La Consellería do Mar avala en Arousa otro proyecto de preengorde de almeja en batea
La Xunta concede una nueva autorización a la empresa Proameixa para ocupar un vivero flotante fondeado en el polígono Pobra B
El trabajo de esta tipo de empresas permite reabastecer los bancos marisqueros

Un barco de Proameixa en pleno laboreo, en una batea de engorde de cría situada en O Grove. / M. Méndez

La pérdida de productividad de las rías gallegas obliga a buscar todo tipo de alternativas para tratar de recuperar bancos marisqueros. De ahí las múltiples acciones que se llevan a cabo por parte de las agrupaciones de mariscadores, cofradías de pescadores, Administración pública y empresas privadas.
En esa línea de intervención se incluye la producción y preengorde de semilla de almeja en batea, lo cual permite obtener producto con el que reabastecer los bancos marisqueros más deteriorados o recuperar zonas improductivas.
Un trabajo del que se ocupan firmas como la arousana Proameixa, que ahora está en condiciones de potenciar su proyecto de preengorde de almeja gracias a una nueva autorización concedida por la Consellería do Mar.
El departamento que dirige Marta Villaverde, a través de su Dirección Xeral de Pesca, Acuicultura e Innovación Tecnolóxica, autoriza a Proameixa la ocupación de una concesión temporal de carácter experimental.
Dicho de otro modo, que va a poder utilizar una batea fondeada en el polígono mejillonero Pobra B para seguir reforzando su plan de cultivo y preengorde de almeja.
Hay que tener en cuenta, según indican los expertos en la materia, que si la almeja se siembra en los bancos marisqueros procedente directamente de los criaderos, y por tanto con una talla inferior a 7 milímetros, tiene una supervivencia de aproximadamente el 50%.
Sin embargo, si se engorda en la batea hasta que alcanza de 15 a 20 milímetros, «la supervivencia se eleva hasta el 95%, debido a que un mayor tamaño permite a la almeja enterrarse mejor en el sustrato y defenderse de los distintos depredadores existentes en su entorno y de las condiciones meteorológicas adversas», aseguran en Proameixa.
Otra ventaja es que al sembrar cría engordada en batea se alcanza mucho antes la talla comercial que los mariscadores y consumidores requieren.
Y aún hay más, dado que en Proameixa aseguran que «durante todo el proceso se controla cada uno de los lotes que se cultivan en las bateas, analizando parámetros físico-químicos y agentes patógenos», complementándose todo ello con la «trazabilidad de las distintas partidas, desde su entrada en la batea hasta su salida hacia los parques de cultivo o bancos marisqueros».
Ahora que se autoriza un nuevo proyecto puede detallarse que las que se llevan a batea para su engorde son semillas de almeja con apenas 2 milímetros. Se reparten suspendidas del emparrillado mediante jaulas y «linternas», que es como se conoce al conjunto de bandejas rodeadas por red tubular en cuyo interior se coloca la cría.
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