Uno de los usuarios de la narcovivienda de Os Duráns amenaza con degollar al vecino que le grabe

En un vídeo se muestra la actitud intimidatoria de esta persona nada más salir del interior del inmueble okupado de Vilagarcía

Los vecinos de la calle llevan seis años soportando los problemas derivados de la narcovivienda.

R. V.

La situación de tensión y alarma social que se ha generado en el barrio Os Duráns de Vilagarcía en relación a la problemática con la narcovivienda ha sobrepasado la línea de lo tolerable. Después de una semana en la que fueron necesarios dos operativos policiales para reducir a las personas que estaban intentando acceder al interior del inmueble de manera violenta, el colofón ha llegado con la amenaza de un problemático toxicómano de “degollar” a las personas que defienden su derecho a vivir en paz.

La misma persona que fue reducida por la Policía Nacional unos días antes debido a su intento de derribar la puerta de la narcovivienda, volvió dos noches después a intentar el acceso. En esta ocasión sí se le permitió el paso, solo media hora después de un intento previo que también requirió de la presencia de las Fuerzas de Seguridad. Fue a la retirada del lugar de los efectivos policiales cuando el individuo volvió a solicitar el pase a la casa y sí le fue concedido.

Momentos después, la persona salió de la casa y, tras orinar en plena calle, se dirigió al edificio situado justo enfrente de la narcovivienda para amenazar con “degollar” a quien le grabase en un estado evidente de encontrarse fuera de unas correctas facultades mentales y físicas. La dantesca escena fue grabada para recoger una muestra más, quizá la más preocupante, de toda la pesadilla que están viviendo los vecinos del barrio de Os Duráns durante los últimos seis años. Ese es el tiempo que el número 4 de la calle lleva convertido en lugar de compra y venta de drogas y foco de numerosos episodios de alteración de la paz social.

Tras sembrar la intranquilidad con la amenaza generalizada de terminar con la vida de quien se atreviese a grabar y denunciar lo que allí sucede, se retiró de la zona acompañado de otra persona con la que abandonó el inmueble. Una última escena de inseguridad social que ha generado la reacción de los vecinos que no están dispuestos a que vuelva a suceder algo similar.

La insistencia de los vecinos, tanto al Concello de Vilagarcía como a las Fuerzas de Seguridad, de proceder al desalojo de la casa continúa sin una solución. La orden judicial necesaria para proceder al desokupamiento continúa sin llegar y la desesperación es más que evidente entre las familias que residen al lado del que se ha convertido en el foco más problemático de la ciudad.