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El centollo legal ya está en casa

Desde esta mañana se efectúan las primeras descargas

Está por ver cómo el furtivismo ha podido mermar la producción

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

La campaña del centollo y el buey de mar está lanzada en Galicia. Desde esta mañana se efectúan las primeras descargas de los preciados crustáceos –el primero más que el segundo–, que empiezan a ser subastados a medida que operan las lonjas de las tres provincias con mar.

Es demasiado pronto para hacer balance, pero todo parece indicar que la flota de enmalle se verá «lastrada» por el intenso trabajo realizado por los furtivos en las últimas semanas, cuando se descargaron ingentes cantidades de centollo.

«Hay poca cantidad y va a costarnos mucho hacer los topes, cuando otros años a estas alturas se había conseguido con facilidad», explicaba a las dos de la tarde el vicepatrón mayor de O Grove, Antonio Otero, cuando su barco, el «Chapeliño», aún estaba levantando aparejo.

«Mucha basura»

Pero también confirmaba que «lo que se está levantando es mucha basura», en alusión a la gran cantidad de algas que, con la revoltura del mar, están llegando a bordo entre los miños.

La buena noticia es que las condiciones para la pesca del centollo «son casi inmejorables», reconoce el propio Antonio Otero, refiriéndose a lo revueltas que están las aguas, que es cuando mejor «enmalla» el centollo, y al estado de la luna.

En cuanto a la acción del furtivismo, el vicepatrón esgrime que «los barcos de O Grove no estuvimos saliendo al mar, y por tanto, no se sacó de manera ilegal, aunque es cierto que los hay en otros puertos que trabajan con otras artes y que sí han estado pescando centollo en veda y llevándolo a tierra».

Los aparejos suben llenos de algas.

Los aparejos suben llenos de algas. / FdV

Está por ver qué puede pasar esta tarde en lonjas como la de O Grove, la más importante de Galicia para este recurso y donde se establece un precio mínimo de 13 euros el kilo.

Esto quiere decir que los marineros seleccionan más y mejor el producto que llevan a tierra y no se permite que los precios se desplomen, por eso los últimos lotes se venden a 13.

En ese momento se suspende la subasta, garantizando así la mayor calidad que se presupone a la marca Centolo do Grove.

Hay que recordar la Consellería do Mar también establece que, «como norma general, la cuota máxima del centollo será de 35 kilos por barco y día de faena», con un añadido de 35 kilos diarios por cada tripulante enrolado a bordo y jornada.

Estos topes «son de idéntica aplicación» cuando el centollo sea capturado como especie acompañante o accesoria por otras artes, aparejos o técnicas de pesca.

La Resolución de 20 de junio de 2025 por la que se aprueba el «Plan de gestión del centollo y del buey 2025-2026» establece que, de acuerdo con el Decreto 15/2011, de 28 de enero, por el que se regulan las artes, aparejos, útiles, equipos y técnicas permitidos para la extracción profesional de los recursos marinos vivos en Galicia, el descanso semanal para el uso del miño está comprendido entre las 15.00 horas del viernes y las 9.00 horas del domingo.

Características técnicas

El miño se define como «un arte de enmalle fija al fondo, formada por tres paños de red superpuestos, similar al trasmallo, del que se diferencia por su mayor tamaño y amplitud de sus mallas».

De forma rectangular, el miño está constituido por una o varias piezas unidas entre sí. «Cada pieza está formada por tres paños de red superpuestos, que se arman conjuntamente entre dos trallas, con los sistemas adecuados para permanecer calado verticalmente», explica la Consellería.

Así se pesca el centollo en O Grove

M. Méndez

El reglamento en vigor determina que el miño deberá tener una dimensión mínima de malla en los paños exteriores igual o superior a 500 milímetros, mientras que la del paño central o interior será igual o superior a 90 milímetros.

Cada una de las piezas de red o paños que componen el miño tendrá una longitud máxima de 50 metros y una altura máxima, después de armada, entre trallas o relingas, de 3 metros.

Tipos de embarcación

La longitud máxima autorizada de los miños varía dependiendo de las características de cada embarcación, pues hay siete categorías: Tipo I, que son las menores de 1,50 toneladas de registro bruto (TRB); Tipo II de entre 1,50 y 2,49 TRB; Tipo III, entre 2,50 TRB y 4,99; Tipo IV, entre 5 y 7,49 TRB; Tipo V, de 7,50 a 9,99; Tipo VI, entre 10 y 19,99; y Tipo VII, que son las embarcaciones a partir de 20 TRB.

