Un policía de Vilagarcía avisa de que está indispuesto desde un hotel de Vigo reservado semanas antes

El TSXG avala su suspensión y le reprocha que con su "actuación mendaz" afectó a la seguridad ciudadana

Entrada a la comisaría de Vilagarcía, a la que está adscrito el agente

Entrada a la comisaría de Vilagarcía, a la que está adscrito el agente / Noé Parga

Un policía nacional asignado a la comisaría de Vilagarcía de Arousa ha sido sancionado por una infracción grave por faltar a su turno de trabajo alegando una "indisposición" que no pudo demostrar. El agente contactó con sus compañeros poco antes de comenzar su jornada para avisar de que se sentía indispuesto; la llamada la realizó mientras estaba alojado un hotel de Vigo que había reservado un mes y medio antes.

El funcionario, no conforme con la suspensión de funciones durante siete días que le aplicó la Dirección General de Policía, recurrió a la vía judicial, pero el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) avaló la decisión en una dura sentencia de finales del mes de abril. En el fallo le reprochan la "incidencia sobre la seguridad ciudadana" de su actuación "mendaz" y le imponen las costas del proceso hasta un máximo de 1.500 euros.

Según el relato judicial, a finales de julio de 2022 hizo una reserva para pasar la noche del 8 de septiembre en el hotel O Pazo, a más de 60 kilómetros de Vilagarcía. Ese día, de acuerdo con el calendario planificado anualmente, tenía que trabajar en el turno nocturno entre las 23:00 y las 7:00 del día siguiente. Sin embargo, minutos antes de las 20:00, cuando ya llevaba un par de horas registrado en el establecimiento, llamó a la comisaría para avisar de que no acudiría por sentirse "indispuesto".

Hotel O Pazo, donde se alojó el agente sancionado

Hotel O Pazo, donde se alojó el agente sancionado / G. M.

Dado que el agente no aportó justificante médico, la Dirección General de la Policía le impuso sanción por "no prestar servicio, alegando supuesta enfermedad", un punto recogido en el régimen disciplinario del cuerpo. El funcionario, sin embargo, esgrimió que no se le podía aplicar ese precepto, puesto que no había simulación porque él no había alegado dolencia alguna, sino que se refirió a una "indisposición". Los magistrados no aceptan esa diferenciación terminológica y le reprenden por utilizar "una argucia para dar la apariencia de justificación" a su falta al trabajo.

Otro de los argumentos —esgrimidos "sin orden ni concierto", según afean los togados— que utilizó el policía en su recurso es que hasta casi un mes después no se le solicitó que aportase la justificación de la asistencia médica recibida, cuando se le debería haber requerido de inmediato. "Carece de relevancia aquel hecho porque el propio recurrente admite que no disponía de justificante, por lo que no lo hubiera aportado aunque se le hubiera solicitado inmediatamente", le replican.

Sanción "proporcionada"

Tampoco admite la sentencia que la Dirección General de la Policía vulnerase su derecho a la intimidad, al utilizar una base de datos policial para comprobar la información de su reserva hotelera, detalles que también proporcionó el propio establecimiento. No existe tal quebrantamiento, razona, porque la finalidad que se perseguía "no era el descubrimiento de los secretos", sino la "averiguación de antecedentes esenciales" para elaborar el expediente. Los datos obtenidos, según el fallo, no salieron "del ámbito de la investigación disciplinaria".

El agente todavía exploró una vía más para evitar la sanción, la de justificar la ausencia con cargo a los cuatro días de libre disposición de los que disponen al año todos los trabajadores públicos. "Tal justificación resulta inane a la vista de que con su acción perjudicó al servicio debido a la reducción de efectivos producida", contesta el TSXG.

"Queda probado que tenía intención, ya desde el 27 de julio, de no acudir a prestar el servicio que tenía asignado para el 8 de septiembre en turno de noche", coligen los magistrados, que ven "justificada y proporcionada" la sanción de siete días de suspensión —las infracciones graves están castigadas con entre cinco días y tres meses—. Aprecian que preparó con mes y medio de antelación el escenario de la insistencia al trabajo, además de tener ten cuenta la incidencia sobre la seguridad ciudadana, debido a la disminución de efectivos, y la perturbación en el normal funcionamiento de los servicios, "al tener que prescindir del agente que con tan poca antelación".

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