Riesgo de incendio en el centro de Vilagarcía

Los vecinos alertan del peligro y piden que se complete la poda en el Castro de Alobre

Con las ramas sobre sus propiedades, muestran su preocupación ante la llegada del verano

Una de las zonas en las que se aprecian los troncos de laurel ya talados, colocados a modo de balaustrada, y la proximidad de los árboles que aún siguen sin podar a las viviendas de Vista Alegre.

Una de las zonas en las que se aprecian los troncos de laurel ya talados, colocados a modo de balaustrada, y la proximidad de los árboles que aún siguen sin podar a las viviendas de Vista Alegre. / M. Méndez

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Los vecinos de la calle Vista Alegre reclaman al Ayuntamiento de Vilagarcía que complete la poda de seguridad llevada a cabo en los últimos meses a la altura del Castro de Alobre, en el Parque Botánico Enrique Valdés Bermejo.

Ya se explicó que los operarios municipales trabajaron en la zona del parque más próxima al convento de Vista Alegre, donde se ocuparon de eliminar decenas de árboles, sobre todo laureles –algunos de un porte considerable–, que constituían una clara amenaza para las viviendas.

Caída de árboles y ramas

No hay que olvidar que estaban demasiado cerca de las mismas y podían desplomarse sobre ellas en caso de fuertes temporales, como ya sucedió en más de una ocasión.

Un castaño de considerables dimensiones que los vecinos piden que se pode, dado que sus ramas están ya sobre las propiedades.

Un castaño de considerables dimensiones que los vecinos piden que se pode, dado que sus ramas están ya sobre las propiedades. / M. Méndez

La última vez, sin ir más lejos, el pasado invierno, cuando un árbol cayó sobre el patio del edificio número 16 de la calle de Vista Alegre, causando daños materiales.

Múltiples peticiones

Fue a raíz de ese episodio, ante el riesgo de que se repitiera algo así y atendiendo las múltiples peticiones ciudadanas cursadas en esta dirección cuando Ravella decidió intervenir y aplicar la citada y ambiciosa poda de seguridad.

Lo que sucede es que esa poda de seguridad “se quedó a medias”, según indican los vecinos, quienes hacen hincapié en que “aún queda demasiada maleza que cortar y árboles que talar o podar”, tanto en la masa forestal del Castro de Alobre como en la zona lindante, por la parte trasera del conocido como parque de O Castriño.

Laureles como los ya talados que siguen en pie, a pesar de estar más cerca de las casas, en la parte posterior del parque de O Castriño.

Laureles como los ya talados que siguen en pie, a pesar de estar más cerca de las casas, en la parte posterior del parque de O Castriño. / M. Méndez

Explican los vecinos que ya solicitaron por escrito estas medidas preventivas en ocasiones anteriores y que, tras abordar la situación en la asamblea de su comunidad de propietarios han decidido seguir insistiendo en esta demanda.

Piden que el gobierno actúe

Una petición que cursan al gobierno local para que ordene actuar en los terrenos municipales y también, en caso necesario, para que inste a los propietarios particulares –si los hubiera– a eliminar la maleza y árboles que incumplen las normativa sobre seguridad en vigor, en lo relacionado con las franjas de seguridad de las masas forestales respecto a las viviendas.

“La maleza y las ramas de los árboles siguen creciendo y no solo están encima de nuestras propiedades, sino que casi rozan los edificios, por lo que puede ocurrir una verdadera tragedia en caso de que se desate un incendio”, advierten los damnificados.

Una de las zonas del Castro de
Alobre donde la maleza y las ramas
acechan a las viviendas.   | //  FDV

Una de las zonas del Castro de Alobre donde la maleza y las ramas acechan a las viviendas. / FdV

Los mismos que insisten en aplaudir la primera fase de la poda de seguridad emprendida por el Concello, a la que consideran imprescindible dar continuidad. Y además creen que es una actuación “sumamente urgente, pues el riesgo de incendio no deja de aumentar en la zona”.

Usuarios

Explican, asimismo, que “son muchos los usuarios del parque, tanto para pasear y sacar a sus perros como para practicar deporte e incluso para hacer botellón, por lo que cualquier descuido puede provocar un incendio que, irremediablemente, acabaría afectando a las viviendas, dada la proximidad de las ramas a los edificios”.

En relación con esto, los vecinos de Vista Alegre recuerdan que ya en el pasado se registró algún conato de incendio en la zona, sobre todo en los espacios arbolados en los que se organiza el botellón cada fin de semana de buen tiempo.

Suscríbete para seguir leyendo