Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los comuneros se centran en la limpieza de los montes para frenar posibles incendios

András invierte las ayudas en eliminar la maleza y poner en valor elementos como el círculo lítico | Las parcelas privadas son las que pueden convertirse en un peligro

Mirador de Faro das Lúas, ubicado en terrenos comunales de la parroquia de András.

Mirador de Faro das Lúas, ubicado en terrenos comunales de la parroquia de András. / Iñaki Abella

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

A. G.

Vilanoiva

Cada vez que se acerca la etapa estival, las comunidades de montes gestionan la limpieza de sus terrenos para evitar que el fuego se pueda llevar por delante muchos años de trabajo. Un ejemplo de esa gestión es la comunidad de montes de András, en Vilanova de Arousa, que este año ha comenzado mucho antes con la retirada de la maleza gracias a la anticipación de las ayudas para silvicultura. Así lo reconoce el secretario de la entidad, José Luis Tourís, al afirmar que “llevamos ya varias semanas realizando tareas de limpieza con el objetivo de tener el monte limpio cuando comiencen a registrarse incendios”. Por el momento, entre las tareas de silvicultura y las recientes lluvias, el monte “no representa un peligro, pero si se sigue manteniendo este viento seco del norte, no se tardará e n tener problemas, ya que, fuera de los terrenos comunales, los montes se encuentran abandonados, con parcelas llenas de maleza y que pueden acabar representando un peligro para todos”.

El responsable de los comuneros reconoce que “adelantar estas subvenciones es fundamental para preparar en condiciones la campaña de verano, en la que los montes se arriesgan a ser pasto de las llamas”.

Bien es cierto, reconoce Tourís, que la situación “no es peor que otros años “ y recuerda que “el año pasado fue terrible por la sequía y la gran cantidad de maleza que se acumulaba en los montes y que sería un combustible perfecto para un incendio”. Sin embargo, “gracias a dios no acabó pasando nada, pero la preocupación siempre está ahí”, de que acabe llegando el fuego procedente de las parcelas privadas y arrasando por completo el monte comunal por muy bien cuidado que se encuentre. Eso ocurrió hace ya casi dos décadas, en uno de los días que más sufrió la comarca de O Salnés a causa del fuego, en agosto de 2006, cuando las llamas se llevaron por delante toda la masa forestal del Monte Lobeira.

Aquel incendio también sirvió para sacar a la luz los restos de una antigua construcción circular que llegó a considerarse como un círculo lítico, y las tres mámoas que la rodean. Este año, los comuneros han vuelto a dejar expedito todo el interior del vallado que rodea a las mámoas para que los visitantes puedan acercarse a conocerlas y descubrir los secretos que guardan en los paneles explicativos que se instalaron en la zona gracias a una ayuda del GDR.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents