Voces del PP reclaman al partido que tome medidas por lo ocurrido en la Mancomunidade

Creen que lo que hizo Carlos Viéitez es “muy grave” y reclaman una acción drástica a la dirección de la formación | Por el momento, la provincial descarta adoptar una decisión

Ediles y alcaldes del PP durante el último pleno de la Mancomunidade.

Ediles y alcaldes del PP durante el último pleno de la Mancomunidade. / Iñaki Abella

A. G.

Después del estupor por lo ocurrido en el último pleno de la Mancomunidade de O Salnés, el Partido Popular de la comarca comienza a asumir lo ocurrido y a crecer la indignación por lo ocurrido. En la búsqueda de posibles responsabilidades todas las miradas se centran en el alcalde de Meaño, Carlos Viéitez, al que gran parte de sus compañeros de partido desde hace solo unos meses, van a exigir que se le abra un expediente que finalice con su segunda expulsión en cinco años.

La decisión deberá ser adoptada por la dirección provincial, que tiene encima de la mesa un “sapo” muy complicado, aunque ayer, desde esa misma dirección se reconocía que “no está previsto abrir ningún expediente”. Esa postura podría variar en función de los acontecimientos ya que un buen número de integrantes de la formación en la comarca quiere medidas drásticas al entender que el pasado viernes se hizo un ridículo “espantoso” y que eso debe tener consecuenciaspara su responsable.

A ello se suma lo ocurrido este fin de semana, con la presencia de Viéitez en la Festa do Viño de Barro, junto a la expresidenta de la Mancomunidade y alcaldesa de Meis, Marta Giráldez. Su asistencia al acto estaba prevista desde hace tiempo, y fue una casualidad que coincidiesen ambos en el Pazo da Crega, a donde también estaba invitado David Castro, aunque excusó su presencia, pero la foto no ha sentado nada bien en los ambientes conservadores de O Salnés. Una de las cuestiones que más lamentan en el Partido Popular es que “no avisase de lo que iba a hacer ni cogiese el teléfono”, que no dijese que tenía algún problema con alguno de los puntos que se iban a tratar en el plenario. Todo apunta a que ese problema era la liberación de su máximo rival en Meaño, José Aspérez, el líder de los independientes, con el que existe una mala relación no solo política, sino también personal, una circunstancia que se extiende prácticamente a toda la lista de Veciños de Meaño, hoy integrantes del Partido Popular, que no están dispuestos a apoyar una liberación para que pueda hacerles oposición. Aunque en el PP no se esperaban lo que ocurrió el pasado viernes, lo cierto es que sabían de esa animadversión mutua y los nuevos integrantes de la formación en Meaño habían dejado pruebas evidentes, como la dimisión de un edil meañés del plenario de la Mancomunidade. En su momento, se disfrazó esta marcha en motivos personales, pero algunas voces ya advertían a los populares de que se debía a la negativa de apoyar una liberación para Aspérez. Si se le abre un expediente a Viéitez, será la segunda ocasión en que esto ocurre. Hace cinco años, un supuesto pacto encubierto con el PSOE que le garantizaba la gobernabilidad en Meaño y la Mancomunidade a Marta Giráldez, acabó con la apertura de un expediente interno en el PP que finalizó con su expulsión durante cinco años. Hace tan solo unos meses, fue indultado tras apoyar la moción de censura, regresando al seno del PP, un regreso que podía durar muy poco si vuelve a pesar la opinión de algunos de sus compañeros.

Giráldez: “Debería servir para que reflexionen y vuelva el consenso”

Mientras el Partido Popular busca como solucionar su particular crisis interna a nivel comarcal, la expresidenta de la Mancomunidade y alcaldesa de Meis, Marta Giráldez, reconocía “haber sentido vergüenza ajena” con lo que vivió en el pleno del pasado viernes. “Si alguien pretendía llevarse una medalla por su gestión, ha acabado saliendo con la cabeza gacha y avergonzado tras descubrir las diferentes familias que existen en el PP”, explica. Cuando se argumentó la moción de censura “hablaron de inestabilidad política porque éramos partidos distintos, ignorando la revolución interna que se estaba gestando en el seno del PP”. De hecho, Giráldez recuerda que aquel día “se me llamó fracasada, cuando durante mi presidencia nunca hubo este esperpento”. Además, también les advirtió que “la moción estaba firmada por elementos que eran como el agua y el aceite, que no eran compatibles y, por desgracia, el tiempo me ha acabado dando la razón muy pronto”. Pese a lo ocurrido, la responsable socialista mantiene que su formación apuesta porque “la Mancomunidade siga funcionando como lo hacía, sobre la base fundamental sobre la que se creó, el consenso; parece que el PP no lo entendió así e intentó usar el rodillo y el yo impongo, cuando en un ente voluntario como este, las cosas no funcionan así; espero que lo ocurrido les sirva para reflexionar, que el PP capte el mensaje y regrese a la senda del consenso, en la que estábamos todos hasta que alguien quiso cambiar esa situación por su propio interés”.

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