¿Una marea roja o una buena escorrentía?

El agua presenta un extraño color ya visto otras veces

Muchos creen que el color del agua se debe a una marea roja y otros lo achacan a las escorrentías.

Muchos creen que el color del agua se debe a una marea roja y otros lo achacan a las escorrentías. / Iñaki Abella

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Unos dicen que fue una escorrentía la que hoy tiñó diferentes zonas de la ría de un tono entre rojizo y marrón. Algo totalmente natural que se produce después de intensas lluvias, cuando ríos como el Ulla arrastran sedimentos al mar.

Otros sostienen que es efecto del vaciado de embalses, lo cual causa el mismo efecto al arrastrar aguas sucias río abajo.

Y algunos más sugieren que lo que tiñó las aguas fue una marea roja de las de verdad, que es también un episodio natural, totalmente inofensivo.

El color marrón chocolate de la ría en Carril.

El color marrón chocolate de la ría en Carril. / Iñaki Abella

Las verdaderas mareas rojas, cabe recordar, son inofensivas proliferaciones de microalgas que tiñen el mar de color o incluso llegan a iluminarlo.

En Galicia se han documentado seis tipos de proliferaciones microalgales productoras de coloración. La roja anaranjada, por ejemplo, se debe al dinoflagelado “Noctilluca scintillans”, localizado con cierta frecuencia en los últimos años.

Dinoflagelados

También puede teñirse el mar de rojo a causa del dinoflagelado “Gonyaulax polygramma”; al igual que de un tono marrón verdoso, que es el suelen generar los dinoflagelados “Karenia mikimotoi” y “Prorocentrum”.

A lo largo de la historia se han documentado, igualmente, episodios con un característico color marrón rojizo, que se debe a un exceso de diatomeas como los “Chaetoceros” y a los dinoflagelados “Gymnodinium catenatum” y “Glenodinium foliaceum”.

Y eso sin olvidar las “mareas marrón chocolate”, provocadas por el flagelado “Heterosigma akashiwo”.

En definitiva, toda una paleta de colores que es sinónimo de riqueza en las rías gallegas, ya que la llegada de algas es vital para la supervivencia y desarrollo de los moluscos bivalvos, que tanto han sufrido en los últimos años.

Así estaba el mar en el entorno de la isla de Cortegada, esta tarde.

Así estaba el mar en el entorno de la isla de Cortegada, esta tarde. / Iñaki Abella

DSP, PSP y ASP

Por cierto, esas mareas rojas nada tienen que ver con los episodios tóxicos que provocan, por ejemplo, las toxinas diarreica (DSP), paralizante (PSP) y amnésica (ASP), que también responden a fenómenos naturales y que sí pueden causar problemas sanitarios.

De ahí que cuando aparecen estas biotoxinas marinas en grandes cantidades se decrete el cierre temporal de bancos marisqueros o bateas de cultivo de mejillón y ostra.

Esos episodios tóxicos que algunos conocen erróneamente como “marea roja” suelen producirse cada primavera, pero actualmente solo mantienen cerrados los polígonos bateeiros Sada 2, Baiona A y Cangas F.