El centollo se marcha y volverá "tarde" en noviembre

Las fechas elegidas para la veda del centollo generan malestar entre la flota de Rías Baixas

O Grove, el puerto más importante de Galicia para la especie, quiere iniciar la campaña el 3 de noviembre, no el 10

La actual se cierra el sábado tras vender 472 toneladas (5,5 millones de euros) en 38 lonjas

Blanca Cao, una de las compradoras habituales en la lonja de O Grove, selecciona el centollo que acaba de adquirir, ayer.

Blanca Cao, una de las compradoras habituales en la lonja de O Grove, selecciona el centollo que acaba de adquirir, ayer. / Iñaki Abella

Manuel Méndez

Manuel Méndez

La campaña de pesca del centollo en las provincias de Pontevedra y A Coruña se cierra el sábado, mientras que en la de lugo lo hará el 28.

Termina así una temporada que deja un balance de 472 toneladas subastadas desde el pasado 6 de noviembre en 38 lonjas, donde se alcanzaron unos ingresos de 5,5 millones de euros.

Este cese de actividad para favorecer la reproducción y preservación de esta especie migratoria lleva implícita una veda de más de cuatro meses.

Esto es tanto como decir que la flota de enmalle ya no volverá a largar sus aparejos hasta el día 10 de noviembre en las provincias de A Coruña y Pontevedra, lo cual permitirá que los primeros centollos de la nueva campaña lleguen a lonja el 11.

Una semana después

Esa es la intención de la Consellería do Mar que ha desatado la indignación y enfado del sector en muchos puertos de la provincia de Pontevedra, ya que su deseo es iniciar la actividad una semana antes, es decir, largar sus “miños” el domingo 3 de noviembre.

Ese malestar resulta especialmente significativo en O Grove, donde se sitúa la lonja más importante de Galicia para esta especie, como lo demuestra el hecho de que en la última campaña ingresara más de un millón de euros con solo 67 toneladas del preciado crustáceo.

Otras lonjas destacadas

Por delante de A Coruña, con 103 toneladas y 954.000 euros; Ribeira, con 85 toneladas y 932.000 euros; Vigo, que vendió 49 toneladas e ingresó 558.000 euros; y la lonja de Cambados, que superó los 333.000 euros, después de despachar 20 toneladas de centollo.

Que la grovense sea, en cada campaña, la lonja que más ingresa por el “rey de los mariscos”, y que su cofradía disponga, incluso, de una marca de calidad y diferenciación propia, como es la de “Centolo do Grove”, parecen darle un peso especial en el momento de tomar decisiones.

Subasta de centollo en la lonja de O Grove, ayer.

Subasta de centollo en la lonja de O Grove, ayer. / Iñaki Abella

Pero esta vez la Consellería do Mar no lo ha tenido en cuenta, quizás porque hay lonjas en la zona de A Coruña que proponían iniciar la próxima campaña desde el 17 de noviembre.

Decisión salomónica

Y como las de Pontevedra se inclinaban por hacerlo el 3, todo indica que Mar habría tomado la decisión salomónica de autorizar el largado de redes en las provincias atlánticas el día 10, dejando la apertura en la lucense para una semanas después –será el 1 de diciembre–, como suele ser habitual.

Alguien puede pensar que abrir la campaña solo una semana más tarde no supone problema alguno. Pero en O Grove no lo entienden así, porque tanto su flota como el sector turístico, que organiza cada año las jornadas de exaltación del centollo, se juegan mucho en todo esto.

Y, además, el 11 de noviembre es San Martiño –festivo local–, por lo que sería como empezar la campaña el día 12 de ese mes, en lugar de hacerlo el 3, como se había pedido.

Así se pesca el centollo en O Grove

M. Méndez

La diferencia es que si bien la temporada del centollo se prolonga siempre desde principios de noviembre hasta mediados de junio del año siguiente, lo cierto es que la verdadera campaña –cuando se vende más cantidad y a mejores precios– se limita a noviembre y diciembre, es decir, cuando se exprimen al máximo tanto las ganas del centollo que tiene el consumidor y su vuelta al mercado como las fiestas navideñas.

No es lo mismo

Es tal la importancia de las primeras semanas que la lonja de O Grove puede facturar más en una sola de otoño que en dos meses de primavera.

