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Insólita alianza de la oposición en defensa del Son do Mar

PP, EU y BNG se unen para brindar su apoyo al festival musical cuestionado por el alcalde

Creen que aludir a la pérdida de aparcamientos es «una mala excusa»

Recuerdan al regidor que también sucede con la Festa do Marisco

El alcalde, a la derecha, en presencia de los concejales de Esquerda Unida y el PP (de frente).

El alcalde, a la derecha, en presencia de los concejales de Esquerda Unida y el PP (de frente). / Iñaki Abella

Manuel Méndez

Manuel Méndez

O Grove

Por extraño que resulte, la oposición municipal de O Grove ha aparcado sus conocidas diferencias para unirse en una postura común. PP, Esquerda Unida (EU) y BNG firman un comunicado conjunto en el que expresan su rotundo apoyo a la celebración del festival musical Son do Mar, cuya pretendida organización en la zona portuaria de O Corgo, el próximo mes de julio, desató las críticas del alcalde, el socialista José Cacabelos, al entender que se suprimirá durante días una importante bolsa de estacionamiento.

Después de que lo hiciera también Empresarios Grovenses de Bens e Servicios (Emgrobes), los grupos opositores proclaman que la del regidor es «una mala excusa», de ahí que lo insten a respaldar el festival y a dejar a un lado «sus persecuciones personales», en alusión a la falta de apoyo del alcalde a ésta y otras propuestas impulsadas desde hace años por el empresario y promotor musical Virvi Fraga.

Representan a la mayoría

Tras dejar constancia de que representan a la «mayoría de la Corporación», representando a «más del 54% de los vecinos», los opositores dicen valorar positivamente «actividades de dinamización y revitalización económica, cultural, social y turística» como el Son do Mar.

Tras reunirse con los promotores del evento, como son el citado Virvi Fraga y el empresario Nacho Escalante, tanto Pablo Leiva (PP) como José Antonio Otero (EU) y Anselmo Noya (BNG) dan validez a lo avanzado en su día en FARO DE VIGO, en el sentido de que el festival tiene autorización de Portos de Galicia para que se lleve a cabo en la explanada de 3.000 metros cuadrados situada en la zona portuaria que en su momento fue habilitada como helipuerto.

Policía Local

Pero no solo eso, sino que desvelan que «cuenta con un informe favorable de la Policía Local en materia de seguridad y tráfico», además de haber recibido, como se indicaba antes, el visto bueno de la patronal meca.

La distribución del terreno propuesta por Son do Mar y aceptada por Portos.

La distribución del terreno propuesta por Son do Mar y aceptada por Portos. / FdV

Abundando en ello, la oposición municipal no solo aplaude el formato del festival, sino también esa ubicación elegida para esta segunda edición del Son do Mar, ya que está mucho más alejada de las viviendas que el lugar en el que suele celebrar el propio Concello tanto los conciertos como la carpa-cafetería de la Festa do Marisco, generando con ello importantes protestas vecinales.

Creen, en consecuencia, que en la explanada elegida en O Corgo –tras la lonja y las casetas de usos pesqueros– se favorecerá la conciliación y no se molestará al vecindario.

Más aún teniendo en cuenta que los conciertos previstos van a finalizar «antes de las dos de la madrugada», es decir, mucho antes de lo que hacía la polémica carpa de la fiesta gastronómica.

«Se permitirá el descanso de los vecinos, que es algo que no sucedió en la Festa do Marisco, sin que eso le importara en su día al alcalde», espetan los opositores.

Para añadir que también esa multitudinaria cita gastronómica y otras actividades desplegadas por el Concello anulan zonas de estacionamiento en O Corgo.

En definitiva, que Pablo Leiva, José Antonio Otero y Anselmo Noya entienden que la pérdida temporal de aparcamientos utilizada como argumento por el primer edil no puede frenar este festival, sobre todo porque el gobierno del PSOE «tuvo diez años para solucionar el problema de la falta de estacionamiento» en el centro urbano. 

