Castro apela al consenso y al diálogo para modificar los estatutos de la Mancomunidade

El presidente del ente quiere sentarse con todas las fuerzas políticas para pactar los cambios y evitar llevarlos a pleno de forma unilateral | La sesión se celebrará el jueves

Pleno de la Mancomunidade de O Salnés.

Pleno de la Mancomunidade de O Salnés. / Iñaki Abella

A. G.

Tras una moción de censura y la crisis interna que generó en el seno del PP comarcal la decisión de querer liberar a José Aspérez, el independiente de Meaño clave en que David Castro sea ahora el presidente, el alcalde de Ribadumia, fiel al talante que ha mostrado desde su llegada a ese Concello,ha apostado por bajar varios puntos la tensión y plantear, tanto a PSOE como a BNG, Eu e idenpendientes, la posibilidad de negociar una sustancial modificación de los estatutos de la Mancomunidade.

La propuesta se realiza justo antes de la celebración del pleno que reclamó el PSOE, una sesión extraordinaria que tendrá lugar a las 20.00 horas del próximo jueves y en la que el propio Castro va a presentar un informe relativo a su gestión durante este semestre al frente de la Mancomunidade y, a mayores, la posible introducción de cambios en la normativa reguladora del ente, planteamiento que realizaron los socialistas durante la solicitud del plenario.

Entre las propuestas que figuran encima de la mesa se encuentra la presidencia rotatoria, un planteamiento que fue rechazado en su día, cuando lo planteó Gonzalo Durán, pero que ahora parece convencer al PSOE. A esta rotación, que podría ser bianual, también se suma la posibilidad de elegir un vicepresidente de forma exclusiva por la junta ejecutiva, que está conformada por los nueve alcaldes de los concellos que participan de forma voluntaria en el ente.

“La modificación de los estatutos no tiene visos de salir adelante tal y como pretende forzar el PSOE, ya que tiene que aprobarse en primera instancia en el pleno de la Mancomunidade, pero posteriormente, tiene que refrendarse en las corporaciones de los nueve municipios y, desde el PP, recordamos que tenemos mayoría absoluta en cuanto, por lo que esto parece una posición política que respetamos, pero que no compartimos”, señala Castro. El presidente del ente no duda en recordar que la propuesta que hace cinco años realizó su homólogo de Vilanova. “En un pleno de la Mancomunidade, Durán ofreció la rotación de la presidencia, pero los socialistas se negaron en redondo, por lo que su postura parece más bien oportunista al aparecer justo después de que perdiesen el cargo tras la moción de censura de la mayoría absoluta del pleno a comienzos de este año”.

Es por ello que Castro considera que se trata de un buen momento para rebajar tensiones y regresar a esa cordialidad por la que siempre se ha regido la Mancomunidade, un ente participativo, de carácter voluntario, y donde las siglas deberían encontrarse un poco al margen, pero que en los últimos mandatos ha sido escenario de alguna de las batallas políticas más enconadas de la comarca de O Salnés.

Castro insiste en que “ si quieren seguir con el enfrentamiento político pueden continuar en la línea de intentar forzar, de forma infructuosa, un cambio en los estatutos de la Mancomunidade con un pleno extraordinario, pero si realmente abogan por el consenso y por trabajar en conjunto en favor de los 110.00 vecinos que posee la comarca de O Salnés y quieren mejorar de verdad los estatutos, les pediría que cesaran en esta actitud, que apuesten por abrir una negociación sosegada, ya que para ello es imprescindible que tengamos un acuerdo entre las dos formaciones con mayor representatividad, PP y PSOE”. El regidor de Ribadumia recuerda a los socialistas que su talante siempre ha sido de diálogo y “de forma sincera, tengo la mano tendida para alcanzar acuerdos y regresar al consenso y a la convivencia” por la que siempre se ha caracterizado la Mancomunidade de O Salnés, un ente voluntario que ha conseguido gestionar todo tipo de servicios para los municipios que la integran.

Ese consenso estuvo muy cerca de saltar por los aires en el último pleno por la decisión de introducir una partida presupuestaria para liberar, por primera vez en la Mancomunidade, a un político y por la intención de nombrar como vicepresidenta a la portavoz conservadora de Cambados, Sabela Fole, lo que cambiaría sustancialmente rel reparto de fuerzas en la junta de alcaldes, verdadero motor de la Mancomunidade. Curiosamente, la posible ruptura del ente la evitó la decisión del PP de Meaño de ausentarse, lo que impidió la aprobación de esos dos puntos, que se han quedado encima de la mesa.

El pleno coincide con el de Vilagarcía

El paso que quiere dar David Castro hacia el consenso ha sido acogido con cierto recelo entre las filas socialistas por dos cuestiones fundamentales. La primera de ellas es que, en estos seis meses, no ha habido llamada alguna al PSOE en ese sentido. Es más, incluso después “del esperpento de sesión plenaria” que se celebró el día 14, “no ha habido el más mínimo acercamiento y nos consta que lo único que ha hecho ha sido hablar con el PP para ver como arreglan el desaguisado”. Quien así se expresa es la alcaldesa de Meis y expresidenta de la Mancomunidade, Marta Giráldez, que lamenta que las palabras de David Castro sobre consenso y diálogo “sean de cara a la galería, escritas por el PP provincial para poner orden en unn ente donde manda todo el mundo de ese partido, menos el presidente”. En segundo lugar, los socialistas no dan crédito a que se convoque un pleno coincidiendo con la celebración de otra sesión en uno de sus municipios integrantes. Giráldez explica que “lo hicieron hace dos semanas, cuando convocaron el pleno del esperpento el mismo día que Cambados, y ahora lo vuelven a hacer, pero coincidiendo con el pleno de Vilagarcía, que se celebra el último jueves de cada mes”. La alcaldesa de Meis apunta que “cuando estaba como presidente, cuando convocábamos un pleno, éramos muy cuidadosos a la hora de evitar que coincidiese con los de otros municipios, pero aquí lo hacen sin cerciorarse, una prueba más de que no existe mucho ánimo de consenso al tratar de coartar el derecho de acudir a los representantes del Concello de Vilagarcía. Otra cuestión que también critican los socialistas es que Castro todavía no ha dado ningún tipo de explicación de lo ocurrido en la última sesión plenaria. “Ejecutó la moción de censura por una supuesta inestabilidad entre PSOE y BNG, pero resulta que es su gobierno el más inestable, con integrantes que son como el agua y el aceite”, explica Giráldez.

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