Dicho de otro modo, que la flota habría preferido perder dos meses de la presente campaña cerrándola en abril o mayo y, a cambio, abrir la siguiente con una semana de antelación.

Arranca la campaña del centollo, "el rey de los mariscos"

Manuel Méndez

Todo el mundo sabe que en primavera el centollo es prácticamente una especie acompañante cuya relevancia en las lonjas es mínima. Todo lo contrario de lo que sucede en otoño y a principios del invierno.

Algo en lo que abunda Antonio Otero, el expatrón mayor de O Grove, que es uno de los principales representantes del sector de enmalle gallego.

Especie migratoria

El centollo es una especie que migra a zonas profundas en meses como septiembre y octubre para aparearse, regresando a las zonas con menos agua entre diciembre y enero, siendo entonces cuando se desarrolla de manera especialmente notable la campaña extractiva que comienza cada mes de noviembre.

Las hembras presentan dos períodos de puesta a lo largo del año, siendo el más importante entre los meses de febrero y junio, que es cuando se alcanzan los valores máximos de centollas ovadas, superándose el 25% de los ejemplares.

El otro período de desove, menos notable, tiene lugar en septiembre, justo antes de que llegue el otoño y un par de meses antes de que comience la campaña.

Es, según los técnicos, “un período mucho más corto que el de la primavera”, ya que en octubre “el porcentaje de hembras ovadas disminuye hasta el 10%”, de ahí que se abra cada nueva temporada en noviembre.

“No es lo mismo tener ocho o nueve semanas de campaña del centollo desde que abre hasta llegar a Reyes, que disponer de solo siete semanas”, esgrime el armador.

Comparativa

Baste decir, como ejemplo, que del 6 al 10 de noviembre de 2023, con motivo de la primera semana de campaña, se vendieron en toda Galicia 84 toneladas de centollo por valor de 724.000 euros.

En esos cinco días, O Grove despachó 15 toneladas y 194.000 euros, mientras que en las nueve semanas de marzo y abril fueron menos de 7 toneladas y apenas 127.000 euros.

Esto explica que las cofradías de la provincia de Pontevedra, y la de O Grove en particular, apuesten por abrir antes para aprovechar una semana más de noviembre.

“Y si A Coruña prefiere abrir más tarde, es tan sencillo como establecer tres periodos diferentes de veda en lugar de dos, como ya se hacía el siglo pasado con el exconselleiro Amancio Landín (1997-2001)”, esgrime Antonio Otero.

Se refiere a diseñar un calendario de vedas para una zona de trabajo que iría desde la frontera con Portugal hasta Corrubedo, otra desde este cabo de Ribeira hacia el Norte y una tercera, para faenar en Lugo.

De esta forma “todos estaríamos contentos y no se generaría el problema que se está generando ahora desde la Consellería do Mar al retrasar ala apertura hasta el 10 de noviembre”, advierte el representante grovense de la flota del centollo, que aún alberga la esperanza de que la Xunta pueda rectificar.

El “top ten”

Para que el lector se haga una idea de la importancia que tiene el centollo en las Rías Baixas, puede decirse que la presente campaña se cerrará en esta zona con 299 toneladas vendidas y 3,8 millones de euros ingresados. Es decir, el 63% y el 69%, respectivamente, del total de Galicia.

Además, siete de sus lonjas están entre las diez primeras del ranking gallego en lo que a facturación por esta especie se refiere.

Tras O Grove, A Coruña y Ribeira, cuya facturación supera o se acerca a un millón de euros, aparecen, por este orden las lonas de Vigo (medio millón), Cambados (333.000), Muros (263.000), Burela (215.000), Cangas (170.000), Bueu (126.000) y Laxe (104.000).

Son, básicamente, los mismos puertos que forman parte del “top ten” de las lonjas “centoleiras” en cada campaña.

Últimos años

La de este año con 5,5 millones de euros y 472 toneladas; frente a los 6,1 millones de euros y 648 toneladas de la anterior; y a los 6,2 millones de euros y 693 toneladas de la temporada 2021-2022.

La facturación de este año, por tanto, se asemeja más a la obtenida en la campaña desarrollada entre noviembre de 2020 y finales de junio de 2021, cuando 650 toneladas generaron 5,7 millones de euros.

La 2019-2020 y la 2018-2019, sin embargo, se habían quedado en 4,5 millones de euros tras la venta de 397 y 498 toneladas de centollo, respectivamente.

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