Catoira disfruta de una fiesta de la gimnasia rítmica

La sexta edición del Torneo Vilarousa resultó todo un éxito deportivo y de público

Catoira abrió las puertas de par en par para acoger la sexta edición del Torneo Vilarousa y la decisión fue todo un éxito. El club vilagarciano tuvo que buscar acomodo en la villa vecina debido a las obras de Fontecarmoa y la ocupación ferial de Fexdega y no quiso pasar por alto su agradecimiento a la acogida dispensada con el Concello catoirense.

Más de 250 participantes y alrededor de un millar de espectadores disfrutaron de una jornada espectacular. Por la mañana se fueron sucediendo los pases de los más pequeños mientras que por la tarde fueron los conjuntos los que acapararon el protagonismo sobre los tres tapices instalados para la ocasión.

Catoira rinde pleitesía a la gimnasia rítmica

Catoira rinde pleitesía a la gimnasia rítmica. / Iñaki Abella

El club anfitrión fue uno de los más laureados logrando hasta 9 medallas en las diferentes categorías y en medio de una selecta participación que incluyó la presencia de hasta 18 entidades de rango autonómico.

Atrás quedaron meses de preparación y entrenamiento y semanas de estrés a nivel organizativo para poder disfrutar de la sexta edición del evento. Sandra Estrada, principal responsable del Club Vilarousa, apuntó que “se hizo posible gracias a la implicación de los padres. No es fácil tener todo a punto y, la verdad, es que salió todo genial. Agradecemos la colaboración y las facilidades dadas por el Concello de Catoira porque se necesitaba un pabellón con una altura propicia para los lanzamientos”.

Al margen de lo estrictamente deportivo, el evento también se vio respaldado por un gran seguimiento. Muchísimas personas se acercaron al pabellón, especialmente por la tarde, para seguir y aplaudir las diferentes coreografías desarrolladas.

Una de las espectaculares coreografías.

Una de las espectaculares coreografías. / Iñaki Abella

Incluso el Club Vilarousa quiso tener algunos detalles muy especiales y que sorprendieron a los presentes. Primero, con una coreografía con temática Disney, concretamente la película Aladdín, que sorprendió a todos.

El cuidado de los detalles, en los que no faltó ni la alfombra mágica, resultó diferenciador causando la admiración y la cerrada ovación. Pero no se quedaron ahí las sorpresas porque un grupo de madres de las niñas más pequeñas del club vilagarciano llevaron a cabo una coreografía basándose en los movimientos entrenados por sus propias hijas. En esta ocasión fueron las hijas las que aplaudieron a las madres en un acto divertido, y entrañable a la vez, que puso el colofón a una extraordinaria jornada de gimnasia rítmica.

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