El episodio tóxico otoñal puede cargarse la excelente campaña de la volandeira
La temporada comenzó el lunes por todo lo alto
En solo tres días Cambados colocó en el mercado más de 24 toneladas en cuatro días
Las biotoxinas obligaron a cerrar dos de las zonas de captura de pectínidos

La descarga de volandeira en Tragove (Cambados). / Iñaki Abella

La flota que el lunes comenzó en Arousa la campaña de pesca de la volandeira disfruta de un arranque de temporada espectacular, alcanzando los topes diarios con facilidad y topándose producto de gran calidad.
Se nota, sobre todo, en la lonja de Cambados, que en las cuatro primeras jornadas despachó más de 24 toneladas de este pectínido y marcó cotizaciones francamente interesantes para el sector, ya que los mejores lotes se están pagando a 12,75 euros (más IVA) por kilogramo.
Por eso ya se dijo el primer día que este buen comienzo de temporada supone una alegría y un respiro para un sector castigado en los últimos años por la pérdida de productividad que arrastra la ría a causa de las intensas lluvias, la subida de la temperatura del agua, la deficiente gestión de algunos bancos marisqueros y, por supuesto, a causa del furtivismo practicado por algunos integrantes del propio sector.

La volandeira está de vuelta en la lonja cambadesa de Tragove. / Iñaki Abella
Pero la alegría de los primeros días en la campaña de la volandeira se ha tornado en preocupación, ya que el episodio tóxico otoñal del que viene informando FARO DE VIGO desde hace días no solo castiga al cultivo de moluscos en viveros flotantes, sino también a bancos de infaunales y a zonas productoras de pectínidos como la propia volandeira.
Intecmar
De ahí que el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia (Intecmar) decretara en lo que va de semana el cierre de dos de las zonas que puede utilizar la flota para obtener este recurso.
El martes a las 21.06 horas, sin ir más lejos, prohibía cautelarmente la captura de pectínidos en la Zona II de la ría de Arousa, debido a la alta concentración de dinoflagelados causantes de toxina del género lipofílico, como la diarreica (DSP).
Aquel cierre se confirmó a primera hora de la mañana del miércoles, cuando en el laboratorio se constató que las células tóxicas iban en aumento.

Llegada de volandeira a la lonja cambadesa. / Iñaki Abella
Las mismas cuya creciente acumulación hacía que, pasadas la nueve de la noche del miércoles, se cerrara también la zona IV de Arousa.
Se hizo de manera cautelar, a la espera de unos nuevos resultados analíticos que, a la postre, confirmaron la toxicidad, por lo que a las nueve de la mañana de ayer se hizo efectivo el cierre de esa segunda zona.
De ahí que la flota de la vieira saliera ayer a trabajar a la Zona III «con el miedo en el cuerpo», ya que si bien esas zonas no son las utilizadas ahora mismo, el avance de toxicidad puede desencadenar la prohibición de extracción en la Zona 3.1, que es la que se está utilizando mayormente.
Y si eso sucede, la excelente campaña de la volandeira se irá al traste o, al menos, se verá interrumpida, como lo está la actividad extractiva en una treintena de polígonos mejilloneros de la comunidad.
Cabe explicar, a grandes rasgos, que la Zona I se sitúa entre Aguiño y Pedras Negras, la Zona II va desde la línea Ribeira-Meloxo hasta la que une Punta Cabío y Punta Cabalo y la Zona IV abarca desde la parte norte del puente de A Illa y Vilanova hasta las bateas de O Grove.
La Zona II ahora cerrada no se trabaja en esta época del año, sino que suele utilizarte entre enero y febrero. Y en la Zona IV es donde faenan las embarcaciones más pequeñas, de entre seis y ocho metros, normalmente con un solo tripulante a bordo.

Es el momento del bou
La captura de volandeira, zamburiña y otras especies demersales está regulada por la Consellería do Mar a través de la Resolución de 24 de octubre que autoriza el plan de gestión de pesca con el arte de bou de vara y el arte de rapeta o bou de mano.
Se trata de artes de arrastre multiespecíficas, «dirigidas a determinadas pesquerías en función del momento del año o de la zona de trabajo donde se utilizan», explican en el departamento que dirige Marta Villaverde.
El período autorizado abarca desde el pasado día 1 hasta el 31 de marzo de 2026, determinándose que el empleo del bou debe realizarse de lunes a viernes entre las 8.00 y las 14.30 horas, en lo que a pesca de volandeira se refiere.
Zona III
¿Qué quiere decir esto? Que aún queda la Zona III, que es tan grande que se divide en Zona 3.1, a la altura de Vilagarcía, Vilaxoán y Vilanova, y la Zona 3.2, en A Pobra, Boiro y alrededores.
Esas son las dos superficie que se están usando en este arranque de campaña del bou, de ahí que el sector aún no se viera afectado por los cierres.
«Pero la preocupación va en aumento, como la propia toxina, y si ya se cerraron dos zonas, cabe la posibilidad de que se cierren las que faltan en los próximos días», explican los armadores.
Alejandro Pérez
Temor y preocupación que confirma el patrón mayor de Cambados, Alejandro Pérez, quien insiste en que «la campaña de la volandeira está siendo muy buena, tanto en volumen como en calidad y precios, por lo que ahora este episodio tóxico nos obliga a estar muy pendientes de lo que nos vayan diciendo desde el Intecmar».
Por el momento siguen realizándose analíticas en todas las zonas de empleo de bou de vara y bou de mano, que cuando se emplean en polígonos bateeiros deben mantenerse los suficientemente alejados de los viveros para no afectar a las cuerdas.
Por cierto, que cuando esas mismas artes se emplean en los canales de navegación solo se permite pescar en sus orillas, considerando la posición donde está el arte correspondiente y no donde está la embarcación.
Si se largan en zonas de libre marisqueo solamente pueden utilizarse en profundidades superiores a 10 metros.

Características técnicas
El artículo 106 del Decreto 15/2011, de 28 de enero, en el que se regulan las artes, aparejos, útiles, equipos y técnicas permitidos para la extracción profesional de los recursos marinos vivos en aguas gallegas, explica que el bou de vara «se caracteriza porque la apertura del arte se mantiene por el efecto de una vara transversal y la acción de remolque ejercida por el motor de la embarcación».
En cuanto a la rapeta o bou de mano, «es un arte mixto de remolque y cerco», realizándose la acción de remolque por medio de halador o a mano.Lo más reseñable es que el bou de vara solamente puede utilizarse en la ría de Arousa, mientras que el de mano puede autorizarse tanto en esta ría como en las de Pontevedra y Vigo.
Respecto a las características técnicas de estas artes, decir que el bou de vara tiene una longitud máxima de 6 metros tanto en el calón como en el cope y la vara. Utiliza una plomada de hasta 10 kilos y puede alcanzar los 3,5 metros de alto, siendo la dimensión de malla mínima de 60 milímetros, en el calón, y de 50, en el cope.
El bou de mano tiene una longitud máxima de 30 metros en las alas, su cope no puede superar los 6 metros de largo y debe emplear plomos de 1 kilo, como máximo, cada 4 metros.
La malla mínima del calón debe tener 80 milímetros y la del cope, 50 milímetros. La potencia máxima de las embarcaciones que faenan con estas artes es de 50 caballos.
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