Una pareja crea el primer local de alquiler de trasteros de Vilagarcía
El local se sitúa en la calle Coca, y consta de 63 locales
Los promotores empezaron a trabajar en el negocio al ver que estaba funcionando bien en Asturias, Pontevedra o Santiago

Paula Barreiro, ayer a las puertas de su negocio de «self storage» de Vilagarcía. / Noe Parga
Nacieron en los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, pero no llegaron a Galicia hasta hace unos años. Los «self storage», o trasteros de alquiler proliferan ahora en las grandes ciudades, y hace poco más de una semana abrió el primer negocio de este tipo en Vilagarcía.
La idea fue del asturiano Damián Quintana y de la vilagarciana Paula Barreiro. Él detectó hace tiempo que en Asturias había cada vez más trasteros de alquiler, y tras comprobar que no existía ninguno en Vilagarcía, «empezamos a investigar y vimos que ya los había en Pontevedra o Santiago», explica Paula Barreiro.
En enero de este año empezaron a madurar la idea, y tras un análisis de viabilidad, llegaron a la conclusión de que el negocio podría funcionar en Vilagarcía, una localidad que suma más de 50.000 habitantes entre la población empadronada y la de los concellos colindantes.

Uno de los pasillos de Trasteros Vilagarcía. / Noe Parga
Les echó una mano con el asesoramiento técnico Alberto Serrano, que fue hasta hace poco presidente de la Asociación Española de Self Storage y, finalmente, Trasteros Vilagarcía abrió sus puertas el pasado 28 de octubre.
Ocupa 200 metros cuadrados de un bajo comercial de la calle Coca (entre el Alcampo y el parque de A Coca), y en su interior alberga 63 trasteros, ampliables en un futuro a 124. Los más pequeños son de un metro cuadrado, y los mayores, de casi seis.
El precio varía según la habitación: el alquiler mensual de las más pequeñas cuesta 25 euros más IVA; el de los espacios más grandes, 19 más IVA.
Paula Barreiro explica que, hasta ahora, hay tres perfiles principales de clientes: familias con niños de corta edad, que se encuentran con falta de espacio en sus casas; pequeños autónomos, que buscan un local para almacén; o personas que están en procesos de mudanza.
Pero el nicho de mercado va incluso más allá. «Hemos visto que en Vilagarcía hay viviendas que no tienen trastero, y también es una buena opción para personas que tienen aficiones, como el ciclismo o la pesca, que pueden dejar aquí sus cosas».
La comodidad de guardar los aparejos de pesca o una bicicleta en un bajo sin escaleras, y de poder entrar o salir en cualquier momento del día (hay servicio de 24 horas) es un aliciente para quienes buscar un «self storage» con fines recreativos.
Paula Barreiro y Damián Quintana han puesto mucho cariño en el negocio, de ahí que hayan tratado de ofrecer el mejor servicio posible a los clientes, con la posibilidad de acceder al local en cualquier momento del día y de la semana; un sistema de detección de humo y de alerta de incendios; un seguro especializado que cubre también los objetos guardados en los trasteros; y un sistema de videovigilancia permanente.
Los interesados en alquiler un espacio pueden rellenar un formulario en la página web trasterosvilagarcía.com (el nombre de Vilagarcía debe ir acentuado), y la empresa les responderá en breve.
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