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Comercio somete el proyecto del área comercial de San Miguel de Deiro a exposición pública

La empresa tiene solicitada la licencia para operar desde el pasado mes de febrero y podría iniciar las obras a principios de verano

El área comercial se situará en los terrenos entre la VG 4.3 y la PO-530.

El área comercial se situará en los terrenos entre la VG 4.3 y la PO-530. / Noé Parga

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A. G.

Vilanova

La Dirección Xeral de Comercio e Consumo ha abierto el proceso de exposición pública para el proyecto de construcción de una gran superficie comercial en el área de O Freixeiro, en la parroquia vilanovesa de San Miguel de Deiro. El período de alegaciones será de quince días hábiles, a partir de los cuales se decidirá si se concede la licencia comercial que abrirá las puertas a la construcción de este proyecto que lleva veinte años esperando por hacerse realidad. Si todo transcurre con normalidad, la empresa promotora del área comercial podría estar construyendo los accesos a la parcela que ocupará a lo largo del verano, lo que le permitiría poder abrir sus puertas en 2025.

El proyecto que impulsa Desarrollos Vilanova se desarrolla bajo el formato de parque comercial, donde están ideadas seis edificaciones en primera fase que compartirán una zona de uso peatonal y otra de aparcamiento y circulación rodada interior común. Varios de esos locales ya se encuentran cerrados con operadores comerciales. No en vano, la empresa que impulsa el área comecrcial cuenta con una gran experiencia en este tipo de proyectos, contando con una amplia cartera de clientes. De hecho, entre las firmas que estarán en este proyecto ya han salido nombres como el de Aldi, Family Cash, Fifty o Kiabi entre otros.

El proyecto contempla la urbanización de unos 77.000 metros cuadrados de superficie, de los que cerca de 20.000 serán edificaciones comerciales con dos grandes superficies y una serie de establecimientos más pequeños. Alimentación, comercio y restauración serán los tres grandes sectores sobre los que orbitará la actividad en San Miguel de Deiro.

En el exterior se construirá un gran estacionamiento público con capacidad para 912 plazas, 745 ubicadas en el interior de la parcela y 167 en los viales circundantes. Y es que la actuación va a suponer una sustancial modificación de todo el entorno en el que se encuentra, en el entronque de la PO-530 con la VG 4.3, contemplándose la construcción de varios viales de acceso.

La empresa solicitó licencia comercial a la Xunta el pasado año, pero tuvo que corregir una serie de documentos a instancias de los técnicos de la, por aquel entonces, Consellería de Industria. Esas correcciones se presentaron el pasado mes de febrero, comenzando la cuenta atrás para un proyecto que se vio frenado por las sucesivas crisis económicas, pero que, veinte años después, parece que se va a convertir en una realidad.

El área comercial de San Miguel de Deiro comenzó a gestarse en 2003, cuando la empresa Desarrollos Vilanova inició la compra de terrenos en la zona próxima al vial que une Vilagarcía con Cambados. El objetivo era abrir las puertas tan solo unos años después, pero el proyecto se fue encontrando con todo tipo de trabas en el camino: dificultades en la compra de terrenos, proceso judicial abierto por el comercio local, la crisis económica o concurso de acreedores entre otros. Pese a todos esos contratiempos, Desarrollos Vilanova nunca perdió la fe en sacar el proyecto adelante y sorprendía en mayo del pasado año al anunciar que el proyecto no solo se retomaba, sino que se esperaba comenzar a trabajar en la zona en un breve espacio de tiempo.

Diseñado para evitar la “fuga” de 110 millones de euros

Los promotores de área comercial han realizado un profundo análisis de O Salnés, especialmente de sus flujos comerciales, y del mercado teórico que representa tanto la comarca como su área de influencia. Así, esos cálculos indican que ese mercado sería de unos 380 millones de euros aproximadamente. Con la oferta comercial existente en la comarca, así como por el número de supermercados, en O Salnés se quedarían unos 171 millones de euros. A ellos habría que añadir unos 97 que generaría la actividad de los pequeños establecimientos comerciales. Los otros 111 millones de euros, señala el proyecto, serían dinero que acabaría en otras latitudes, especialmente áreas comerciales de Santiago y Vigo. El objetivo del área comercial es evitar esa situación y conseguir atraer a la gran mayoría de ese mercado para que ese dinero se quede en la comarca de O Salnés. En el estudio también se han analizado hasta los movimientos de vehículos que generan las comparas, estimando que su apertura reduciría los 2.460.000 desplazamientos anuales en vehículo propio que se registran desde la comarca hacia otras latitudes, algo que también beneficiaría al medio ambiente, al descender las emisiones a la atmósfera de 6.750 toneladas de dióxido de carbono.

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