Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Marisco de Canadá, Portugal y Marruecos devuelve el producto gallego de la lonja al mar: «Hay gente que lo vende como si fuese de aquí»

Vilanova y Rianxo retiran lotes de almeja de las subastas al observar que las pujas caen por debajo de los precios mínimos estipulados

Una subasta de almeja en Vilanova, en una imagen de recurso.

Una subasta de almeja en Vilanova, en una imagen de recurso. / INAKI ABELLA

Vilanova y Rianxo son dos cofradías que, durante las dos últimas mareas, retiraron lotes de almeja de las subastas, al ver que las pujas caían por debajo de los precios mínimos estipulados. Ese marisco fue devuelto al mar. En el caso de Rianxo, la almeja japónica deja de subastarse si baja de los ocho euros el kilo, y esta situación se dio una vez en las dos últimas semanas. En Vilanova están sufriendo más con la caída de precios: quitaron marisco de la lonja en dos ocasiones, y a mayores suspendieron dos días de trabajo. Esta circunstancia ha provocado un importante quebranto económico para las mariscadoras, pero se optó por este camino para no malvender el recurso. La entrada de marisco extranjero es la causa principal de esta situación.

El presidente de las mariscadoras de Vilanova, Óscar Fernández, explica que a finales del año pasado se acordó en asamblea actualizar los precios mínimos, para adaptarse a la subida generalizada del coste de la vida, y que las mariscadoras no siguiesen perdiendo poder adquisitivo. De este modo, el precio mínimo de la almeja japónica pasó de 7 euros el kilo a 9, y el de la fina, de 20 euros el kilo, a 30. En la asamblea se acordó que, por debajo de esos precios, se retiraría el marisco de la lonja y se devolvería al mar.

«Como no parecía que los precios fuesen a subir, cancelamos a mayores dos días de trabajo»

Óscar Fernández

— Presidente de las mariscadoras de Vilanova

«La decisión se tomó hace un año, pero hasta ahora nunca había hecho falta retirar lotes de almeja de la lonja», señala el presidente de la agrupación de a pie de Vilanova. Sin embargo, sí hubo que recurrir a esta dolorosa decisión en la última «seca» de octubre, devolviendo al mar dos días parte de la almeja japónica conseguida horas antes por las mujeres; uno de esos días, se hizo lo mismo con la fina. «Y como no parecía que los precios fuesen a subir, cancelamos a mayores dos días de trabajo», recuerda Fernández.

En otros pósitos no llegaron a estos extremos, pero también notaron una caída en las cotizaciones. Es el caso de Vilaxoán, donde el precio medio de la japónica se ha desplomado 50 céntimos por kilo este año con respecto a 2024 pese al encarecimiento de la vida, según la plataforma Pesca de Galicia.

Las razones de la caída de precios

Óscar Fernández atribuye la caída de precios a dos factores: la campaña de Noia y la entrada de marisco foráneo. Por su parte, Miguel Ángel Iglesias, patrón mayor de Rianxo, apunta que los precios a estas alturas del año suelen ser bajos, pero este otoño no lo achaca a la apertura de Noia, sino a que «está entrando marisco de otros lados»: «Y hay gente que después lo vende como si fuese de aquí».

Al mismo tiempo, Iglesias cree que la Consellería do Mar podría hacer más de lo que hace para evitar la venta fraudulenta o un etiquetado ambiguo o engañoso. «Hay un consumidor que sí que está dispuesto a pagar un poco más por nuestro producto, y tenemos que evitar que pueda llevarse almeja de otras procedencias porque el etiquetado es ambiguo», sostiene.

«Hay un consumidor que sí que está dispuesto a pagar un poco más por nuestro producto»

Miguel Ángel Iglesias

— Patrón mayor de Rianxo

Debido a la grave crisis de producción que desde hace unos años se está produciendo en los bancos marisqueros gallegos, buena parte de la industria compra ahora marisco de otros países, como Canadá, Italia, Portugal y hasta Marruecos, para de este modo poder servir los pedidos de sus clientes. Desde el sector asumen la importación del marisco, pero instan a las autoridades a que se le exijan a este producto «las mismas garantías sanitarias que se le pide» al gallego y que se eviten trucos en la trazabilidad.

Sin embargo, hay lonjas donde las cotizaciones resisten. En Cambados, el patrón mayor, Alejandro Pérez asegura que durante esta semana, «los precios están repuntando». «La almeja roja se estuvo vendiendo hasta 15 euros el kilo, cuando en octubre iba a ocho, y la japónica ha pasado de entre 12 y 16 euros el kilo, a ir entre 14 y 17».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents