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Crean en Italia el primer santuario de Europa para delfines

Arousa participa en el lanzamiento del refugio de San Paolo a través del BDRI

Bruno Díaz aporta sus conocimientos al lanzamiento de la reserva marina

Está pensado para dar una mejor vida a animales procedentes de delfinarios y acuarios

Imagen aérea del primer refugio europeo para delfines.

Imagen aérea del primer refugio europeo para delfines. / Jonian Dolphin Conservation

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

El Refugio de Delfines de San Paolo es ya una realidad en el golfo de Tarento, ocupando una superficie controlada de siete hectáreas que está protegida por la isla de que le da nombre –la más pequeña de las islas Cheradi– y donde los mamíferos marinos «podrán adaptarse gradualmente a las condiciones naturales en total seguridad y supervisados con las tecnologías más innovadoras y un amplio plantel de expertos».

Es un santuario para delfines mulares, listados y delfines de Risso, entre otras especies, procedentes de delfinarios y acuarios, o bien sometidos a algún proceso de recuperación.

En este lugar van a poder nadar libremente, «vivir en condiciones de mayor bienestar y recuperar sus comportamientos espontáneos».

La ría de Arousa también juega un papel importante en la puesta en marcha de este primer santuario marino de Europa para la recuperación y rehabilitación de delfines.

Lo hace a través del Instituto para el Estudio de los Delfines Mulares (BDRI, Bottlenose Dolphin Research Institute), cuyo director, el doctor en Ecología por la Universidad de Burdeos Bruno Díaz López, fue uno de los asistentes a la puesta de largo del santuario.

Una presentación en la que tuco oportunidad de trasladar sus conocimientos –y los de su equipo– tras más de una década de investigación en torno a los mamíferos marinos, tanto en aguas de Arousa como en Cerdeña y otras partes del mundo.

En esa presentación oficial del Refugio de Delfines de San Paolo, celebrada en el Palazzo Amati de Tarento, Bruno Díaz destacó la importancia de este proyecto pionero promovido por la Jonian Dolphin Conservation, una asociación sin ánimo de lucro fundada en 2009 con el objetivo de proteger a los cetáceos y preservar el mar.

Una entidad que trabaja «para explorar, educar, inspirar y concienciar a las personas sobre el respeto al mar a través del conocimiento», que son objetivos y valores en los que ha incidido el BDRIrepetidamente durante los últimos años.

La intervención de Bruno Díaz.

La intervención de Bruno Díaz. / Jonian Dolphin Conservation

En este proyecto en concreto se avanza en la misma dirección con el respaldo de la Fondazione con il Sud, que es también una entidad privada sin ánimo de lucro, en este caso con la misión de fomentar procesos de cohesión social y el desarrollo del sur de Italia, en las regiones del Mezzogiorno.

Invitado por la Embajada de España en Italia para intervenir en el acto, en calidad de especialista en delfines, Bruno Díaz destacó ante los presentes que este primer refugio marino en Europa dedicado a los delfines rescatados del cautiverio puede ayudar no solo a seguir estudiando a la especie, sino también a «mejorar la vida de los delfines y acompañarlos para que afronten dignamente los últimos años de sus vidas».

El director del centro de estudio asentado en O Grove, que proporcionó asesoría científica para ayudar a guiar el desarrollo del proyecto, destacó igualmente la relevancia de llevar a cabo este tipo de iniciativas que, a partir de la colaboración internacional, buscan «el bienestar de los delfines en Europa».

Las instalaciones italianas de apoyo a los delfines.

Las instalaciones italianas de apoyo a los delfines. / Jonian Dolphin Conservation

Fue el jueves pasado cuando se inauguró el santuario y se escribió lo que definen los promotores como «una página histórica para la conservación de delfines», desde el convencimiento de que «no se trata solo de un proyecto científico, sino también de una acción profundamente humana; un acto de amor hacia nuestro mar y sus más majestuosos habitantes».

Además, y de ahí la participación de la Embajada de España, sirvió para «consolidar los lazos de amistad y valores científicos entre los pueblos del Mediterráneo».

El presidente de la Jonian Dolphin Conservation, Vittorio Pollazzon, hizo hincapié en que este refugio tendrá «una dimensión cada vez más europea».

A lo que Carmelo Fanizza, director del proyecto, añadió que el santuario aspira a convertirse en un «modelo experimental y replicable» para el bienestar a largo plazo de los delfines.

Por el momento no está ocupado por ningún animal, pero el objetivo es «iniciar lo antes posible la autorización final para hacerse cargo de los especímenes y poner en funcionamiento la estructura para finales de 2026», explican los promotores.

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