¿Es posible destinar los 250 millones de Altri a la regeneración de la ría de Arousa?: Rego lo propone

Son los fondos que se proponen para la instalación de la fábrica de Altri en Palas de Rei (Lugo) y que precisa el agua del río Ulla | La iniciativa se suma a las reivindicaciones de marineros y mariscadores

Embarcaciones que acompañaron al barco de Greenpeace en la manifestación marítima de la pasada semana.

Embarcaciones que acompañaron al barco de Greenpeace en la manifestación marítima de la pasada semana. / Iñaki Abella

Antonio Touriño

Antonio Touriño

El saneamiento de la ría de Arousa es una de las principales preocupaciones en la comarca al peligrar su riqueza por diversos factores, desde la contaminación al cambio climático. Coincidiendo con la reivindicación en Pontevedra para que se desmantele Celulosas (ENCE) de la ría, los nacionalistas acaban de entregar en el Registro del Congreso una Proposición no de Ley (PNL) cuyo objetivo fundamental busca que los 250 millones de euros que solicita la empresa Altri para su fábrica de pasta de celulosa en Palas de Rei (Lugo) se dediquen al saneamiento del mar arousano.

La idea, firmada por el portavoz del Bloque Nacionalista Galego (BNG) Néstor Rego Candamil, se suma a otras acciones igual de relevantes que durante las últimas semanas se han llevado a cabo en los munipios de O Salnés y Barbanza, como la recogida de cerca de veinte mil firmas en idéntico sentido de proteger la ría o la manifestación marítima de la pasada semana, encabezada por el grupo ecologista Greenpeace.

Debate en la Cámara Baja

Los motivos son también iguales, aunque tras la propuesta de los nacionalistas deberá ser debatida en la Cámara Baja con argumentos de peso, en tanto que debido a ese cúmulo de circunstancias se observa un claro declive de los sectores de la pesca y marisqueo, fundamentales motores económicos en la comarca.

La idea consiste en trasvasar los fondos Next Generation que solicita la empresa Altri acogiéndose a las subvenciones para “descarbonización” a labores de saneamiento de una de las rías que eran más productivas de Galicia.

La concentración marítima, primera llamada de atención

La actuación reciente más sonada para demandar el saneamiento de la ría de Arousa estuvo protagonizada por el colectivo ecologista Greenpeace que participó en una manifestación marítima junto a otras doscientas embarcaciones de pesca en defensa del ecosistema marino. En la marcha marítima se clamó contra Altri que propone un ambicioso proyecto de pasta de celulosas aguas arriba del río Ulla y contra la mina de Touro, que también se propone asentar a escasos 60 kilómetros de la desembocadura. Ambas firmas en el entorno fluvial podrían suponer un riesgo de contaminación para la comarca arousana. Los participantes en la protesta consideran que el empleo que pueden generar las citadas empresas es muy inferior a las cinco mil personas que viven del mar en O Salnés, por lo que ni siquiera esa idea de empleo resultaría atractiva. Pero el argumento principal del sector se centra en la previsible alteración ambiental que dichas actividades industriales van a generar, especialmente la de Palas de Rei pues para su funcionamiento debe emplear a diario casi tres cuartas partes del caudal del río Ulla, que será procesado antes de devolverlo al río. Entienden que las aguas van a ser alteradas orgánicamente por lo que influirá finalmente en la ría de Arousa. Por ello, cabe poner de manifiesto también la reivindicación de la Plataforma en Defensa de la Ría de Arousa (PDRA) para que la Xunta intervenga en la regeneración de los bancos marisqueros.

La cantidad solicitada por la empresa para dicho fin, un total de 250 millones de euros, permitiría una intervención casi integral en el litoral arousano, donde la calidad de las aguas ya mejoró de forma sustancial gracias a una inversión de más de 33 millones de euros en los últimos años, como también se reconoce en la proposición no de ley.

Ecosistema único

Néstor Rego pone de manifiesto en la introducción de la PNL el hecho de que las rías gallegas conforman “un ecosistema único en el mundo, caracterizado por su diversidad biológica y su gran productividad”, en gran parte gracias a que en la vertiente atlántica “se produce un delicado equilibrio de corrientes marinas, afloramiento de aguas de profundidad ricas en nutrientes, luz solar y aporte de agua dulce que las convierte en un enclave privilegiado para el cultivo de marisco y otras especies pesqueras”.

En este sentido, subraya que dicho equilibrio ecológico “está siendo alterado y amenazado por numerosos factores, cada vez más, que ponen en serio peligro su sostenibilidad así como el futuro productivo de las rías y de todo el sector Mar-Industria que depende de ellas”.

Intervenciones humanas

Agrega que asimismo las intervenciones humanas, con la construcción de embalses en los ríos que alteran el aporte de agua dulce, los numerosos núcleos sin el adecuado saneamiento, la presencia de industrias contaminantes o el abandono de actividades tradicionales que también ayudaban a mantener el equilibrio, colocan en el momento actual estos ecosistemas en una situación límite”.

Ponen además de manifiesto el hecho de que desde el pasado mes de octubre se han encadenado varios temporales “con abundantísimas precipitaciones”, lo que provocó una bajada del contenido de sal del agua de mar. “El impacto que esto tuvo en los bancos marisqueros de las Rías Baixas fue brutal y, sumado a la reducción continuada de la producción desde hace más de una década, provocó mortalidades masivas de marisco, cierres de innumerables bancos, pérdida de la campaña de Navidad, además de inactividad y privación de ingresos para millares de personas, ERTE en un importante número de cofradías y, en definitiva, una situación extrema que, más que nunca, precisaba de amparo y cobertura por parte de la administración competente, además de una actuación ágil y eficaz”.

Un problema de todos

Rego considera que el ejemplo más paradigmático se observa precisamente en la ría de Arousa. Afirma que en este espacio, “la situación que se vive en la localidad y la comarca precisa del amparo de las administraciones, obligadas a corregir un problema que ha aumentado de forma exponencial en los últimos diez años.

La caída de la producción de especies en el mar está perfectamente recogida en las estadísticas de la Consellería de Mar, una institución a la que también se critica en la propuesta nacionalista.

“Hasta ahora, la Xunta de Galicia fue incapaz de tomar medidas para evitar el drama que se viene produciendo, el deterioro del sector, la pérdida de puestos de trabajo y el empeoramiento del estado biológico de la ría con riesgo de su recuperación y conservación”.

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