Arrojan al contenedor decenas de tubos de análisis clínicos junto al centro de salud de Baión

Jeringuillas, tubos de suero, heparina y anticoagulante son depositados fuera del cauce de los desperdicios sanitarios | Los vecinos lamentan este comportamiento tras la COVID

Tubos clínicos desperdigados fuera del contenedor. |   // FDV

Tubos clínicos desperdigados fuera del contenedor. | // FDV

R.A.

Varios han sido los vecinos de la parroquia de Baión (Vilanova de Arousa) que han puesto el grito en el cielo al encontrarse con material sanitario desperdigado alrededor de un contenedor de orgánicos emplazado junto al centro de salud del lugar.

A simple vista podían apreciarse distintos tubos de análisis, aparentemente sin uso, si bien tampoco se podría descartar que hubiese alguno correspondiente a algún paciente al que se le hubiera pautado una analítica de sangre, orina u otros fluidos.

Material sanitario que fue arrojado al contenedor próximo al centro de salud de Baión. |   // FDV

Material sanitario que fue arrojado al contenedor próximo al centro de salud de Baión. / FDV

Lo realmente preocupante es que después de la pandemia de COVID, que debería servir de aprendizaje para el común de los ciudadanos, haya vuelto a producirse una situación como esta, cuando el reciclaje de todo tipo de residuos sanitarios debe adaptarse a un protocolo muy específico para evitar contagios o propagación de enfermedades más o menos graves.

Descontento vecinal

En la mañana de ayer podía observarse una importante cantidad de material propio de los centros de salud, arrojados por el suelo y fuera incluso de las bolsas en las que se supone estaban guardadas.

Se observan entre los desperdicios varios contenedores de tubos clínicos distribuidos por la firma BD Vacutainer, una de las que más relación tienen con la administración pública sanitaria para la distribución de este tipo de productos imprescindibles en tareas médicas.

Preocupación

La situación generó una importante alarma entre los vecinos de la localidad debido a que pueden suponer un riesgo para las personas que lleguen a manipularlos, especialmente niños a los que pueda hacer gracia este tipo de llamativos tubos con distintos tapones de colores para diferenciar el tipo de líquido que guardan.

A simple vista no se aprecia de momento ningún material que pudiera estar contaminado debido a que haya sido utilizado en pruebas, si bien nadie descarta que en las bolsas abiertas existan objetos que pudieran ser peligrosos para el ser humano.

Da la impresión asimismo de que alguien ajeno al material arrojado al contenedor fue el que abrió las bolsas y vació su contenido.

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