Dicho esto, cada día de faena los miños permitidos deben tener un máximo en las embarcaciones Tipo I y II, de 2.000 metros, equivalentes a 40 piezas; en las Tipo III se permiten 4.000 metros (80 piezas); en las Tipo IV y V se autorizan 5.500 metros; y en los barcos Tipo VI y VII es posible largar hasta 7.000 metros (140 piezas).

Aunque en menor medida, también se usan las nasas, que en líneas generales la Xunta define como «artes pasivas, fijas de fondo, que están construidas en forma de cestos o jaulas, compuestas por un armazón rígido o semirrígido que normalmente está recubierto de red; provistas de una o varias aberturas o bocas de extremos lisos, no punzantes, que permiten la entrada de las distintas especies, atraídas generalmente por el cebo colocado dentro».

Son largadas o caladas formando caceas, trenes o tandas, donde cada nasa se empata a una tralla que, a su vez, se une al cabo madre.

La longitud máxima total de las artes de nasa no sobrepasará los 2.500 metros por embarcación, excepto en el caso de la nasa de peces, que será como máximo de 3.000 metros.

De la nasa del centollo cabe resaltar que su lance es exclusivamente diurno, con un horario de trabajo desde las 6.00 hasta las 16.00 horas, de lunes a viernes.

Puede tener forma cilíndrica o poliédrica y disponer de un armazón de varillas de hierro, madera o acero con o sin envoltura de red, fijándose una longitud máxima de 600 milímetros y una altura o diámetro máximo de 450.

La boca de entrada en el eje mayor será, como mínimo, de 250 milímetros, y la separación de las varillas que forman el armazón debe superar los 55.

Mar determina que cuando esté recubierta con red, la dimensión de malla mínima será de 90 milímetros. Y cuando se emplee otro material, el lado del cuadrado de los huecos no será inferior a 50.

El número máximo de nasas para centollo es de 40 por embarcación más 20 por tripulante enrolado y a bordo, con máximos de 80 en los barcos Tipo I y II, un tope de 100 en las Tipo III, de 120 en las Tipo IV y un límite de 140 nasas en los busques Tipo V, VI y VII.

Raeira

En cuanto a la raeira, es un arte de enmalle de un solo paño similar al rasco, del que únicamente difiere por el menor tamaño de las piezas que la forman.

En otras palabras, es un arte de enmalle fijo al fondo, de forma rectangular armada entre una relinga de flotadores y otra de plomos, de modo que el balance entre ellos le hace adoptar una posición casi tendida en el fondo.

Su dimensión mínima de malla debe ser igual o superior a 280 milímetros. Y cada una de las piezas de red o paños que componen la raeira tendrá, después de armada, una longitud máxima de 50 metros y una altura máxima entre trallas o relingas de 2 metros. El horario de trabajo es el mismo que el de los miños.

Barcos autorizados

En toda Galicia son cerca de novecientos los barcos autorizados por la Consellería do Mar para el empleo de los miños, y son casi un millar los que disponen de autorización para los trasmallos, mientras que solo hay ocho con posibilidad de emplear la raeira y 105 que pueden calar las nasas de centollo.

En consecuencia, son muchos los que tienen opciones de iniciar la campaña del centollo el próximo día 9, si bien es cierto que no todos lo harán, ya que los hay centrados en otros recursos y pertrechados con otro tipo de aparejos.

Pesca de centollo en la ría de Arousa, esta mañana.

Pesca de centollo en la ría de Arousa, esta mañana. / FdV

Donde más notará la actividad será en Arousa con 198 barcos con permiso para los miños, que viene a ser el aparejo más utilizado para capturar al «rey de los mariscos».

Le siguen la ría de Pontevedra, con 123 barcos que pueden despachar estas mismas redes de enmalle, la de Muros-Noia, con 111, y la ría de Vigo, que tiene registradas 106 naves aptas para el miño.

Atendiendo a los puertos en los que tiene mayor presencia, hay que destacar la de Testal (Noia), con 60, seguido del de Bueu, con 57, Santa Uxía de Ribeira, con 53 naves, y al puerto histórica y económicamente más importante para este recurso, como es el de O Grove, con medio centenar de embarcaciones que cargan miños a bordo.

Por detrás aparecen localizaciones como Cangas (42), Cambados (49) Camariñas (35), Fisterra (29), Ferrol (26) y A Coruña (25).

Para completar la relación Burela, A Illa de Arousa, Combarro y A Guarda, con una veintena de naves autorizadas para el miño en cada caso, siendo menor el número en los demás puertos gallegos.

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