Críticas a las bases para adjudicar el único chiringo en terreno municipal de A Illa

El anterior concesionario considera que se está “tratando de mercadear” con su esfuerzo de cuatro años | En plena campaña de verano, la concesión todavía está sin uso

Espacio que ocupaba el chiringuito " A boa vida" y que permanece vacío a mediados de junio.

Espacio que ocupaba el chiringuito " A boa vida" y que permanece vacío a mediados de junio. / Noé Parga

A. G.

Hace cuatro años, la playa de O Cabodeiro apenas tenía actividad, más allá de bañistas locales. Sin embargo, la apertura del chiringuito “A boa vida” la revitalizó, convirtiéndose en uno de los chiringuitos de referencia en el municipio, llegando a ser reconocido con un Solete Repsol y seleccionado por Expansión entre los 100 mejores restaurantes de playa de toda España. Así lo recuerda su propietario, José Falcón, que era consciente de que ese puesto, El único de la veintena de chiringuitos que hay en A Illa, situado sobre terrenos municipales, acabaría saliendo a concurso cuando se extinguiese la concesión, lo que no se esperaba era que lo hiciese con la campaña ya empezada, a un precio desorbitado y con unas bases que considera que le perjudican claramente, al valorarse más la oferta económica -la propuesta económica supone el 75% de la puntuación- que el proyecto presentado para su explotación y todo el trabajo que se ha venido realizando en los últimos cuatro años.

Falcón apunta que “tengo la sensación de que el Concello ha querido mercadear con mi esfuerzo y el de las veinte familias de los trabajadores, con cuatro años de sacrificio, formando un equipo, marcando unas pautas y apostando ciegamente por la calidad, tanto en los productos que servimos como en el cuidado y en el trato a la gente”

Insiste en que las bases del concurso “no valoran la explotación anterior, ni la inversión que se hizo y, lo que es más indignante, que seas de la zona, es decir, una empresa de Madrid, que desconoce el territorio pero que tiene más euros en el bolsillo, puede apropiarse sin problema de ese terreno”.

El coste de la concesión, fijado en un mínimo de 8.000 euros es un ejemplo “de lo que digo, de que la intención es priorizar la recaudación aunque las veinte personas que trabajaban en el chiringo pierdan su puesto de trabajo y la seguridad social tenga 20 trabajadores menos de alta”. Además, iniciando la campaña cuando esta va por la mitad, Falcón no entiende como las bases y el Concello no contemplan reducir esa cantidad a la parte proporcional del tiempo que se va a explotar.

Una de las cuestiones que más le ha dolido en todo este proceso ha sido la tardanza que ha tenido el Concello en sacar el concurso. Desde el mes de octubre del pasado año, Falcón venía advirtiendo al Concello de que se debía iniciar el proceso “porque un chiringuito tarda un mes en montarse y ponerse a funcionar, ya estamos a mediados de junio, con la temporada empezada hace más de mes y medio y todavía no se ha adjudicado; les advertí una y otra vez, pero llegaron a tacharme de acosador”.

Otra de las cosas que también le dolió fue que el Concello pusiese en entredicho su imagen. Desde las concejalía del BNG se emitió un comunicado muy duro en el que se aseguraba que el chiringo se adjudicara hace cuatro años de forma irregular; eso no es cierto, se dio una autorización administrativa ya que nosotros éramos los únicos solicitantes para el uso de esa parcela”. También lamenta que el Concello no actuase como Costas del Estado, que al no haber revisado las bases para las autorizaciones con tiempo, decidió prorrogar cuatro años más las concesiones, algo que en el Concello de A Illa “ni se barajó”.

Después de cuatro años, Falcón reconoce que la da pena ver vacía la parcela que ocupaban el chiringo a mediados de junio, “La que era fuente de ingresos de veinte familias tirada a la basura y la temporada perdida”. Falcón está valorando la posibilidad de trasladar el chiringuito de playa a otro Concello donde “la burocracia no nos ahogue y no nos acaben dinamitando y tirando por la borda este proyecto por un puñado de euros”.

Cinco ofertas aspiran a su explotación

Cinco ofertas son las que se han presentado para hacerse con esta parcela durante los próximos cuatro años. En principio, las intención era adjudicarla el pasado jueves, pero los técnicos apreciaron algunos errores en la documentación de las ofertas y se le ha dado un pequeño plazo de tiempo para que puedan subsanarlos Desde el Concello, reconocen que el concurso se inició tarde, pero también que es la primera vez que se realiza, por lo que se tardó en elaborar las bases. En lo que respecta al precio de salida, estipulado en 8.000 euros, señalan que es inferior al que cobran municipios limítrofes como Sanxenxo y O Grove para instalar un chiringuito de estas características en terrenos municipales y “visto que hay cinco ofertas, no parece que ese sea un problema” Manuel Suárez, edil de Facenda, entiende el enfado que pueda tener el anterior concesionario con las bases, pero “lo que no podemos hacer las administraciones públicas es discriminar, tenemos que ser rigurosas y hacer unas bases a las que todo aquel que quiera, pueda concurrir y no se le discrimine”. Recuerda también que “el anterior concesionario le dieron una licencia por cuatro años y disfrutó de un espacio público sin ningún tipo de contraprestación, de forma irregular y en contra de los informes de Secretaría, que indicaban que las cosas no se estaban haciendo bien; y eso es lo que estamos tratando de corregir ahora con este proceso”. El de O Cabodeiro es el único chiringuito de playa que se encuentra asentado en terrenos municipales, ya que el resto están en zona de Costas del Estado o de Costas autonómica.

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