Por todo ello, consideran en la oposición que «el alcalde está enfurecido y se obceca con impedir este gran evento por razones personales que deberá explicar».

Lo que parecen tener claro ya PP, EU y BNG es que el proceder de Cacabelos «obedece a su comportamiento déspota y autoritario contra los intereses de la inmensa mayoría de O Grove, que es algo que lamentamos porque en su actual situación –una vez perdida la mayoría absoluta que tuvo en el anterior mandato– debería apostar más por tender la mano, por el diálogo y por trabajar en conjunto por el bien común».

Emgrobes

Este posicionamiento político se suma, como queda dicho, al de Empresarios Grovenses de Bens e Servicios (Emgrobes), que también ha intercedido en defensa del festival.

José Antonio Otero González (EU).

José Antonio Otero González (EU). / Iñaki Abella

Lo hace alabando este tipo de iniciativas y brindándole apoyo, desde el convencimiento de que su celebración será beneficiosa para el conjunto de la economía local.

Por cierto, una reflexión que la patronal hace extensiva también a los conciertos de la Festa do Marisco, que considera «un complemento de la faceta gastronómica» del evento, y que compara con el Son do Mar diciendo que esa celebración también tiene lugar en una época de gran ocupación y cuando la zona portuaria está igualmente ocupada, por lo que también se reduce el aparcamiento.

«Sin embargo es una inversión para atraer otro tipo de turismo que consideramos positiva», espeta la asociación, que de este modo viene a decir al alcalde que no puede criticar y tratar de frenar al Son do Mar por ocupar plazas de aparcamiento cuando resulta que el propio Concello también las ocupa en la fiesta gastronómica».

La asociación que preside José Besada dice hablar como entidad «promotora del turismo, el comercio y las empresas locales» cuando asegura que «la realización de este tipo de festivales es positiva para la economía».

Cree necesario seguir el ejemplo de «otras villas de los alrededores y ciudades importantes de Galicia», pues los festivales «generan un turismo diferente, dinamizan la economía local y publicitan el lugar en el que se celebran».

Aún reconociendo que la carencia de aparcamiento es uno de los problemas que arrastra O Grove, y en sintonía con lo explicado por los grupos de la oposición muncipal, la entidad cree necesario buscar alternativas o soluciones, pero insiste en que «el empresariado local debe apoyar la realización de estos eventos».

También sabe Emgrobes que en verano la localidad ya suele estar a tope, gracias a sus playas, gastronomía, catamaranes y otros alicientes. Pero aún así, valora que una cita como el Son do Mar ayudar a sumar.

Lo hace «atrayendo a otro tipo de visitantes, que consumen e incentivan la actividad económica tanto en hoteles y apartamentos como en taperías, restaurantes, comercios y locales de ocio nocturno».

Estos últimos, por cierto, «últimamente sufriendo bastante por el cambio de hábitos experimentado desde la pandemia, puesto que el turista no sale hasta tan tarde y no consume en la noche de O Grove».

Esto es tanto como decir que si el Son do Mar se lleva a cabo en la zona portuaria de O Corgo, y si «finaliza a una hora prudente», Emgrobes cree que «muchos de los asistentes consumirán en los pubs y discotecas de O Grove, dinamizando nuevamente el ambiente nocturno».

Ya se avanzó hace días que este año los promotores quieren consolidar el Son do Mar, y para ello han conseguido el apoyo de la Xunta a través de Portos de Galicia.

Un apoyo que se traduce en la autorización para desplegar el Son do Mar en la zona portuaria de O Corgo, los cual supone, a juicio de la organización, «una fuerte apuesta por nuestro Concello, tratando de posicionarlo a nivel nacional dentro de las grandes citas musicales» para «atraer a un público numeroso y de todo tipo».

Es un guiño al «turismo de festivales», desde el convencimiento de que «deja mucho dinero en los pueblos y ciudades».

Eso es lo que quiere Son do Mar, que presenta una propuesta basada no en un festival en concreto, sino en «un ciclo de conciertos únicos y exclusivos que permitan disfrutar de artistas que no se repitan una y otra vez en otros festivales o ciudades de Galicia».

