Mirador de Lobeira
Tasas turísticas, una urgencia en O Salnés

Las cifras turísticas de O Salnés dan escalofríos. El tirón de la comarca es espectacular, nada menos que 58.000 plazas de alojamiento en nueve municipios de tamaño medio, por no decir pequeño. La Mancomunidade compara esa oferta de camas con las del País Vasco o el resto de las ciudades de Galicia.
Eso es bueno, pero solo hasta cierto punto. El sector puede morir de éxito. Son demasiadas camas y, consecuentemente, muchos compromisos que atender. Explicaban los portavoces comarcales que cada año llegan a este lado de la ría de Arousa unos cuatro millones de turistas, y siguen en aumento porque se dan las condiciones para ello. La zona es magnífica.
Pero cualquier exceso tiene su lado negativo ya que no es suficiente el análisis de datos económicos, con casi quinientos millones de euros de ingresos por este concepto. El gran problema para la comarca es que no está preparada para recibir a tanta gente, cada vez más de golpe, pues se colapsan servicios, entre otros los del agua, recogida de basuras, desgaste precoz de infraestructuras. Algo que tendrán que pagar los de siempre, los paganinis a los que les suben todas las tasas municipales y autonómicas para que a final de año den las cuentas.
De ahí que volver a hablar de las tasas turísticas en absoluto sea un dislate. Vuelve a estar muy cerca el verano y con él los abrumadores números de visitantes, con lo que ello conlleva, a saber: subida de precios en todos los órdenes de la vida y que, sobre todo, afectan a quienes tienen carta de residencia y no tienen más remedio que soportar precios disparados por el exceso de demanda.
Que quienes se benefician de todas estas infraestructuras hagan frente a una parte de estas subidas parece, como mínimo, un gesto solidario; cobrarles dos o tres euros diarios por alojarse en un magnífico hotel, cincuenta céntimos por el uso de autovías no parece mucho cuando hacen que se multiplique el uso del agua, con riesgo incluso de que el suministro sea insuficiente; que las toneladas de basura en verano crezcan hasta duplicar el precio del servicio; que se colapsen los servicios médicos e incluso que se traslade la ambulancia medicalizada a Sanxenxo en perjuicio del resto de la comarca…
Todos argumentos que hace años se aplican en otras localidades de España, de Europa y del mundo entero. El dislate es no hacerles pagar lo que gastan.
- El último verano del Carrito que endulzó Vilagarcía durante 60 años
- Muere Chema Pedrouzo, exvicepresidente de los comerciantes de Vilagarcía
- Los conciertos estrella de las fiestas de San Roque de Vilagarcía cuestan 114.900 euros
- Un accidente múltiple obliga a cortar al tráfico cuatro horas la PO-548 a su paso por Catoira
- Hasta 14 euros la hora y con coche: O Salnés acelera la búsqueda de trabajadores para la vendimia
- A Illa pide responsabilidad tras la larga estela de basura que dejó el Carnavrán
- La Policía Local de Vilagarcía denuncia a ocho conductores por diferentes infracciones
- Buscan al conductor que derribó una valla y un banco en el centro de O Grove