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Entrevista | Joaquín del Valle-Inclán Nieto e investigador del célebre escritor vilanovés

«Espero que su lectura se vuelva a valorar más que ver vídeos en el móvil»

El Foro Galicia e Valle-Inclán presentó el segundo número de sus publicaciones en Vilagarcía. Joaquín del Valle-Inclán, nieto del escritor, encabeza un grupo de investigación que quiere ahondar en el legado multifactorial del célebre autornacido en Vilanova y del que mucho se desconoce todavía.

Joaquín del Valle-Inclán ante la tumba de su abuela. |  I. A.

Joaquín del Valle-Inclán ante la tumba de su abuela. | I. A.

Arousa

Divulgar e investigar el legado de Ramón María Valle-Inclán tiene un nueva plataforma en las publicaciones del Foro Galicia.

Ayer presentaron en Vilagarcía el nuevo número del boletín Foro Galicia e Valle-Inclán, ¿qué nos puede decir de su interés?

Es el segundo número de la publicación del Foro Galicia e Valle-Inclán. Creemos que sobre Valle-Inclán se investiga poco o nada: se repiten los mismos datos desde hace 70 años y se sigue publicando lo mismo aunque sea mentira. Nuestra intención es que sea una publicación de investigación, pero también didáctica. Queremos aportar datos novedosos.

El sumario incluye trabajos tan sugerentes como «Las obras de Valle-Inclán en Rusia» y su relación con el sindicalismo de autores.

No se sabía prácticamente nada de eso. Solo sobre Rusia había alguna referencia, pero es la primera vez que se reproduce la portada de su primer libro publicado allí, Sonatas de primavera. Por otra parte, nadie sabía hasta qué punto se habían empeñado en crear un sindicato de autores, algo que Valle-Inclán promovió mucho. Lo que pedían era que se pagase por los libros publicados, porque en aquel momento solo estaban protegidos los músicos y los compositores. Los autores se organizaron para integrarse en esa sociedad de derechos.

El Foro nace, como usted señaló, con la voluntad de «democratizar la investigación» sobre su legado. Usted dirá.

Tenemos trabajo para rato. Queremos desmontar una serie de imágenes tópicas que se han asociado a Valle-Inclán. No era pobre, ni bohemio en el sentido frívolo, ni de izquierdas tal y como a veces se presenta. Tampoco encaja con ese carácter agrio que se ha pintado de él. Alguien que ha vivido siempre en tertulias, como mínimo, era sociable y con cierta educación. También abordaremos cuestiones como las drogas, para demostrar que lo que entonces se consideraba medicina hoy se califica como droga. El consumo de hachís, por ejemplo, fue en un primer momento por motivos médicos y se consideraba algo normal. Empezó a tomar hachís por una enfermedad urinaria y más tarde lo fumó para alcanzar otro estado de conciencia.

También habla de la necesidad de salvaguardar el rigor y el estudio de las fuentes contemporáneas. ¿Tiene la sensación de que siguen circulando muchos tópicos, mitos o biografías poco documentadas?

Se repiten una y otra vez los mismos datos. Se dice que vendía muy pocos libros, que era un autor para minorías. Sin embargo, desde 1906 sus libros se venden en México y en Cuba. Cuesta creer que un autor que comercializa su obra en América tenga tan pocos lectores. Además, mantener una familia numerosa como la suya implica tener ingresos. Sus ganancias las abordaremos en el cuarto número de la revista. En 1927, la distribuidora que tenía entonces, la Compañía Iberoamericana de Publicaciones, le paga 19.000 pesetas, cuando un catedrático cobraba unas 6.000 pesetas al año. Esa cantidad era una fortuna, máxime teniendo en cuenta que la empresa se quedaba con una gran parte de los beneficios. No me parece, con esos datos, que haya vendido poco.

Ayer se presentó en Vilagarcía el segundo número de la publicación de la asociación.

Ayer se presentó en Vilagarcía el segundo número de la publicación de la asociación. / FdV

¿Percibe riesgos de apropiación parcial o reduccionista de la figura de Valle-Inclán?

Completamente. Habría que cambiar la visión. Reducir a un escritor de su talla a cuestiones locales no tiene el más mínimo sentido. Discutir si nació aquí o en esta otra casa que está a doce metros no aporta nada. Lo que aporta es difundir la investigación y su obra, no quedarse en la anécdota

Si pensamos en los lectores más jóvenes que solo conocen a Valle-Inclán por libros de texto, ¿qué puerta de entrada a su obra les recomendaría?

Tirano Banderas. Primero, porque es una novela muy entretenida. Utiliza el español, pero incorpora modismos de Sudamérica, de Galicia, de Asturias… para que surja la sinfonía que él quiere construir. Además, inaugura la figura del tirano sudamericano en la literatura.

«En la actualidad todo tiene que ser breve, resumido y simplón»

¿Qué huella concreta dejan A Pobra, Vilanova y la ría de Arousa en su obra?

Nace en Vilanova, pero también vive en Pontevedra y en A Pobra, y tres de sus cinco hijos nacen allí. A Pobra deja mucha huella en su obra. En 1911 se va a Cambados, está allí cinco años y después se traslada a A Pobra, a la finca de A Mercé, con una pequeña explotación agrícola y ganadera. Y, por cierto, no se arruinó con la agricultura. Allí ve la Galicia real, no la idealizada. Curiosamente, de esa época surge Divinas palabras, donde da a conocer esa Galicia de verdad, que no era tan poética como se había pintado.

En un contexto cultural marcado por las prisas y por los contenidos breves, ¿qué vigencia cree que tiene hoy la complejidad de Valle-Inclán?

Es muy difícil hoy competir con la inmediatez. Todo tiene que ser breve, resumido y simplón. Espero que cambie y que su lectura se vuelva a valorar más que mirar vídeos en el móvil.

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