hacia las próximas elecciones municipales, animándolo a «seguir trabajando por los vecinos»

Acompañado del presidente provincial del PP, Luis López, y la conselleira María Martínez Allegue, entre otros dirigentes, Rueda arropó a Viéitez y su equipo diciendo que mientras haya alcaldes y grupos así «el Gobierno gallego estará a la altura y dispuesto a colaborar».

Asistentes al almuerzo.

Asistentes al almuerzo. / T. Hermida

Lo que hizo fue comprometerse a «seguir apoyando los muchos proyectos que quedan por hacer» en el municipio, en alusión a actuaciones que no aparecen en el presupuesto de 2026, pero que se harán realidad de todos modos.

Y será así porque «lo que mejor saben hacer Viéitez y el PP es gestionar y comprometerse».

Sucedió, como queda dicho, en el «Xantar de Nadal-Carlos Viéitez, Xuntos por Meaño», celebrado en el pabellón de Xil con asistencia de 980 comensales, según los organizadores. En su mayoría meañeses, pero también gente llegada desde otras localidades.

Rueda une sus manos con las de Viéitez y Luis López.

Rueda une sus manos con las de Viéitez y Luis López. / FdV

En su alocución, Carlos Viéitez manifestó su voluntad de «hacer el mejor Meaño de la historia» y repetía su lema, «Meaño, el mejor lugar para vivir, el mejor lugar para trabajar y el mejor lugar para disfrutar».

Empanada, pulpo «á feira», carne «ó caldeiro» y vinos albariños y tintos ocuparon a los comensales, que también participaron en sorteos y disfrutaron de la música y el baile.

Formar parte de este almuerzo de confraternidad, que incluía zona de estacionamiento, juegos infantiles, traslado de ida y vuelta gratuito, aseos portátiles y otras comodidades, costaba 35 euros por cubierto a los adultos.

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