El puente de Santa Marta vuelve a la actividad tras más de un año de obras por su colapso

La titular de Infraestruturas, María Martínez Allegue, visitó ayer el viaducto antes de que se reabriese al tráfico rodado | El solucionar el problema se han invertido 5,3 millones

Las autoridades fueron los primeros en atravesar el puente de Santa Marta.

Las autoridades fueron los primeros en atravesar el puente de Santa Marta. / Iñaki Abella

A. G.

El puente de Santa Marta vuelve a ser transitable tras un año y medio de obras para recomponer el problema causado por el colapso de su estructura central. La titular de la Consellería de Infraestruturas, María Martínez Allegue, fue la encargada de cruzar primero el viaducto, escoltada de técnicos y de los alcaldes de Ribadumia, David Castro, y de Vilanova, Gonzalo Durán, asegurando que “se ha hecho un fantástico trabajo después de buscar una solución ágil para su reposición”, una actuación en la que se han invertido 5,3 millones de euros y que no solo ha servido para cambiar todo el vano central, que colapsó en abril de 2023, sino también para la instalación de una pasarela peatonal por debajo del viaducto para el paso de los peregrinos que recorren la Variante Espiritual.

Los vehículos comenzaron a atravesar el puente a primera hoa de la tarde

Los vehículos comenzaron a atravesar el puente a primera hoa de la tarde / Iñaki Abella

La reconstrucción del viaducto, explica Martínez Allegue, servirá para mejorar el tráfico en la PO-300 a la altura del río Umia, volviendo a dejar como semipeatonal el vetusto puente de Os Padriños, que ha demostrado estar mejor construido que su sucesor. Los regidores de Ribadumia y de Vilanova agradecieron a la titular de Infraestruturas el esfuerzo realizado por la Xunta de Galicia para solucionar un gran problema para el tráfico interior de O Salnés, ya que la PO-300 es uno de los viales que comunica el interior de la comarca con la costa, gestionando el paso de más de 3.000 vehículos diarios, entre ellos, bastantes pesados. Durante más de un año, todo ese tránsito ha sido desviado por el puente de Os Padriños, provocando un pequeño cuello de botella en la zona debido a la estrechez de ese viaducto.

El puente de Santa Marta colapsó el 18 de abril del pasado año cuando transitaba un camión por el tablero. La corrosión de varias péndolas estaría detrás de ese colapso que obligó a cortar ese tramo de la PO-300 a la circulación. Tras los pertinentes análisis técnicos, se apostó por acometer unos primeros trabajos en la estructura dañada para garantizar su estabilidad, procediendo al apuntalamiento del puente en ambos márgenes del río Umia. Una vez realizadas estas intervenciones se decidió qué hacer con el vano dañado. Así, la apuesta de los técnicos fue proceder a realizar un desmontaje controlado y la construcción de un nuevo viaducto. Para hacer estos trabajos se retiró con cuidado cada elemento, fuese de hormigón o metálico, unas labores muy específicas que finalizaron el pasado mes de octubre.

Las autoridades cruzaron ayer el punete de Santa mMarta. |   // IÑAKI ABELLA

Una peregrina estrenó la pasarela peatonal que cruza el Umia bajo el puente de Santa Marta. / Iñaki Abella

En diciembre, los operarios comenzaban con las cimentaciones del vano central, y el objetivo pasaba por finalizar las obras en el mes de abril, pero la obra se encontró con los temporales que azotaron la comarca en invierno, lo que ralentizó los trabajos y llevó a que el camino quedase despejado en el día de ayer después de catorce meses de espera. Martínez Allegue hizo hincapié en la complejidad de los trabajos que se han desarrollado, pero también, en la agilidad de los mismos después de que la Xunta invirtiese 5,3 millones de euros.

Conservación del tramo del río Umia que atraviesa O Salnés

Mientras Infraestruturas solucionaba uno de los grandes problemas viarios que ha tenido la comarca en los últimos tiempos, otra Consellería de la Xunta, la de Medio Ambiente, ha comenzado a ejecutar actuaciones de conservación y mantenimiento en cerca de 4,2 kilómetros del río Umia a su paso por los municipios de Ribadumia, Cambados y Vilanova. Las tareas, que se van a desarrollar en los lugares de Agro do Monte, Ponte Arnelas y Cabanelas, consisten en la retirada de árboles y biomasa presente en el cauce fluvial para evitar que se atasque, así como labores de roza puntual de arbustos en el acceso al canal. Las actuaciones, que ya han sido comunicadas a los tres municipios implicados, se prolongarán durante una semana y se realizarán mediante la aplicación de herramientas manuales, o uso de motosierras y podadoras con el apoyo de maquinaria como un tractor y un camión. Una vez finalizadas estas obras que se han programado desde el organismo de la cuenca autonómica, este tramo del río Umia quedará despejado de maleza, posibilitando la circulación fluida de sus aguas. Desde Augas de Galicia se asegura que este tipo de acciones se desarrollan en el marco del programa de mantenimiento, conservación y mejora del dominio público hidráulico de los cauces Galicia-Costa y en sus zonas de acceso y protección. En este caso, además, se trata del mantenimiento de una zona catalogada como de alto riesgo potencial y significativo de inundación. Se da la circunstancia de que esta limpieza estaba siendo muy esperada en Ribadumia, donde, el próximo 6 de julio, se va a celebrar la Baixada do Umia, una prueba internacional de piragüismo y una de las más importantes de Galicia, organizada por el Club Náutico O Muíño. El club llevaba tiempo demandando que se procediese a la eliminación de restos de árboles del río para garantizar la celebración de la prueba.

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