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Claudia muestra las limitaciones de Clara Campoamor antes de inaugurarse

El Concello justifica la inundación en «lluvias torrenciales y una pleamar muy alta» a pesar de su normalidad | Comerciantes y vecinos temen que la obra no va a servir para frenar los prolbemas

La calle Clara Campoamor se inundó durante la noche del martes.

La calle Clara Campoamor se inundó durante la noche del martes. / FDV

A. G.

Arousa

Los efectos de borrasca de alta intensidad Claudia dejaron un reguero de pequeños accidente e inundaciones por toda la comarca desde la media tarde del pasado martes hasta el mediodía de ayer. Los más importantes afectaron a Vilagarcía, donde la borrasca mostró las limitaciones de una obra que está todavía por inaugurar (lo hará mañana), la que se realiza en la calle Clara Campoamor. Las lluvias que cayeron sobre las 22.00 horas del martes cubrieron por completo la intersección con la avenida de Galicia y obligaron a varios comerciantes a acudir a sus negocios ante el temor de que acabase entrando en el interior de los establecimientos. La lluvia duró solo unos minutos y apenas llegó a alcanzar a algún comercio, pero todos ellos temen que, de durar más tiempo, acabarían convirtiéndose en un problema.

Desde el Concello de Vilagarcía justificaban ayer lo ocurrido recurriendo a los datos de la Aemet, que mostraban que, en ese lapsus de tiempo, la ciudad registró las mismas lluvias que la semana anterior: 35 litros por metro cuadrado, 56 si se computa toda la jornada. Añaden que estas precipitaciones se registraron coincidiendo con la pleamar, de 2,90 metros, si bien es cierto que entra dentro de la normalidad y no está entre las más altas que se registran en la ría, donde lo extraordinario son más de 4 metros sobre la línea de bajamar escorada.

Operarios destascando una alcantarilla en Vilaxoán. |  N. Parga

Los charcos dificultaron la circulación durante toda la jornada. / Noé Parga

La administración municipal también mantiene que en Clara Campoamor se ampliaron las tuberías de desagüe y se han utilizado materiales para facilitar el drenaje, pasando las tuberías de 600 a 800 milímetros lo que «en condiciones normales, la lluvia pueda ser evacuada sin llegar a producir balsas o inundaciones». Sobre las 00.00, la calle «quedó libre de agua y si el sistema de recogida de pluviales no hubiese sido ampliado, el nivel de la inundación habría sido mucho mayor, ya que tardó unos 25 minutos en regresar a la normalidad».

De todas formas, inciden en que, por mucho que se amplíen las tuberías y los sistemas de drenaje, «poco se podrá hacer cuando coinciden precipitaciones de 56 litros por metro cuadrado en unas calles situadas al nivel del mar y una pleamar de 2,90». La presión que tal volumen de agua ejerce desde el litoral «es prácticamente imposible de combatir con drenajes o bombeos desde tierra, motivo por el cual se busquen soluciones como los tanques de tormentas que se están acometiendo y que suman ya nueve meses de retraso, a fin de que ayuden a contener ese caudal».

Los charcos dificultaron el tráfico durante toda la jornada. |  Parga

Operarios desatascando una arqueta en Vilaxoán. / Noé Parga

Además de Clara Campoamor, los servicios de emergencias de Vilagarcía actuaron en lugares como la avenida da Mariña, Matosinhois, Nosa Señora dos Anxos, Rosalía de Csastro o la avenida de Cambados, desatascando arquetas y vigilando que el agua no acabase afectando a viviendas o propiedades.

Otro municipio que también se vio afectado fue el de Vilanova. Allí los bomberos tuvieron que acudir a una vivienda en O Terrón en la que se inundó el garaje, aunque sin causar graves daños. Protección Civil, que colaboró en esa actuación, también estuvo presente en los problemas de inundaciones de vía pública que se registraron en As Sinas y en la zona de Vista Real.

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