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El pulpo gallego fresco se va de retiro hasta el verano

El cefalópodo afronta un parón excepcional de tres meses, uno de ellos subvencionado

Xunta y sector tratan de favorecer la reproducción de la especie

Desde 2005 se vendieron de manera legal en las lonjas unas 46.000 toneladas (290 millones de euros)

Pulpo a la venta en la plaza de abastos de Vilagarcía, ayer.

Pulpo a la venta en la plaza de abastos de Vilagarcía, ayer. / Noé Parga

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

Aunque seguirá vendiéndose producto autóctono congelado y, sobre todo, foráneo, el pulpo gallego se despide oficialmente del consumidor hasta julio, cuando regresará a los puertos, plazas de abastos y pescaderías junto a otra especie con un indiscutible tirón en verano, la nécora.

Como se había anunciado, el cefalópodo afronta una parada biológica excepcional y subvencionada, en abril, y una veda en mayo y junio, es decir, tres meses en los que tanto el sector como la Consellería do Mar tienen la esperanza de que pueda empezar a recuperarse tras demasiados años de altibajos y descensos preocupantes de capturas.

Se cierra así un ciclo que desde el pasado verano permitió subastar en las lonjas gallegas alrededor de 1.100 toneladas (11 millones de euros), frente a las casi 1.400 toneladas (13 millones de euros) del mismo periodo anterior, las más de 2.000 toneladas (18 millones de euros) correspondientes a la campaña 2022-2023 y las 1.780 toneladas (16 millones de euros) de la 2021-2022.

Años naturales

Si se toman como referencia los años naturales, y después de que en el presente ejercicio se subastaran en las «rulas» de la comunidad 323 toneladas, puede recordarse que en todo 2024 habían sido 1.183 toneladas, unas 735 toneladas menos que en 2023 y 1.100 toneladas por debajo de 2022.

Descensos significativos que explican la preocupación del sector y justifican los tres meses de parón que se avecinan, pensados para «ajustar la gestión pesquera al ciclo de vida de la especie y así proteger su reproducción y contribuir a su explotación sostenible», remarcan en Mar.

Ante esta prohibición, que obliga a dejar las nasas de pulpo en tierra y es aplicable a la pesca marítima de recreo y a las demás artes de pesca, bueno es incidir en la importancia de este cefalópodo en la comunidad, donde se han subastado casi 46.000 toneladas durante las dos últimas décadas, generando unos ingresos en primera venta cercanos a los 290 millones de euros.

El mejor año

El mejor año, que muchos ni recordarán, fue 2010, con el histórico registro de 4.205 toneladas de pulpo (16 millones d euros) en toda Galicia.

Tampoco habían sido malos 2011 y 2008, con 3.404 y 3.240 toneladas vendidas, respectivamente. Son, junto a 2016, los únicos años de las dos últimas décadas en los que se superó la barrera de las 3.000 toneladas legalmente vendidas.

Por encima de las 2.000 toneladas despachadas se quedaron 2007, 2012, 2013, 2014, 2017, 2019, y 2022, lo cual es tanto como decir que años como 2020, 2021, 2023 y 2024 se caracterizaron por la preocupante escasez de este recurso.

Lógicamente y como sucede con otras especies, con desigual incidencia en los diferentes puertos, pues las descargas varían mucho dependiendo de la ría de que se trate.

La de Vigo es la más importante para esta especie, con 9.156 toneladas subastadas desde el año 2005 (53 millones de euros), seguida de Arousa, que roza las 8.000 toneladas (56 millones de euros), Coruña-Ferrol, con 5.711 toneladas (34 millones de euros) y la ría de Pontevedra, que colocó en el mercado 5.362 toneladas en las dos últimas décadas, por valor de 36 millones de euros.

La más importante en ese periodo ha sido la lonja arousana de Ribeira, con 6.766 toneladas de pulpo (48 millones de euros), seguida de Vigo, con 5.897 toneladas (33 millones de euros), A Coruña (5.439 toneladas) y Bueu (3.860 toneladas (26 millones de euros).

La sardina empieza a cobrar protagonismo

Una vez abierta la temporada de este recurso para la flota del cerco, la sardina empieza a ganar en presencia y protagonismo, tanto en las lonjas como en las plazas de abastos.

Aunque su temporada alta está por llegar y de momento no hay mucha, se está convirtiendo ya en uno de los productos más buscados en numerosos puestos de venta.

Ayer a las once de la mañana ya no quedaba sardina en el mercado municipal de abastos de Vilagarcía, donde también se vendía «xouba» y «xoubiña».

El viernes pasado se subastaban en la lonja de Cambados 2.712 kilos, a un precio máximo de 2,3 euros y con una cotización mínima de 0,67 euros por kilo.

El puerto de Tragove alcanza así las 12 toneladas de sardina desde que se inició la campaña para el cerco. La «rula» más importante de la ría para esta especie es la de Santa Uxía de Ribeira, que a falta de introducir en la plataforma Pesca de Galicia los datos de venta relativos a la semana pasada, va a cerrar el mes de marzo por encima de las 15 toneladas de sardina.

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