Calidad y exclusividad

Un objetivo que lleva pareja la contratación de «figuras de renombre nacional e internacional que nos ayuden a posicionar al Son do Mar como uno de los eventos de mayor calidad del país, ya no por el número de artistas, sino por su calidad y exclusividad», sin dejar de lado el «cuidado del entorno, del público y de las instalaciones», esgrimen Fraga y Escalante.

Pablo Leiva (PP).

Pablo Leiva (PP). / Iñaki Abella

En este sentido, sostienen que su modelo a seguir es el festival Starlite Occident, que se celebra cada verano en un anfiteatro al aire libre como la cantera de Nagüeles, en Marbella.

«Queremos que O Grove sea un destino turístico único y atractivo en el que conseguir, como ya sucedió el año pasado con el Sachaso Rock y todo el festival el Son do Mar, que podamos llenar hoteles y beneficiar al conjunto de la hostelería y el sector turístico de O Grove en su conjunto», apostillan.

La idea es repetir e incluso mejorar la experiencia, de ahí la importancia de celebrar el Son do Mar en O Corgo, ya que este cambio de ubicación aspira a ayudar incluso más a la hostelería meca.

Una reubicación que se anuncia «después de tres meses de negociaciones Portos de Galicia», el ente dependiente de la Consellería do Mar a la que pertenece el espacio portuario elegido para el concierto.

«Hemos llegado a un acuerdo satisfactorio para ambas partes», aseguran los promotores del Sachaso Rock, quienes deberán abonar las tasas correspondientes por la ocupación del dominio marítimo-terrestre.

Anselmo Noya (BNG).

Anselmo Noya (BNG). / Iñaki Abella

Esto fue lo que llevó al alcalde, José Cacabelos, a decir que pedirá al ente público que evite esta celebración. Se basa, hay que insistir, en que instalar el festival en el terreno portuario «es del todo inviable, ya que es una importante bolsa de aparcamiento de la que necesitamos disponer en temporada alta».

Es por ello que ha decidido contactar con Portos de Galicia para interesarse por las condiciones de este permiso y, «de ser cierto, vamos a oponernos, ya que no podemos prescindir de ese espacio que en verano nos cede Portos para, precisamente, aliviar el caos circulatorio», proclamaba.

Además, «si ni siquiera nos autorizan a poner allí las caravanas de las atracciones de las fiestas del Carmen, no resulta comprensible que puedan dar permiso para ocupar esa superficie con un festival durante una semana», añadía Cacabelos.

Lo planteaba asegurando que existe «un convenio de colaboración entre el Concello y Portos según el cual desde junio a octubre nosotros gestionamos como aparcamiento ese espacio, que corresponde con el helipuerto».

Y terminaba diciendo que «habitualmente hay quejas porque no hay aparcamiento suficiente en el centro de O Grove y ahora pretenden ocupar una de las principales zonas con un concierto en plena semana fuerte del Apóstol; si de nosotros depende no va a ser así».

José Antonio Cacabelos Rico (PSOE).

José Antonio Cacabelos Rico (PSOE). / Iñaki Abella

A lo que Virvi Fraga respondía diciendo que el convenio que planteaba el regidor «no incluye a la zona del helipuerto elegida para el festival porque estaba prohibido usar esa parcela, pero eso cambió el año pasado, de ahí que Portos nos diera la autorización, por la que tenemos que pagar unas tasas considerables».

Dicho lo cual, aseguraba: «No queremos ser un problema y no venimos a restar, sino a sumar, en un pueblo en el que hay mucha destrucción de empleo y que necesita más dinamismo, de ahí que planteáramos esta idea al alcalde, para remar todos en la misma dirección e ir de la mano del Concello, pero recibimos como repuesta por su parte un rotundo no».

Así pues, tras haber invertido parte del dinero en los primeros precontratos, se preguntaba si el Concello indemnizará a los promotores del evento en caso de impedirlo después de haber conseguido el permiso de Portos para usar la parcela de este mismo ente público.

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