Galicia se queda sin mejillón, almeja y volandeira a las puertas de Navidad
Solo hay diez polígonos bateeiros abiertos y se cierran bancos de infaunales en Pontevedra y Vigo
El temporal destroza bateas, provoca desprendimientos y genera escorrentías

Mariscadores de la Ría de Rousa / INAKI ABELLA DIEGUEZ

Como era de esperar, la creciente llegada de fitoplancton portador de biotoxinas a las rías gallegas sigue provocando el cierre de bateas de mejillón y bancos de infaunales como la almeja y el berberecho.
En el primer caso, las campañas de Italia y de la industria conservera están absolutamente bloqueadas. En el segundo, el avance de la toxicidad amenaza con cerrar por completo las rías de Vigo y Pontevedra.
Esto quiere decir que Galicia puede quedarse sin algunos de sus moluscos bivalvos más importantes a las puertas de Navidad, lo cual agravará la difícil situación que atraviesan bateeiros y mariscadores a causa de la progresiva pérdida de productividad de las rías.
Por si no fuera suficiente, las intensas precipitaciones y las escorrentías que generan amenazan con reducir la salinidad y provocar mortandades como las registradas en el pasado, especialmente intensas durante el invierno de 2023.
Y temporales como Claudia, el último en llegar a Galicia, también suponen un trastorno para los mejilloneros, ya sea por los daños materiales que está causando en las bateas, alguna totalmente destrozada a causa del intenso oleaje, o bien por el riesgo de desprendimiento del mejillón que sigue colgado de las cuerdas, precisamente a la espera de que remita el episodio tóxico para que pueda salir al mercado.

En rojo, los polígonos bateeiros cerrados. / Intecmar
Aclarado esto, y volviendo al principio, cabe decir que las toxinas lipofílicas del género diarreico (DSP) han provocado el cierre de 41 polígonos de mejillón gallegos, el equivalente al 80%.
Más concretamente, están cerrados 17 de los 24 distribuidos por la ría de Arousa, los cuatro de Muros-Noia, los ocho de Pontevedra, el de Baiona y once de los doce polígonos de la ría de Vigo.
El único operativo aquí es el Redondela C, mientras que los arousanos abiertos son el Pobra A, Pobra C, Pobra E.1, los Vilagarcía A, B1 y B2 y el Cambados A2-E.
La única ría que, de momento, no está siendo afectada por las toxinas lipofílicas, es la de Ares-Betanzos, que mantiene el centenar de bateas de que dispone en sus dos polígonos de Sada en condiciones aptas para la extracción y consumo desde julio.
Los últimos cierres de bateas decretados por el Intecmar fueron los referidos a los polígonos Redondela D, Pobra D, Pobra E.2, Redondela B, Cambados A1 y Ribeira C.
En el mismo lote, y también a causa de las toxinas lipofílicas, el Intecmar incluía la prohibición de extracción de la zona IV.1 de la ría de Vigo. Se sumaba a la Zona I, la Zona II.1 y la Zona II.2, que también fueron clausuradas en lo que va de mes.
Dicho de otro modo, que los únicos bancos de infaunales vigueses autorizadas para la extracción eran los de la Zona III.
Por su parte, en la de Pontevedra se prohibió también la extracción en días pasados de la Zona I, la Zona III.1 y la Zona III.2. Esta mañana se les sumó la Zona II, por lo que en aguas pontevedresas solo están operativos los bancos de la Zona IV.1, la IV.2 y la Zona V.
También pectínidos como la volandeira se ven afectados por las limitaciones, dado que el Intecmar cerró en días pasados dos de las cinco zonas habilitadas en la ría de Arousa para la extracción de este grupo biológico.

El avance de las células es notable. / Intecmar
Se mantienen en Pontevedra y aumentan en Arousa
No cabe duda de que los dinoflagelados del género «Dinophysis», que son los causantes de la toxina diarreica (DSP, por las siglas de Diarrhetic Shellfish Poison), se están empleando a fondo en las rías gallegas este otoño.
De ahí los cierres decretados ya en los polígonos bateeiros y bancos marisqueros de las diferentes rías. Pero también los que, muy probablemente, están por venir, ya que el «Dinophysis acuminata», el «Caudata» y el «Acuta» siguen muy presentes en el litoral de las Rías Baixas, en algunas zonas incluso aumentando su presencia cada día.
Prueba de ello es que los últimos informes sobre identificación y cuantificación de fitoplacton tóxico en agua de mar indican que la «Dinophysis» se mantienen «sin cambios significativos» en las estaciones oceanográficas de Vigo y Pontevedra, donde ya se habían disparado los niveles en días previos.
Y no solo eso, sino que se detecta un «incremento significativo» de esos mismos dinoflagelados en los puntos de control arousanos de Boca da Ría, Cabío, Xidoiros, Vilanova, Vilagarcía, O Grove y Meloxo.
El aumento de células aparece también en la estación costera de Baiona, manteniéndose los altos niveles de días previos en las demás.
La «Marteilia» avanza en Ferrol pero parece frenar en las Rías Baixas
El último informe anual de la red de control de la Unidad de Patología del Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia (Intecmar) hace hincapié en otro de los problemas que acechan al sector, como son los patógenos. Están cada vez más presentes en las rías, afectando de manera especialmente llamativa al berberecho y al mejillón.
Ese informe, relativo al estado de salud de los moluscos bivalvos comerciales –analizado ya en el Consello da Xunta–, hace hincapié en plagas como la «Marteilia cochillia», que desde 2012 ha ido mermando la producción de bivalvos en Arousa, para extenderse después a las rías de Pontevedra y Vigo.
La «buena noticia», al menos para las Rías Baixas, es que si bien en 2024 la «Marteilia» empezó a detectarse en aguas de Ferrol y Ares-Betanzos, fue también «la primera anualidad desde la entrada del parásito en Galicia en la que no se detectaron muestras positivas en la red de control de las rías de Vigo, Pontevedra y Arousa», explica el Intecmar.
Para añadir que «detectar los primeros berberechos infectados por ‘M. cochillia’ en el punto de control de la ría de Ares-Betanzos, localizado en Miño, supuso un cambio radical en el estado de salud de los bancos de berberecho del Arco Ártabro».
A mayores, la Xunta destaca que los polígonos de bateas de la ría de Muros-Noia, del margen sur de la ría de Pontevedra y los de Aldán «se mantienen un año más libre de ‘Marteilia refringens».
Y otra buena noticia es que «siguen sin detectarse afectación del parasito ‘Perkins olseni’ en la almeja de la ría de Muros-Noia», siendo ese uno de los bivalvos estudiados, junto con otras variedades de almeja, mejillón, ostra plana, ostra rizada, berberechos y solénidos como la navaja y el longueirón.
Aclaran desde el Consello da Xunta que «la mera presencia de ese parásito no compromete el estado de salud de los ejemplares, pero es un potencial agente de riesgo ante condiciones favorables para su multiplicación».
Suscríbete para seguir leyendo
- Beatriz Fernández (27 años): «Tuve que renunciar a mucho y adaptar mi vida para conseguir ser jueza»
- Centolla a 50 euros el kilo, camarón a 120 y nécora a 80, en las plazas de abastos
- Portos pone a la venta un velero varado en el muelle de Cambados
- Calzados Acosta, el comercio más antiguo de Vilagarcía que resiste tras más de 120 años de historia
- Pasa consulta en el centro de salud de O Grove sin estar activo en el Sergas
- Centollo en Galicia: 3 millones de euros en un mes
- Detenido en Vilagarcía por un presunto caso de violencia de género
- Los cazadores arousanos, tranquilos ante la peste porcina: «Aquí no hay tantos jabalíes»